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Conocedor profundo de su trabajo, Alberto Heim (foto), explicó que, al contrario de lo que la mayoría de la gente cree, la arena pesa más cuando está seca que si se encuentra húmeda. Un dato verdaderamente curioso

 

 


LA ARENERA DE CLAROMECO, LA CANTERA QUE
APROVISIONA LA CONSTRUCCION DE TODA LA REGION

Castillos de arena

En invierno el frío es insoportable. Y en verano, en la base del médano, la sensación térmica suele ubicarse cerca de los 50º. Un solo hombre, Alberto Heim, desarrolla todo el trabajo. Desde operar, hasta efectuar el mantenimiento de la pala con la que se cargan los camiones y otras tareas menores. Es lo que sucede en la arenera de Claromecó, la cantera que aprovisiona a la industria de la construcción de toda la región y de donde, por ejemplo, salió la arena que se utilizó para la erección del penal de Barker. "El Periodista" visitó el poco común lugar y recogió un sin fin de curiosidades

Alberto Heim es un hombre resistente al calor y acostumbrado al trabajo duro. La mañana que "El Periodista" lo visitó en su trabajo, la arenera ubicada a pocos kilómetros del balneario Claromecó, lo encontró tirado debajo de una pala mecánica al pie de la cantera. "Estaba haciéndole un poco de mantenimiento a la máquina", dijo, con la intención de explicar porqué la grasa le cubría todo el frente del mameluco, las manos y parte del rostro. "No estoy muy limpio para la foto", comentaría más tarde entre risas.
Heim es el encargado y único empleado del lugar desde hace 4 años, momento en el cual tomó la explotación del sitio Horacio Lachat, un orensano que antes estaba al frente de la arenera de su localidad.
Bajo el frío del invierno y las sofocantes temperaturas del verano, que pueden llegar a ubicarse cerca de los 50º en la base de los médanos, Alberto cumple con una jornada de trabajo de 12 horas que se inicia a las 6 de la mañana.
Como único responsable del funcionamiento del lugar, el trabajador se encarga no sólo del mantenimiento de la pala mecánica con la que se extrae y carga la arena en los camiones, sino también de manejar dicho aparato y otras tareas menores.
La arenera claromequense, que según estimó Heim existe desde hace unos cuarenta años, proporciona un promedio de 2300 metros mensuales desde que él ingresó allí. La cifra arroja como resultado que al cabo del año se extraen unos 28 mil metros. A su vez, si tomamos en cuenta que el metro de arena pesa 1500 kilogramos, este hombre ha cargado nada menos que 42 millones de kilogramos en tan sólo 4 años.
Conocedor profundo de su trabajo, Alberto explicó que, al contrario de lo que la mayoría de la gente podría pensar, la arena pesa más cuando está seca que si se encuentra húmeda. Un dato verdaderamente curioso.
Ubicada a escasos kilómetros del mar, el cual es visible desde la cima de sus médanos más elevados, la cantera provee de la materia prima usada en la construcción a lugares como Laprida, Lamadrid y Huanguelén -entre otras ciudades-, y por supuesto a todos los corralones de Tres Arroyos y la zona. Pero quizás lo más asombroso es que en los últimos tiempos la mayor demanda proviene de la propia localidad balnearia, donde entre abril y diciembre de 2003 se construyeron más de 100 viviendas, algo más de 12 construcciones mensuales.
También se empleó arena de Claromecó en la edificación del flamante penal instalado en la localidad de Barker, a donde se trasladaron aproximadamente un millón ochocientos mil kilogramos del elemento.
Aunque a los ojos de un observador sin conocimiento toda la arena parezca igual, en la cantera que actualmente se está explotando en el balneario hay arena fina, gruesa y muy gruesa. Estas últimas se usan para efectuar rellenados, contrapisos u otros trabajos donde el grano no quedará al descubierto. En cambio, la arena fina es empleada normalmente para revoques de paredes u otras terminaciones que requieran de acabados suaves y lisos. A pesar de esto, las distintas texturas carecen de valores diferenciados, todas cuestan exactamente lo mismo.
El paisaje que ofrece la arenera en algunos sectores bajos -las zonas donde se ha extraído arena-, podría compararse al aspecto de un desierto, incluso por las elevadísimas temperaturas que se registran. Pero, desde las elevaciones medanosas el escenario que se divisa es absolutamente diferente. El verde de los tamariscos y otras especies silvestres costeras rodean la cantera, se ven algunas lagunas, el mar, caballos y ganado pastando.
Junto al acceso a la cantera se erige una aparentemente volátil estructura de chapa. Ese es el puesto donde Heim guarda sus herramientas de trabajo. Pegado al galpón hay una pequeña oficina donde seguramente el hombre debe cobijarse de las lluvias y los intensos fríos del invierno.
Otra curiosidad es que a escasos metros de este lugar fue donde se comenzó extrayendo arena de la cantera que actualmente está en explotación, pero en la actualidad la base del médano más cercano se encuentra unos 500 metros más adentro. "Igual no te preocupes", dijo Alberto sin intenciones de ironizar, "la arena de Claromecó nunca se va terminar". Y la verdad es que de esto nadie tiene dudas.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina