EL PRESIDENTE MACRI Y LA GOBERNADORA VIDAL SEGUN LAURA APRILE, LA TRESARROYENSE QUE MAS LOS CONOCE
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Mauricio Macri, el flamante presidente de los argentinos, y María Eugenia Vidal, la nueva gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, en la visión de Laura Aprile, la tresarroyense que más los conoce. Una mirada íntima y reveladora sobre los mandatarios nacional y bonaerense, en un diálogo a solas con “El Periodista”. Exclusivo
Laura Aprile, una de las principales caras visibles de “Cambiemos” en Tres Arroyos, compartió espacio y trabajo (ya sea ejecutivo o electoral) con Macri y Vidal. Es la tresarroyense que más los conoce, y los analizó para “El Periodista”
A la luz de los resultados electorales, que consagraron en primera vuelta a María Eugenia Vidal como gobernadora de la provincia de Buenos Aires y en ballotage a Mauricio Macri como presidente de la Nación, un nuevo escenario político se avizora en el país.
No todos podían pensar, algunos meses atrás, en un triunfo tan resonante de la alianza “Cambiemos” que no solo se quedó con el gobierno nacional, sino también con la hegemonía en el manejo de dos de los territorios más importantes de la Argentina (provincia de Buenos Aires y la capital) y fuerte presencia en enclaves trascendentes (Córdoba, Santa Fe y Mendoza).
A modo de semblanza de aquellos que se encargarán de regir los destinos de la nación y de la provincia, “El Periodista” entrevistó a Laura Aprile, una de las principales caras visibles de “Cambiemos” en Tres Arroyos, que además compartió espacio y trabajo (ya sea ejecutivo o electoral) con Macri y Vidal. Una mirada hacia las facetas menos conocidas e íntimas de ambos mandatarios, de parte de alguien que resulta palabra autorizada.
“Humana y sencilla”
Laura Aprile comenzó a trabajar en el gobierno porteño en el Ministerio de Educación (a cargo de Esteban Bullrich) y tras pasar por esa cartera, derivó hacia el Ministerio de Gobierno, bajo la órbita de María Eugenia Vidal, en el área específica denominada “Interior de la Provincia de Buenos Aires”. Allí aprendió a conocer a la actual gobernadora, a quien definió como “una persona muy humana, sencilla, llana, que no te intimida, como me pasaba al principio con Mauricio Macri”
La caracterizó como “una funcionaria muy exigente, pero siempre predispuesta a dialogar. Tiene los conceptos muy claros acerca de lo que pretende, se la ve muy segura, pero eso no le quita capacidad de escuchar, es muy abierta. Cualquiera se puede poner a charlar con ella como si lo estuviera haciendo con un amigo. Es una jefa con la que da gusto trabajar. Yo me sentí muy cómoda compartiendo tareas en su ministerio”, agregó.
María Eugenia Vidal (43) es politóloga, proviene de Morón, y su esposo, Ramiro Tagliaferro, también se dedica a la actividad política. Ambos se conocieron en la facultad. La actual gobernadora venía del llano, sin militancia, hasta que por su trabajo en una fundación conoció a Mauricio Macri. Se vinculó luego con el gobierno porteño, y sus méritos y capacidad técnica la depositaron en el Ministerio de Desarrollo Social. A partir de ahí comenzó a tener un papel preponderante, siempre con un perfil muy ejecutivo, tal cual se vio después cuando ejerció la vicejefatura de gobierno.
“Una de las cosas que me fascinan de ella -dijo Laura Aprile-, y que no todos los políticos poseen, es que no elude las preguntas, contesta lo que se le requiere con claridad. Quizás a veces responde no necesariamente lo que el vecino quiere escuchar, pero se caracteriza por su sinceridad. Es una persona muy informada en todos los temas, y si algo se le escapa no 'dibuja' una respuesta para quedar bien. Sabe liderar muy bien los equipos, pero no ejerce ese liderazgo pensando que tiene toda la verdad, sino escuchando, pidiendo opiniones, consultando. Y si alguien piensa diferente a ella, le encanta que le demuestren y le argumenten el porqué. Escucha y reflexiona, ante esa posición, y no tiene problemas en cambiar de parecer si se convence”.
En la semblanza, mencionó que “es una funcionaria que no tiene inconvenientes en exponerse y dar la cara ante situaciones difíciles, y la muestra la ha dado varias veces en la Ciudad de Buenos Aires. Hay varios ejemplos de que no dudó en ponerse a trabajar con el gobierno nacional de entonces, por más que no fuera de su signo político, y eso me da la tranquilidad de que el diálogo estará garantizado en la provincia. Otra muestra de su vocación de apertura la da el hecho de que junto con Esteban Bullrich supieron manejar la relación con los gremios docentes en la capital, a punto tal de que no existen demoras en el inicio de las clases desde hace tres años”.
De las reiteradas veces que vino a Tres Arroyos, Laura recordó particularmente una anécdota de esas visitas: “Kevin, un chico de un barrio de nuestra ciudad le escribió por Facebook y lo fue a visitar, en el marco de los 'timbreos' que implementamos. Ese día el equipo de 'Cambiemos' estaba apurado por volver pero ella decidió quedarse un poco más, charlar a solas con él; estuvieron casi una hora hablando, y me encargó especialmente que me ocupara de continuar con ese tema. Esa es una muestra de lo que María Eugenia refleja en cuanto a su capacidad de diálogo, a saber escuchar, y su costado humano”.
Aprile señaló que “Vidal es distinta al resto. Si hablamos desde el punto de vista familiar, cuida mucho sus afectos; pude comprobarlo en la campaña, en la que mantenía constante comunicación con sus tres hijos. Pese a sus obligaciones, trata de ser una mamá muy presente. A veces uno observa muchos ejemplos de políticos que se envician con el poder, creo que ese no va a ser el caso de María Eugenia. Por otra parte, es una persona a la que le gusta estar en el detalle. Sé que algunos no le tienen confianza para gobernar la provincia porque la ven joven, mujer, sin tanta experiencia política, con la dura tarea de negociar con sindicatos o afrontando una minoría legislativa. Yo digo que no hay que tener miedo de eso, ella no se va a adaptar al sistema, sabrá cómo gestionar, porque cuenta con la fortaleza para hacerlo”.
“Un ingeniero que sabe delegar”
La entrevistada comentó a “El Periodista” que “a Mauricio Macri lo conocí antes que a María Eugenia Vidal, apenas empecé a trabajar en el Ministerio de Educación. Solía hacer reuniones con representantes de cada una de las carteras del gobierno porteño, y en muchas ocasiones aparecía de sorpresa por las distintas oficinas, a saludar y a conversar. También tuve la oportunidad de compartir reuniones de carácter político con él, en una de ellas incluso participó mi papá (N de la R: el ingeniero Carlos Aprile, ex intendente de Tres Arroyos)”.
Laura añadió que “si bien él mantiene su perfil de típico ingeniero, se ha humanizado mucho. Para muchos puede resultar una persona fría e intimidante (a mí misma me dio esa impresión cuando lo conocí) pero a medida que va mostrando su forma de ser deja en claro que le importan las pequeñas cosas”.
En la misma línea de pensamiento, la concejal electa de Cambiemos en Tres Arroyos agregó que “particularmente me encanta su forma de gestionar, es una persona muy ejecutiva, muy práctica y que sabe delegar. Está siempre atento a todo, pero confía en aquellos que tiene a su alrededor. Creo que posee capacidad de escuchar, y demuestra una visión muy clara de cuál es el camino a seguir ante cada situación. Por ese mismo carácter pragmático quizás cueste más convencerlo de que pueda estar equivocado, pero no se trata precisamente de una persona cerrada”.
Pese a que muchos pueden suponer en Macri una impronta personalista para manejar las cosas, Laura aclaró que “Mauricio dentro del espacio político que creó ha dado lugar al crecimiento de varios dirigentes, más bien él detecta esos talentos y les permite desarrollarse. Es un dirigente que acompaña cuando su interlocutor le ofrece las razones válidas para poner en práctica un determinado proyecto y luego él lo defiende con uñas y dientes. Puedo citar como ejemplos las bicisendas, el Metrobús o la Policía Metropolitana, que en un principio generaban dudas y resistencias en la Ciudad de Buenos Aires. Quizás se toma un poco más de tiempo para decidir, pero una vez que avanza no vuelve atrás”.
A modo de anécdota vinculada con lo local, recordó Aprile que “estuvo a punto de no venir a Tres Arroyos en la campaña, porque se encontraba de visita en Bahía Blanca y justo se rompió el avión que lo transportaba. Pese a que contaba con poco tiempo y que debía estar en Buenos Aires por compromisos de la gestión, se vino en auto desde Bahía y cumplió con nosotros, porque había dado su palabra. Sus tiempos estaban acotados, pero igualmente se tomó un rato para caminar por el centro, jugó a la pelota con unos chicos que vio en la plaza (todos conocen su fanatismo con el fútbol) e incluso compró un helado que pagó de su bolsillo. No tiene ningún problema para salirse del protocolo”
A manera de cierre, lo definió como “un perfecto administrador, siempre está pensando en mejorar, y eso se puede ver en la transformación que logró en la capital, y se caracteriza por poner en marcha políticas públicas a largo plazo”.



