TRAS EL ATAQUE TERRORISTA, EL ANALISIS DE UN TRESARROYENSE EN FRANCIA Y DOS FRANCESES EN TRES ARROYOS
Siempre tendremos París
Una sucesión de ataques terroristas en París, Francia, dejó como saldo 137 muertos y 415 heridos. La masacre fue reivindicada por la organización yihadista Estado Islámico. Desde la capital gala, el tresarroyense Martín Muda le contó a “El Periodista” sus sensaciones: “La ciudad no está de rodillas, y brilla aún más fuerte”, dijo. Informe especial
“El terrorismo es un problema de la humanidad. Después de tres días de duelo, París volvió a la normalidad, todos seguimos trabajando porque es lo mejor que podemos hacer”, dijo el tresarroyense Martín Muda a “El Periodista”, desde Francia
La noche del 13 de noviembre último, la “Ciudad Luz” fue sacudida por el horror y el fuego de atentados terroristas con terribles consecuencias. Perpetrados en su mayoría por atacantes suicidas, en los ataques ocurridos en París -que tuvieron como antecedente la tremenda balacera a los integrantes de la redacción de la revista “Charlie Hebdo”, meses atrás-, murieron 137 personas y otras 415 resultaron heridas. Un tiroteo en el restaurante Petit Cambodge, en el X Distrito, tuvo como saldo al menos cuatro muertos. Un segundo tiroteo tuvo lugar en el teatro Bataclan, en el XI Distrito de París, con al menos 100 rehenes. En una “brasserie” cercana al Estadio de Francia, una explosión dejó al menos 10 muertos y heridos. La autoría de la masacre fue reivindicada por la organización yihadista Estado Islámico.
Las calles parisinas son el escenario habitual de la vida del tresarroyense Martín Muda, operador turístico que lleva adelante un novedoso emprendimiento, “París by Martín”, consistente en tours personalizados que crean experiencias únicas para los visitantes. Atravesado por el impacto de los atentados, el tresarroyense compartió su mirada con “El Periodista”. Y en forma simultánea, este periódico entrevistó en Tres Arroyos a los franceses Bruno Simonin y Pascal Perron, director general de la Alianza Francesa de Buenos Aires y delegado en Argentina de esa organización, y director de AF en Bahía Blanca, respectivamente, quienes representaron desde sus visiones el horror que genera el terrorismo en el país galo.
EL TRESARROYENSE MARTIN MUDA, DESDE PARIS
“La ciudad no está de rodillas
y brilla aún más fuerte”
¿Dónde estabas en el momento en que ocurrieron los atentados, Martín?
Estaba en casa, a un par de cuadras de Notre Dame, en el barrio V (5).
Restaurantes, un teatro, fueron blancos de los terroristas, e imaginamos que son lugares frecuentados por operadores del turismo y turistas. ¿Es así? ¿Han estado o están incluidos estos lugares, o sitios cercanos, en tus tours de “París by Martín”?
Los lugares donde sucedieron los hechos, salvo el estadio de fútbol, no son frecuentados por turistas. Son puntos habituales de encuentro de la comunidad local, comunidad joven quizá, de entre 15 a 35 años. Ese rango de edad es el que más describe el público en esos sectores, según mi parecer. Nunca llevo mis tours a esos lugares salvo que me lo pidan explícitamente, pero nunca me han solicitado hacer algún recorrido por esos sectores. Algún cliente, de forma algo excepcional, me ha pedido que le diga dónde puede ir a dejar flores, o cómo se puede ayudar a las víctimas y a las autoridades.
¿Cómo describirías que se vivió, en términos generales, ese día y los posteriores en París? ¿Hay diferencias entre cómo perciben los franceses estos temas, y cómo lo hace un inmigrante?
