LA COMISION DE PATRIMONIO CULTURAL Y UNA MIRADA SOBRE LA RIQUEZA LOCAL
De lo nuestro, lo mejor
En coincidencia con un nuevo aniversario de Tres Arroyos, que se cumple el 24 de abril, “El Periodista” acudió a la recientemente reconformada Comisión de Patrimonio para recorrer junto a sus integrantes las riquezas arquitectónicas y el capital histórico cultural de la ciudad
Luego de mucho tiempo en pausa, la Comisión de Patrimonio Cultural de Tres Arroyos retomó sus actividades y reuniones periódicas en noviembre del 2024. Quienes la integran aseguran que volver a ponerla en marcha significó y aún sigue representando un gran esfuerzo. Fundamentalmente porque se trabaja en ella ad honorem, restándole tiempo a las actividades particulares.
“El Periodista” enlazó la coincidencia de la fecha fundacional de la ciudad con el relanzamiento de la Comisión para poner sobre el tapete una suerte de diagnóstico sobre el estado de situación de los bienes culturales de los tresarroyenses.
Dos de sus integrantes, la arquitecta Graciela Chalde y la concejal Roxana Calvo, se prestaron al diálogo para mostrar la tarea que se está haciendo por la defensa del patrimonio local y los proyectos que todavía quedan pendientes de concreción.
Crecer desde el pie
La buena noticia de la reapertura de la Comisión de Patrimonio implica además hacer frente a nuevos desafíos o temas que quedaron pendientes de resolución…
Graciela Chalde: La Comisión de Patrimonio se reúne cada 15 días y en esta reapertura intenta lograr un ida y vuelta con la comunidad. Por eso abrimos una casilla de mail y creamos una cuenta de Instagram. Nos gustaría que la gente pudiera comunicarse con nosotros y llevar iniciativas, propuestas, consultas.
No se trata, como algunos creen, de un grupo de personas que busca impedir el progreso, sino todo lo contrario. Lo que queremos es poner en su justo lugar a los bienes patrimoniales, tangibles o intangibles, que tengan valor para Tres Arroyos (histórico, cultural, arquitectónico). Queremos llegar a la gente, a los colegios, y que todos sientan que las casas guardan también un alma y que transmiten lo que los antiguos propietarios tenían ahí. La identidad de Tres Arroyos se conoce por los bienes que estamos viendo todos los días. Quizás estamos acostumbrados a mirarlos y no nos damos cuenta de que tienen ese valor intrínseco. Esa es, digamos, nuestra tarea principal.
¿Qué análisis hacen ustedes desde la Comisión de la riqueza patrimonial que tiene Tres Arroyos?
Roxana Calvo: Una de las cosas que evaluamos en ese sentido, es lo que dice la gente que no conoce Tres Arroyos, que llega por primera vez a nuestra ciudad o al distrito. Todos destacan su belleza, la importancia de sus monumentos (la referencia suele ser el Palacio Municipal, la Iglesia del Carmen, el edificio de la ex Previsión). Y en verdad tienen mucho valor, aunque nosotros por ahí no nos demos cuenta.
Pero no acaba allí, porque también están las escuelas: el Colegio Nacional, que en su momento fue una obra importante, o la misma Escuela 1. Son dos bienes importantes y que hacen al valor arquitectónico y patrimonial del conjunto. La misma Plaza San Martín lo posee. Por eso hay que aprender a valorarlo. La gente viaja y aprecia lo de otros países, pero no siempre lo de nuestra propia ciudad.
Todo lo que tiene que ver con patrimonio, con la conservación de bienes, tenemos que manejarlo con equilibrio; es lo que tratamos de hacer desde la Comisión cuando reabrimos. La búsqueda del equilibrio entre conservar, preservar para el futuro, con la mirada desde ese “no lugar” que es la historia, el pasado. Eso nos implica investigar, contactarnos todo el tiempo con especialistas en cada uno de los temas que estamos analizando, trabajar con legislación, etcétera.
¿Eso genera eventuales situaciones de conflicto con privados?
Graciela Chalde: Muchas veces nos toca estar en esa tensión con privados, con gente que compra propiedades o bienes inmuebles o ciertos sitios o instituciones. Roxana recién nombraba escuelas y yo pensaba en la Técnica, todo un ejemplo de una institución que está viva. Hoy por hoy la gente, los desarrolladores, sigue utilizando esos bienes patrimoniales; pero necesitamos también cuidarlos y preservarlos para la posteridad. Es un trabajo desafiante en el que uno mira el pasado, lo revaloriza y trata de mantenerlo vivo, sobre todo para las generaciones futuras. Por eso es muy apropiado que esto se trabaje desde el Concejo Deliberante. Implica diálogo, reuniones, tiempo.
Haciendo docencia
¿Cómo se hace para que las nuevas generaciones comprendan la importancia de revalorizar los bienes patrimoniales de Tres Arroyos?
Graciela Chalde: En ese aspecto, me gustaría destacar que recientemente hemos trabajado, junto con el Colegio Holandés, un proyecto muy interesante que acercó un profesor de historia que cumple funciones allí. Han recorrido la ciudad con estudiantes del nivel secundario, para que los chicos empiecen a tener esta mirada de preservación. La parte educativa para nosotros es fundamental, la labor con escuelas, para que las nuevas generaciones también valoren lo que tenemos en Tres Arroyos.
En este ejemplo que mencionaba del Holandés, una de las cosas en la que avanzamos y que ya declaramos patrimonio histórico son las baldosas de Bautista Mulassano. Todavía hay algunas de ellas que se pueden ver en las veredas de la ciudad. Esta tarea motivó que los chicos expusieran su proyecto en el HCD, que le dieran forma durante todo el año en la escuela, para después hacer todo el trabajo legislativo hasta llevarlo a la sesión, donde fue aprobado por unanimidad el año pasado.
