TRES ARROYOS RECICLA TETRA BRIK QUE REGRESAN CONVERTIDOS EN CHAPAS ECOLOGICAS
Sacando chapa
Tres Arroyos recicla y aporta a un círculo virtuoso. Como hecho significativo, recupera envases de tetra brik, que se convierten en chapas. Y esas chapas permitirían, por ejemplo, techar la Colonia de Vacaciones de Claromecó. La comunidad, y sobre todo las escuelas, están plenamente involucradas. Las ideas y los logros, en este artículo de “El Periodista”
“El valor agregado de todo el trabajo realizado es que también se puede visibilizar el producto reelaborado, en este caso las chapas. Sin dudas que se trata de un factor que tracciona para que la gente aporte”, comentó el secretario de Gestión Ambiental, Ricardo D’Annunzio.
En el marco del Plan de Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos, la Secretaría de Gestión Ambiental de la Comuna, de manera conjunta con las áreas de Gobierno y Desarrollo Social, la Subsecretaría de Servicios Públicos, la planta de tratamiento de residuos de San Francisco de Bellocq, el Consejo Escolar y la empresa Tetra Pak, están llevando a cabo un programa de recuperación de tetra brik denominado “Tres Arroyos Recicla”, que incluye a alumnos de las escuelas secundarias, primarias y jardines de Infantes estatales y privados de todo el distrito.
La propuesta apunta a reflexionar sobre la importancia del reciclaje, motivando las contribuciones en la recuperación de este material, que a través de un convenio rubricado con la citada firma es canjeado por chapas fabricadas con ese mismo elemento.
Reciclar tetra brik supone un ahorro importante de materias primas y energía. Por cada 1000 kilos de envases (de leche larga vida, chocolatada, salsas, jugos, cremas, vinos) se obtienen 750 de papel kraft y chapas de este material. Con el reciclaje de 2 toneladas se economiza el equivalente a una tonelada de petróleo, y recuperar un solo envase permite un ahorro energético equivalente al consumo de un foco durante hora y media. Además, se consigue reducir el volumen en el relleno sanitario y minimizar su impacto ambiental.
Tetras por cinta
Según recuerda Ricardo D’Annunzio, secretario de Gestión Ambiental del Municipio, “todo este trabajo se inició en el año 2012, luego de una visita al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). El Intendente Sánchez venía gestionando la posibilidad de incorporar una cinta de separación de residuos para la planta de reciclado de San Francisco de Bellocq, y en esa tramitación intervino una empresa internacional, Tetra Pak, que se encarga de realizar prácticamente todos los envases de tetra brik destinados a alimentos. En nuestro país, ellos trabajan en conjunto con la OPDS, y decidieron entregarnos esa cinta que nosotros necesitábamos en comodato a cambio de que rubricáramos un convenio. En él se estipula que la Municipalidad se compromete a recuperar y reciclar una determinada cantidad mensual de envases de tetra brik”.
Agrega el funcionario que “posteriormente, supimos que un ingeniero bahiense, Franco Boletta, había elaborado un proyecto de diseño de chapas recicladas con tetra brik, utilizando la parte del aluminio y del PVC que los envases contienen. La firma Tetra Pak lo ayudó desde el punto de vista financiero en el desarrollo de las maquinarias necesarias para realizar la tarea. La mayoría de los productos que se hacen allí (el lugar de fabricación se emplaza en la ciudad de Tornquist) se destinan a la capital, pero como nosotros firmamos el convenio con la empresa hacemos el canje de 3 mil kilos de tetra brik por 15 chapas recicladas, de 2,90 metros por 1,10. En primera instancia, fueron utilizadas para techar las oficinas de la balanza de la planta de San Francisco de Bellocq y la del Centro de Disposición Final de Residuos. Luego se destinaron a un merendero de Claromecó, y a un galpón que se emplea para el lavado de vehículos en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos”.
Uso social
En una segunda etapa, a fines del año pasado, se entregaron chapas a la Secretaría de Desarrollo Social, para que esa área municipal pudiera aportarlas a vecinos que las necesiten. Paralelamente, se ideó el programa que permite incluir a las escuelas en todo el proceso de recuperación de envases de tetra brik. El objetivo es que cada establecimiento interesado, a través de sus alumnos, los recolecte y acerque a la Comuna, para su posterior tratamiento. Para generar un buen incentivo y recompensar el compromiso con este proyecto, se instituyeron premios en dinero para los que más aporten (uno para el nivel inicial, otro para el primario y un tercero para el secundario), cuyo monto es de 5 mil pesos. Durante 2014 la iniciativa funcionó muy bien, y este año se ha replicado, con una duración mayor, ya que se podrá colaborar con el aporte de los envases hasta el 9 de octubre.
La idea de esta edición del programa “Tres Arroyos Recicla” es más ambiciosa, porque se aspira a reunir todas las chapas necesarias para techar la Colonia de Vacaciones de Claromecó. “Precisamos unas cien, por lo que deberíamos juntar unos 30 mil kilos de tetra brik. De cualquier manera, todo lo que se consiga lógicamente ayudará” mencionó D’Annunzio.
Comentó a “El Periodista” que desde que se lanzó la segunda versión del proyecto “llevamos recolectados unos 1060 kilos de tetra brik, a través del aporte de siete jardines de infantes, cuatro escuelas primarias y cuatro secundarias. Calculamos que en el camino se podrán incorporar otras más. El objetivo que se persigue apunta a concientizar sobre la importancia de la separación en origen de los residuos, sabiendo que si llegan en condiciones a los lugares de acopio pueden convertirse en recursos futuros. En ese sentido, la población resulta un eslabón fundamental en todo este proceso”.
Transformaciones
En cuanto a la conversión del tetra brik en chapa reciclada, D’Annunzio explicó a grandes rasgos y en términos simples que “una vez recibidos los envases (que deben llegar limpios y secos) se trasladan a la planta de San Francisco de Bellocq, donde son enfardados. Una vez cumplimentado este proceso, se los deriva a a Tornquist. Allí se los introduce primeramente en una batea en la que se los moja y tritura, para separar el papel del cartón. El plástico y el aluminio pasan a otra fábrica donde se los seca, y luego los llevan a unas planchas de gran tamaño (igual que el de la chapa) en las que se les agrega un papel film por debajo y por encima. Por compresión térmica todos los materiales se unen, y el producto que surge de allí, trabajado en caliente, se envía a una máquina que lo moldea y le realiza las ondulaciones correspondientes. Tras ello, se le recortan los bordes y le proporcionan a cada chapa la medida correcta. Luego el material atraviesa un proceso de enfriamiento, y queda listo. La consistencia de cada una de ellas es muy firme, incluso mayor que las de fibrocemento. Se trata de una tarea que ya lleva muchos años de desarrollo, y que ahora experimenta un pleno funcionamiento”.
Al margen del concurso que involucra a las escuelas y del incentivo por los premios en esta segunda edición del “Tres Arroyos Recicla” muchos particulares se acercan desinteresadamente a aportar envases de tetra brik, para colaborar con este programa. “El valor agregado de todo el trabajo realizado es que también se puede visibilizar el producto reelaborado, en este caso las chapas. Sin dudas que se trata de un factor que tracciona para que la gente aporte”, finalizó D’Annunzio.