No creo que haya muchas diferencias en lo que puede sentir un francés y un inmigrante cuando de lo que se habla o interesa es la humanidad en sí misma. Sí quizá impacte a los parisinos mayores y no tanto, que han visto y han crecido y se han desarrollado y7o evolucionado con la ciudad y tienen anécdotas en esos lugares...Es inevitable proyectarse uno a esos lugares e imaginarse uno en medio de ese horror. Una suerte de intento de empatía solidaria y de miedo, claro… Si uno vive hace poco o muy poco en París quizá sí lo sienta como algo más lejano y no pueda proyectarse tanto uno mismo en ese cuadro. En mi caso yo voy y vengo de Argentina todo el tiempo, desde hace unos 8 años. Es terrorismo, afecta a todos por igual aunque mucha gente se sienta lejos o segura, es un problema del mundo. Esta gente no tiene Dios, son hipócritas y cobardes. No viven sus vidas como ellos pretenden que la gente viva en su califato, cometen los mayores de los excesos y actúan drogados con una droga que inhibe el miedo y el dolor. Es un acto de total cobardía. La gente no se da cuenta y a veces es muy indiferente; Argentina nunca bombardeó nada y tuvimos varios ataques terroristas (Embajada de Israel, AMIA, Nisman, etcétera), murieron muchos argentinos y parecen que muchos olvidan fácilmente o se sienten con autoridad moral para justificar lo que pasa en Francia comparándola con Siria. Con la AMIA nunca nadie se acordó de Francia o Siria, eso me da mucha bronca. Nos falta mucha educación y actos de conciencia propia y seria reflexión. Un inocente es un inocente, un inocente no hace la guerra, no bombardea, no sale a disparar a la gente que nada tiene que ver con ninguno de estos actos. Es como justificar lo de “Charlie” que ni siquiera es periodismo, es parodia, es humor, es rebeldía, es muchas cosas y uno puede optar por comprarlos o no. Imagínense que alguien irrumpe en la editorial X en Buenos Aires porque Fontanarrosa dibujo a Mahoma como un rinoceronte blanco, unos cobardes entran a la redacción drogados, sin miedo, dolor ni nada de eso y matan a Guinzburg, Fontanarrosa, Quino, Nik, de un solo golpe. ¿Quién en Argentina se va a animar a criticar la publicación y llegar a decir que lo merecían? ¿O van a decir por qué no hablamos también de Siria? Es un problema de la humanidad y un problema de conciencia propia, primero con uno y luego proyectado a los demás. Esa es mi visión como inmigrante o “golondrina”, o como quieran llamarme, o como parisino adoptivo luego de todos estos años.
Ya había ocurrido, para tener en cuenta como antecedente y vos lo mencionás, el feroz ataque a la revista Charlie Hebdo. A tu criterio, los franceses y residentes en París especialmente, de cualquier nacionalidad, ¿tomaban algún tipo de precaución o recaudo en función de posibles enfrentamientos o la vida cotidiana transcurría 'normalmente'? ¿Qué te parece que pasa ahora en este sentido?
Lo que nos queda a los parisinos de nacimiento o por adopción es seguir haciendo nuestra vida. Acá la mentalidad es bastante más centrada y menos novelesca o dramática que en Argentina. Las enfermedades, catástrofes y situaciones límite son parte de la vida para el francés. Acá se escucha mucho el “si me toca, me toca”, no hay que preocuparse tanto sino ocuparse. Desafortunadamente el terrorismo ha existido siempre y en todo el mundo, y en diversas formas y colores. No nos olvidemos que no sólo Paris, el mundo vivió estas situaciones, incluyendo Argentina. El terrorismo o la locura no son monopolio del Islam, estos son 50.000 enfermitos que dicen ser musulmanes y que viven vidas contrarias a lo que marcan sus propias leyes religiosas, que no actúan ni con ese criterio ni consecuentemente, que se drogan para inhibir el miedo y el dolor, son enfermos y muy cobardes. Hay en el mundo millones y millones de musulmanes y estos personajes nefastos son muy pocos en relación a la magnitud del Islam. Tampoco el terrorismo es algo propio del Islam; en París tuvimos hace más de 700 años la masacre de San Bartolomé, donde los católicos (religión que profeso) mataron durante una semana a todos los protestantes en la ciudad, un horror. París también ha pasado por la nefasta ocupación nazi, guerras mundiales y muchas otras cuestiones, y como mencioné en la entrevista en TN o en diversas radios del país que me contactaron, París ha crecido, madurado y superado cosas muy oscuras y muy malas. En su escudo de la ciudad, París se representa como un bote que flota en el río y nunca se hunde, pase lo que pase. La comunidad de París es eso. Ni las guerras, ni el terrorismo, ni nada la ha detenido. Lo único que ha cambiado es que este nuevo caso de terrorismo es el que mata (drogado y no dando el ejemplo en lo que profesa), porque usás celular, porque estás en un concierto de los Rolling Stones, porque tomás vino, te tatuás o lo que sea. Imagínense ustedes en ese lugar ahora frente a un cobarde de esta magnitud. No prejuzguemos al Islam porque el terrorismo no es algo exclusivo del Islam, y porque esta gente no lo representa. Lo que nos resta es seguir haciendo nuestra vida, normal, celebrar la vida, ayudar, unirse y seguir defendiendo nuestras libertades y la democracia, que es un tema y un valor mundial. Colaborar con las autoridades y honrar las acciones heroicas de la gente formada para ello; y a la gente común como nosotros, que ha tenido gestos enormes que engrandecen el género humano, y han dado muestras de amor y respeto por el otro. Los temas ambientales son serios también y necesitamos de una verdadera democracia mundial para poder resolver los problemas, y no esperar hasta que estemos nadando en excrementos o rodeados de amenazas o ataques para responder. Pero todo empieza por un acto personal y a conciencia. Hay que ocuparse y ahora; uno cree que nuestro pueblo, provincia o lo que sea están muy lejos de todo, pero créanme: el mundo es muy chico. El agujero de ozono está muy cerca, el clima, el ‘paco’, las inundaciones, los crímenes, la calidad del agua, los fertilizantes como causantes de cáncer... ¿Les suena? Hay que ocuparse y no concentrarse en la preocupación solamente.