Roxana Calvo: Además de este ejemplo, se pueden mencionar otras tantas cosas por poner en valor, Pienso rápidamente en la maquinaria ferroviaria ubicada en el predio de la Fiesta del Trigo. Hay un montón de elementos, herramientas e incluso lugares históricos que fueron parte de la vida y de la identidad de Tres Arroyos y de la región que necesitamos conservar. Todo eso requiere consenso, diálogo, pero también presupuesto. Muchas veces el Municipio tiene que invertir en sacar, cuidar, cortar el pasto de algún lugar, poner una placa recordatoria.
Y en este ejemplo, quizás lo más visible o evidente es la tarea que se está llevando a cabo para mejorar el edificio de la ex Previsión…
Graciela Chalde: Reinstalar este tema como una tarea necesaria fue bastante complicado, con debates en los que estuvo presente el consenso y también el disenso entre los miembros de la Comisión. Desde el Colegio de Arquitectos intentábamos que se hiciera de la mejor forma posible, por ejemplo, consiguiendo las tejuelas del techo que fuesen parecidas a las francesas que había en su momento. En principio la Comisión de Patrimonio de la Provincia de Buenos Aires había autorizado a cambiarlas por chapas, algo que nosotros no queríamos de ninguna manera. Y fue una lucha, la verdad que resultó difícil, pero conseguimos mantener nuestra postura.
Actualmente se están realizando tareas de limpieza en el edificio, se sacaron una gran cantidad de contenedores. Hay un grupo de particulares haciendo toda la obra, que en verdad es costosa, por el mismo estado de abandono del lugar. Esperemos que el espacio pueda ser usado y revitalizado.
En general, a nosotros lo único que nos interesa es que el patrimonio siga siendo usado, que sea vivo, porque de otra manera se destruye. No vale la pena poner en valor nada que no se pueda usar. Por eso hay que ser flexible en algunas cosas, permitir que se puedan modernizar.
¿Existe un marco legal adecuado en donde poder sustentarse para trabajar en la preservación del patrimonio?
Graciela Chalde: Como en todo orden, hay situaciones en las que mucho no se puede hacer. Si un privado compra un edificio que no fue declarado como bien patrimonial y pretende demolerlo porque piensa en utilizarlo para otros fines, estamos con las manos atadas. Sin embargo, existen normativas que tratan de beneficiar la defensa del patrimonio. En ese aspecto, me interesaría mencionar que está en vigencia una ley provincial de mecenazgo. Allí se indica que aquel que invierta y ponga en valor un bien patrimonial pueda beneficiarse en el pago de las obligaciones fiscales (en este caso recuperarlo en parte para el cumplimiento de los Ingresos Brutos).
Lo que resta
¿En qué otros temas están avanzando? ¿En qué edificios u otros puntos de la ciudad, con qué proyectos?
Roxana Calvo: Nos ha llevado bastante tiempo resolver cómo seguir con el ex Sitio Arqueológico de Arroyo Seco, actualmente denominado Sitio de la Memoria (N. de la R.: la denominación completa es Sitio de la Memoria de los Pueblos Originarios). Estamos teniendo puntos encontrados (incluso internamente dentro de la Comisión). Creemos que vamos a llegar a buen puerto en la convivencia de ambos paradigmas que tienen que ver por un lado, con la posibilidad de continuar investigando (quizá con técnicas no invasivas o con un poco de mayor tecnología) y por el otro, con sostener la cosmovisión de los pueblos originarios y del Sitio de la Memoria. Estamos esperando un informe de la especialista que está a cargo del tema en el gobierno de la Provincia, que se mantiene en diálogo con Gustavo Politis, el arqueólogo que siempre trabajó en el lugar.
Por otro lado, seguimos con otros proyectos que tienen que ver con la confección de un listado completo de los bienes patrimoniales de todo Tres Arroyos, no solo de la ciudad cabecera. En ese sentido, también incorporamos el concepto de patrimonio intangible y patrimonio natural, como por ejemplo en el caso del río Quequén Salado. Hay ciertos bienes a preservar que tienen que ver con vegetación o aves; ese es un trabajo que también debemos sumar al debate dentro de la Comisión.
Graciela Chalde: Hay disponible, para que la comunidad lo pueda apreciar, un código QR
en el que figuran todos los bienes patrimoniales que están declarados. Y estamos trabajando en el armado de otro listado. Por otra parte, existe la idea (ahora que participa en la Comisión la directora de Turismo) de retomar los recorridos patrimoniales por Tres Arroyos. El objetivo apunta a que lo puedan hacer los colegios o los visitantes que llegan a la ciudad. Se pretende armar un tour que pueda incluir lo arquitectónico e histórico. Me parece interesante, para educar desde este punto de vista.
En síntesis, ¿hay una mirada de cierto optimismo con la vuelta al trabajo de la Comisión?
Roxana Calvo: Absolutamente optimista. Hay muchos vecinos o instituciones que se alegran de lo que estamos haciendo y se acercan para generar propuestas. En ese sentido, vale como ejemplo citar la existencia de un proyecto de ordenanza que presentó un particular que tiene que ver con el armado de un circuito turístico en San Mayol, para que se declare de valor patrimonial.
Nos entusiasma la idea hacer visible el trabajo de la Comisión. En ese sentido, resulta importante señalar que estuvimos participando con un stand en la última edición de la Fiesta del Trigo. Allí nos sumamos, tratando de acercarnos a la comunidad. Creemos que es un avance para que se conozca nuestro trabajo.




