FOTORREPORTAJE DEL TRESARROYENSE FEDERICO BLANCO EN EL VOLCAN VILLARRICA, PUCON, CHILE
Fuego interior
Tiene una altura de 2840 metros sobre el nivel del mar, y su nombre, en mapuche, significa “casa del espíritu o del demonio”. El Villarrica, en Pucón, Chile, es uno de los volcanes más activos de Sudamérica. Y el fotógrafo Federico Blanco hizo cumbre en él en dos oportunidades, a los 25 años y recientemente, con su familia. Este fotorreportaje para “El Periodista” es su bitácora en aquel paisaje alucinante
Por Federico Blanco (*)
“El viento, el sol, la nieve, el silencio y la inmensidad, son las sensaciones que renuevan nuestra energía y aprietan el corazón de los que hemos logrado hacer cumbre”, asegura Federico Blanco
En dos momentos diferentes de su vida, el fotógrafo Federico Javier Blanco hizo cumbre en el Volcán Villarica, en Pucón, Chile. La primera de ellas fue hace 20 años cuando tenía 25 años de edad, con amigos. La segunda, en la actualidad, con su familia. En ambas oportunidades recorrió los mismos lugares; y más recientemente, tuvo la chance de recordar los momentos vividos en aquellos tiempos.
Pucón tiene, tal como se aprecia en las imágenes de este fotorreportaje para “El Periodista”, el encanto del turismo aventura, entre volcanes, ríos, lagunas, lagos, termas y la exuberante vegetación.
Todo está preparado para realizar deportes náuticos, rafting, pesca, tirolesa, trekking, bicicleta, cabalgatas y la deseada ascensión al Volcán Villarrica.
Para llegar desde Argentina por Junín de los Andes se toma el paso internacional Tromen/ Mamuil Malal, el mas cercano a Pucón cruzando la Cordillera de los Andes.
El Volcán Villarrica es conocido como Rucapillan, en lengua mapuche, que significa casa del espíritu o del demonio. Pertenece al “Cinturón de Fuego” del Pacífico. Su altura es de 2840 metros sobre el nivel del mar, y es uno de los más activos de Sudamérica en la actualidad. Ha sufrido 82 erupciones entre 1558 y 1984.
En invierno, su cono se observa absolutamente nevado y en verano queda al descubierto su base de arena volcánica, pero su cumbre permanece intacta, blanca y humeante.
En las noches despejadas se puede ver a simple vista como hierve la lava en su cráter.
La ascensión al Volcán Villarrica es la conquista de la cima de un volcán activo, con su espectacular vista panorámica de la exuberante naturaleza, los volcanes y los lagos de la zona.
Es posible escalar el volcán en cualquier momento del año, dependiendo exclusivamente del clima.
La exigencia física es media-alta, pero se sube al ritmo del más lento.
No se requiere tener experiencia ni ser un experto, mas que técnica, se requiere de buen estado físico.
La mayor recomendación es seguir al pie de la letra todas las instrucciones del guía.
“El viento, el sol, la nieve, el silencio y la inmensidad, son las sensaciones que renuevan nuestra energía y aprietan el corazón de los que hemos logrado hacer cumbre. Más que una aventura es una lección de vida”, dice Federico Blanco.
“Nuestros gritos de alegría al hacer cumbre se ahogan en el espacio infinito, pero quedan plasmados para siempre en la memoria esos momentos vividos”, asegura.
Para el fotógrafo, “no hay palabras para abarcar y describir toda la inmensidad y la belleza de esta región del sur de Chile”.
(*) Fotógrafo tresarroyense