Desde hace un tiempo, pero especialmente después de estos ataques, han cobrado protagonismo en los medios jóvenes inmigrantes residentes en París y en otras ciudades de Europa, a los que se asocia con grupos fundamentalistas. Incluso se muestran sus costumbres, zonas de residencia, etcétera. ¿Este fenómeno es visible para quien reside en forma permanente en París, o los medios lo han magnificado de alguna manera por los atentados? ¿Se ha convertido este tipo de grupos en un problema para la cotidianeidad de la vida en esas ciudades, haya o no atentados?
Lamentablemente, la gente que maneja esta organización criminal de cobardes, no da la cara, se esconde y sacrifica a otros que están muy lejos en valores o acciones en lo que ellos supuestamente quieren imponer como ley. Utilizan jóvenes que en cualquier lugar del mundo, como todos, hemos tenido y pueden tener crisis existenciales, vocacionales, necesidades básicas no satisfechas, problemas de integración, violencia familiar y de todo tipo. El tema existencial y de pertenencia en un momento y lugar, es una de las características de la pubertad y post-pubertad. Y el mundo de hoy, con sus muy difíciles circunstancias, alarga y agrava esta situación, ya sea por el agotamiento del capitalismo abusivo, o las izquierdas que se transforman en feudos y abusan de la gente con menos recursos. Buscan los jóvenes con antecedentes penales menores, sin motivación, sin perspectiva, que se han perdido un poco en el alcohol, la droga, y les pintan un potencial “Paraíso” con un par de decenas de vírgenes que los esperan del otro lado. Les hablan de borrar todo lo malo, no con trabajo, dedicación, esfuerzo, dignidad: les dan la opción de hacerlo en un solo acto, ni siquiera de valentía, porque les dan las drogas para actuar sin poder razonar. El joven se siente valorado, un héroe y con mucho poder, lo que siempre atrae muchísimo a esa franja de edad, y produce esa sensación, cuando uno es joven, de sentirse más invencible y que uno puede cambiar lo que sea. De repente les venden una razón de existir con un solo acto o dos o tres (drogarse para no poder evitar las otras dos, causar daño y morir). Viviendo un tiempo en Munich, Alemania, visité el primer campo de concentración nazi (Dachau), símbolo de uno de los momentos más nefastos en la historia de la humanidad. En ese lugar nos contaban los guías que los guardias que cubrían los perímetros en las torres eran jóvenes de entre 15 y 25 años (cuanto más jóvenes mejor, decían los nazis) a quienes por primera vez les daban un arma y les decían todo lo importante que eran ellos para el mundo perfecto que les vendían. Les daban el poder de decidir sobre la vida y la muerte de las personas. Jóvenes con poder de fuego, pero con poco poder de conciencia o razón, inmadurez, excitación por la tarea, adrenalina… Y los autorizaban a disparar a todo lo que se movía. El mal en el mundo tiene sus antecedentes, y en la actualidad estos terroristas usan las mismas armas, y gente inocente a la que pueden manipular. Nadie discute que Francia ha tenido colonias y las sigue teniendo, lo cual es condenable; que es un país difícil para vivir y que da pocas oportunidades, y que es poco justo. Pero también es condenable que la gente que se instala en Francia, no respete las leyes y la Constitución de la tierra que va a habitar, y que haga muy poco para integrarse. Los conflictos sociales son culpas de todas las partes, no se trata de demonizar a Francia. Francia no ha hecho nada por mí y aun así he podido construir con poco o con nada y sin ayuda de nadie, y no por eso voy a condenar al país ni justificar lo injustificable. O calificar y comparar unos inocentes con otros, y valorar eso como mejor o peor o más o menos justificable.
Respecto del impacto de este tipo de situaciones en el turismo, ¿cómo lo evaluás a nivel global y en el caso de tu emprendimiento en particular?
