ABRIO SUS PUERTAS EL CENTRO CARDIOLÓGICO TRES ARROYOS
Todo corazón
Por primera vez y como resultado de un trabajo de dos años, la cardiología tiene un centro especializado en Tres Arroyos. Profesionales locales y colaboradores que llegan desde otras ciudades confluyen en un espacio donde la tecnología permite el abordaje de todos los aspectos de esa especialidad médica, facilitando el acceso de los pacientes a la atención y la realización de distintos tipos de estudios. “El Periodista” visitó el lugar y habló con el doctor Guillermo López Soutric
El grupo de trabajo lo integran los doctores Pedro Ferrari, Alfredo García, Claudia Mortatti, Guillermo López Soutric (en la foto), Gustavo Oby, Ernesto Piccone y Martín Medawar
En el segundo piso del edificio que alberga a los consultorios externos de la Clínica Hispano, desde el pasado 9 de mayo funciona el Centro Cardiológico de Tres Arroyos, donde antiguamente prestaba servicios AmSec, la mutual de los Empleados de Comercio.
La nueva propuesta en materia de salud apunta a ofrecer una mejor calidad de atención en esta especialidad médica a los pacientes de la ciudad y la zona, nucleando a la mayoría de los profesionales de cardiología que trabajan en nuestro medio, y sumando también con periodicidad a algunos colaboradores en temas específicos.
Uno de sus integrantes, el doctor Guillermo López Soutric, dialogó y explicó a “El Periodista” los objetivos y anhelos de esta flamante iniciativa. A continuación, los detalles.
¿Cómo surge la idea de poner en marcha este centro?
El proyecto surgió a partir de la inquietud de un grupo de profesionales de la cardiología que trabajan en la ciudad (la mayoría de ellos). Nos dimos cuenta de que necesitábamos un ámbito en el que pudiéramos funcionar todos juntos, para hacerlo de manera coordinada. Cada uno atendía en su consultorio y derivábamos los estudios a otra parte, pero preferimos nuclear y concentrar la actividad en un mismo punto, en un lugar común de ejercicio de la profesión. Por eso nació el Centro Cardiológico de Tres Arroyos, con una idea de tarea en equipo.
No hay antecedentes en Tres Arroyos de una iniciativa similar en cardiología…
No, en otras especialidades médicas sí existe, pero en la nuestra resulta la primera experiencia a nivel local. Ante ese planteo de trabajo en conjunto que recién comentaba, surgió la posibilidad de dialogar con las autoridades de la Clínica Hispano (en donde cada uno de nosotros ya se estaba desempeñando) para que nos cedieran las instalaciones que actualmente ocupamos.
El puntapié inicial se dio el 9 de mayo…
Tal cual. Vale mencionar que en este proyecto venimos trabajando desde hace casi dos años, hasta la posibilidad de concreción que se dio de forma reciente. El grupo de trabajo lo integran los doctores Alfredo García, Gustavo Oby, Ernesto Piccone, Claudia Mortatti, Pedro Ferrari, Martín Medawar y quien les habla. Los mencionados constituyen el plantel estable, aunque también concurren de manera esporádica el doctor Felman (especialista en cardiología infantil, proveniente de Bahía Blanca) y la doctora Gabriela Matta (cardióloga tresarroyense que trabaja en Buenos Aires y realiza estudios de ecocardiografía, una vez por mes). A ellos se suma el doctor Leonardo Onetto, bahiense especializado en electrofisiología (una rama de la actividad que se dedica al tema de las arritmias) que concurre mensualmente y efectúa el control de marcapasos y desfibriladores. Colaboran con nosotros una enfermera, además del personal que se encarga de la parte administrativa y de otorgar turnos a los pacientes.
¿De qué manera se reparten o dividen el espacio de atención?