Esta es una situación terrible para el turismo, porque mucha gente se mete en la burbuja de la comunicación y se concentra en ese evento y lo repasa las 24 horas. En Francia, hablando de este tema en particular, se respetaron los tres días de duelo y los pedidos de las autoridades para colaborar para poder ser más eficientes, y someter a esta nueva organización de cobardes. Pero luego la vida sigue y lo que uno ve es normalidad en las calles, por más que la prensa venda a París como un desierto humano. No es cierto. Salgo seguido y no veo nada distinto y no me siento inseguro; sí más atento. En el caso particular de mi empresa, tengo la suerte por un lado de tener la cultura de sacrificio, de la persistencia y la constancia. Al hacerlos hábitos de mi rutina no tengo otra manera de hacer las cosas. La última vez que hablé con “El Periodista” estábamos en el puesto 19 del ranking de las mejores empresas de tours en París, luego llegamos y nos mantuvimos todo el año en los puestos 1, 2 y 3, con gente o clientes de todo el mundo, pese a no poder brindar tantos tours porque es una empresa muy chiquita, sin empleados, y que nos ocupamos más y mejor de la gente antes, durante y después de nuestros tours, las 24 horas. Transformándonos en amigos de cada cliente y de por vida, lo que ha hecho de nuestro concepto algo único en el mundo. Es largo de explicar como concepto, porque lo hemos desarrollado y mejorado muchísimo y no hay nada igual en el mundo, pero lo lindo de esto es cuando uno ve que todo ese amor que uno le pone a lo que hace, vuelve en forma de gestos de personas de todo el mundo. La generosidad, la entrega, la intensidad, la pasión, la constancia, el desinterés económico, para hacer feliz a alguien en París, para que sea el momento más memorable y especial que haya vivido en una ciudad en el mundo. El seguir desarrollando una amistad con los clientes y esa bondad con gente de todo el mundo en un concepto que es de por vida, sin pedir nada a cambio por todo eso extra que ofrecemos, como simples personas que intentamos hacer el bien. Todos esos valores que apuestan a hacer nuestra parte, nuestro granito de arena en la construccion de un mundo mejor, ahora nos vuelve y es muy gratificante a nivel humano. Por citar ejemplos, algunos clientes nos han mandado algunas donaciones pequeñas en un muy lindo gesto, nos han hecho reservaciones para el año que viene y nos han escrito muchos mensajes de apoyo. Por supuesto hemos tenidos muchas cancelaciones de gente que venía y que no nos conoce y no sabe quiénes somos aún, o lo que hacemos para que la gente sea feliz en París, aunque algunos por suerte nos han manifestado su apoyo y han mantenido sus reservas para que el miedo no gane y sigamos siendo todos personas libres. Toda la gente de dudosa intención en cualquier nivel o entorno, usa el miedo para beneficiarse de manera oscura, a nivel particular, político, dirigencial, en fin, en muchos niveles. Pero lo importante es vencer los miedos impuestos y confiar en la vida y en las buenas acciones que uno pueda hacer, y que eso hace que las buenas cosas se multipliquen luego. El año va a ser muy difícil, quizá más que este, que fue muy duro. Pero somos libres y nadie va a determinar lo contrario, y menos a través del miedo.
¿Te ha afectado en lo personal lo que ocurrió? ¿De qué manera? ¿Vivís cerca de los lugares, afectó a personas que conozcas?
En mi caso particular, de momento no he sabido de nadie de mi entorno que haya sido afectado directamente por los ataques. Mi empresa hoy está compuesta por dos amigos y por mí, y ellos también tienen su parte por lo que son dueños de esto. Uno de ellos estuvo la noche anterior en uno de esos cafés. Pero nos ha afectado a todos ver semejante acto de horror, impunidad y cobardía, más cuando luego la ciencia comprueba que esta gente actúa drogada, para no tener ningún tipo de remordimiento, o temor o dolor. Habría que definir de nuevo la palabra mártir, o crear la expresión “mártir cobarde” o algo por el estilo. Como ya comenté, los ataques esta vez fueron fuera de París, en el caso del estadio y en el barrio X y XI, que se encuentran en la margen derecha del río, y yo vivo en la margen izquierda (París tiene 20 barrios con una disposición concéntrica y de forma de espiral). No son lugares a los que vaya seguido y no llevo a mi gente por ahí, porque son zonas de bares, salas de conciertos y algunos teatros que no suelo frecuentar.
¿Pensás tomar alguna medida respecto de lo sucedido tanto en tu vida cotidiana como en tu emprendimiento laboral? ¿Cuál/es?
Lo único que ha cambiado es la necesidad de estar más alerta a comportamientos extraños, y establecer una coordinación de la comunidad a otros niveles, a través de las redes sociales que han demostrado ser un gran paso adelante para ayudarse y fortalecer las herramientas para prevenir o reaccionar ante situaciones de este tipo. Mi empresa funciona como siempre, por supuesto con muchísimo menos trabajo pero luego de los tres días de duelo, salimos a las calles y no hemos tenido ningún inconveniente. Estas cosas nos hacen más fuertes, y en eso juega lo que uno espera del mundo luego de este tipo de eventos. Cuando se han visto determinadas cosas la gente se endurece, ya se relativiza el miedo, en cierto punto, porque estamos mejor preparados, nos hacemos más fuertes y hace que también veamos un costado mucho más humano y noble de la humanidad, que en las peores circunstancias, surge para contrarrestar, y que es prueba de que la bondad y el amor al prójimo siguen existiendo y es mucho más de lo que vemos diariamente. Quizá ahora entiendo aun más la manera en que París ha sido construida, con fuerza y madurando a fuerza de golpes. París no está de rodillas, está firme y de pie y brilla mucho, quizá de una manera distinta que no implica menos, brilla con otro color porque es más fuerte y libre. Hoy como todos los días salgo a la calle porque mucha gente espera que sea su amigo en París y que les muestre esa fortaleza, esa grandeza, esa magia con la que esta ciudad ha maravillado a la humanidad por siglos, y eso nunca va a cambiar. Los espero en París.
LA LECTURA DE DOS FRANCESES EN TRES ARROYOS
“La educación y la cultura son
herramientas de lucha contra el terrorismo”
Bruno Simonin es director general de la Alianza Francesa de Buenos Aires, y delegado general en la Argentina de la Fundación Alianza Francesa. Junto a Pascal Perron, director de la AF en Bahía Blanca, visitaron Tres Arroyos pocos días después de los atentados en París, que se convirtieron en tema obligado de charlas durante las actividades que desplegaron en la ciudad.
Ambos franceses, viven en la Argentina pero parte de sus familias siguen residiendo en su país de origen. De hecho, un hijo de Bruno tenía previsto asistir a un concierto en el Bataclan apenas unos días más tarde del ataque armado que sufrió esa sala teatral.
“Como delegado general yo tengo el papel de coordinación de la red de 53 Alianzas Francesas que hay en la Argentina, con presencia en 74 ciudades, siempre con el objetivo de la difusión del idioma francés y el intercambio cultural a través de diversas actividades. Nos toca estar en Tres Arroyos, donde tenemos una Alianza muy activa, para conocer y apoyar sus proyectos de desarrollo en la ciudad”, contó Simonin, quien reside en Buenos Aires desde hace tres años y ha cumplido funciones en varios países de América Latina. Perron, en tanto, llegó hace unos tres meses, y es Bahía Blanca su lugar de vida y trabajo, aunque antes ha pasado por delegaciones de la AF en la India.
“Esto es terrorismo ciego. Un grupo de jóvenes puede estar tomando una copa en una terraza, o escuchando un concierto de música o viendo un partido de fútbol, y puede encontrar la muerte en manos de asesinos, de personas que no tienen humanidad”, apuntó Simonin. “Lo que ocurrió es algo muy nuevo, y lo que tienen de especial estos eventos, se lo comenté al intendente de Tres Arroyos, es que es la primera vez que en Francia se ven kamikazes. Y esto es muy particular. Además es la primera vez que hay tantas muertes”, completó Perron.
Más allá de las características inéditas que pueda tener el fenómeno, consideró el delegado de la AF en la Argentina, “está claro que se va a luchar contra el terrorismo como se lo ha hecho siempre. Porque este tipo de terrorismo tiene sus raíces en Francia pero también en otros países, de manera que el gobierno francés ya está desplegando acciones eficaces en este sentido”.
“Una herramienta que tenemos, y que es muy importante, es el papel de la propia Alianza Francesa, y todo cuanto tiene que ver con el conocimiento, la educación y la cultura. Esto es muy importante para todo el mundo cuando suceden cosas como esta, es una de las mejores opciones con la que contamos”, señaló Simonin.
De hecho, a través de la interacción con dispositivos tecnológicos, conexión a Internet y otros recursos, contenidos asociados a la actualidad, como los atentados son incorporados al aprendizaje de la lengua.
Finalmente, aseguraron que son unos 5000 los franceses que, inscriptos oficialmente en el Consulado, viven hoy en la Argentina, aunque se presume que los residentes de nacionalidad francesa duplicarían ese número. Sin duda, hoy todos comparten una misma visión sobre el horror de los ataques: la necesidad de contribuir a la paz.