Quienes tenemos nuestro consultorio de atención permanente en el centro somos los doctores Ferrari, Mortatti y yo. Además, aquí se efectúan la mayoría de los estudios cardiológicos inherentes a los distintos tipos de patologías (electrocardiogramas, ergometrías, ecocardiogramas, Doppler vascular, etcétera). En Tres Arroyos somos todos cardiólogos generales, no nos dedicamos a una rama específica de nuestra especialidad médica en particular. Algunos están un poco más dedicados a determinados temas, pero cubrimos un espectro global de estudios y prácticas concernientes a la cardiología.
¿De qué manera evalúan la respuesta del público local en los primeros meses de trabajo?
Ha sido realmente buena, mantenemos un trato fluido con nuestros pacientes, a los que ya veníamos atendiendo cada uno de nosotros por separado en cada uno de los consultorios en donde nos desempeñábamos. Creo que el servicio en cardiología que se brinda en la ciudad está a la altura de las circunstancias, y para la gente resulta positivo concurrir a un centro en el que puede concentrar toda la revisión médica de esta especialidad, con una mejor organización y facilidad de acceso.
En materia de aparatología, ¿con qué cuentan?
Entre los equipos existentes, disponemos de electrocardiógrafos, un ciclo- ergómetro, equipos de Holter (tanto de electrocardiograma como de monitoreo de la presión arterial) y dos ecocardiógrafos (uno de ellos portátil, que sirve para hacer estudios a los pacientes internados en la Clínica Hispano, y otro institucional, un poco más grande). La complejidad que abarcamos en el centro es baja o mediana, con una idea ambiciosa a futuro de potenciar de a poco la forma de atención en cardiología, incorporando mayor tecnología con el propósito de captar la demanda de pacientes cuyas patologías sean más complejas.
¿La gente ha tomado conciencia acerca de la necesidad de concurrir al cardiólogo para realizar chequeos, prevenir posibles enfermedades cardiovasculares?
Creo que en ese sentido se avanzó mucho, y en general concurren asiduamente en busca de la opinión médica del cardiólogo, por diversos motivos. La mitad o aún más de las consultas que recibimos no tienen que ver con una patología concreta o manifiesta, sino fundamentalmente con la premisa de efectuar un control, sobre todo en aquellos casos de personas que van a iniciar una actividad deportiva o aquellos que lo practican de una manera bastante intensa, para hacer chequeos periódicos de su salud cardíaca.
También acuden pacientes que presentan signos de sobrepeso, colesterol alto o hipertensión; muchos de ellos lo hacen espontáneamente o bien por consejo y derivación de un médico clínico. Lógicamente, todos aquellos que deben someterse a una cirugía pasan indefectiblemente por el cardiólogo, y por norma general las embarazadas también se realizan estudios cardiológicos. El abanico de atención es amplio, y no necesariamente se relaciona con una enfermedad del corazón ya declarada. Hoy en día está muy instalado el concepto del control médico para prevenir futuros males. La cardiología registra notables adelantos en los últimos años, y actualmente se puede hacer mucho más por un paciente que hace 30 años atrás. Aquellas patologías que resultaban invalidantes (ejemplo claro, el infarto) hoy se las puede atacar con variadas herramientas o tratamientos, (ya sea para prevenir esos eventos o bien para abordarlos inmediatamente en el caso de que aparezcan) y así ofrecer una mejor calidad de vida y ayudar a una sobrevida un tanto más prolongada.
¿La gente toma recaudos, se cuida de ciertos hábitos nocivos (sobrepeso, cigarrillo) para evitar un riesgo cardíaco?
Se ha mejorado bastante en ese sentido. Por poner un ejemplo concreto, la prevalencia del tabaquismo bajó mucho, y en general la gente joven es la que mayor conciencia tiene en ese aspecto. Por contrapartida, a los adultos mayores les cuesta un poco más erradicar esos hábitos. Ojalá esa tendencia se manifieste a futuro también con cuestiones como la alimentación, para disminuir los casos de sobrepeso, otro de los factores de riesgo cardíaco.




