| |
A 38 AÑOS DE SU MUERTE EN UN ACCIDENTE, CONSTRUYERON UNA REPLICA
EXACTA DEL TORINO QUE PILOTEABA SEGUNDO "CHOLO" TARABORELLI
A imagen y semejanza
El 28 de abril de 1968, en la carrera de la ciudad de
Balcarce, víctima de un accidente, perdía la vida Segundo
"Cholo" Taraborelli, uno de los más grandes pilotos del
automovilismo local. A 38 años de aquel luctuoso suceso, el tresarroyense
Juan Esteban Knudsen decidió hacerle un homenaje personal. Construyó,
de la nada, una réplica exacta del Torino que piloteaba Taraborelli
en la infausta competencia: tiene la misma carrocería, está
pintado del mismo color, posee las publicidades originales y hasta el
motor suena igual. "El Periodista", en una carrera contra el
tiempo, invita a dar una vuelta por el recuerdo y la emoción
En una trágica carrera en la ciudad de Balcarce,
acaecida el 28 de abril de 1968, perdió la vida uno de los más
grandes pilotos que dio el automovilismo local. Se llamaba Segundo Taraborelli
y le decían "Cholo". Su muerte se lloró en toda
la ciudad y su recuerdo ha permanecido imborrable con el paso de los años.
Se sabe que "Cholo" era un gran ser humano, un excelente mecánico
y preparador, un honesto comerciante y el mejor amigo de sus amigos.
A lo largo de los años se le han rendido varios homenajes a la
figura de Taraborelli. Tal vez el más importante fue darle su nombre
al circuito que tenemos en nuestra ciudad, pero indudablemente no ha sido
el único, ni mucho menos el último.
Hace muy pocos días se dio a conocer la más reciente muestra
de respeto y afectuoso recuerdo para el piloto cuando Juan Esteban Knudsen
presentó en sociedad una réplica exacta de la coupé
Torino con la que Taraborelli corría la competencia de TC en la
que encontró la muerte junto a Hugo Bonavento, quien aquel día
hacía su debut en la butaca del acompañante.
¿Qué lo llevó
a realizar esta réplica, Juan?
El clic te lo producen varias cosas. Hacía tiempo que rondaba en
mi cabeza la idea de hacer un auto que fuera una exacta réplica
del que corría Segundo "Cholo" Taraborelli cuando se
mató en la carrera de Balcarce. Cuando era bastante pibe vi el
auto en un taller. Esto debe haber sido a fines de 1967. Mi padre lo conocía
a Taraborelli porque se encontraban en las carreras cuando mi papá
acompañaba a un grupo de corredores de Chaves. No sé porqué
fuimos a aquel taller, pero recuerdo que mi viejo y el "Cholo"
se pusieron a charlar, y éste le decía a mi papá
que se comprara una coupé Torino porque andaban bárbaro.
Mi viejo tenía un Ramblert modelo 64 y en febrero del 68 se compró
la Torino, que después la tuvo una pila de años. Esa experiencia
de ver el auto me impactó, siempre lo recordé y nunca más
lo volví a ver. Y bueno, con los años me surgió esta
idea y le metí para adelante. Me llevó un año y medio
hacerlo. Empecé en noviembre de 2004
¿Es exactamente igual
al auto que corría Taraborelli?
Sí, el auto es una réplica exacta del que tuvo Taraborelli,
excepto porque yo le dejé el interior original. Antes corrían
con unos tremendos tanques de nafta en la parte de los asientos traseros,
pero yo preferí dejar el interior como estaba porque esos tanques
iban a producir mucho olor a nafta. Lo que sí copié fue
la jaula antivuelco, pero el resto del interior no lo toqué.
¿Cómo consiguió
el coche?
Conseguir el auto no fue fácil, pensé que era simple conseguir
un casco de Torino pero no existen más, no hay más, por
lo menos de los modelos de eso años. La verdad es que lo conseguí
de casualidad y por suerte es un casco que está con toda su documentación
en regla. Estaba desde hacía más de 20 años guardado
en el galpón de un campo en Coronel Dorrego. El estado del auto
era perfecto, aunque estaba terriblemente sucio y era un nido de ratas,
pero todo lo demás estaba perfecto. Lo lavamos bien, lo desarmamos
y lo trajimos al taller de chapa y pintura del "Tucumano" Barrionuevo.
Lo pelamos todo, no le quedó un gramo de pintura y tampoco un solo
tornillo. Le pusimos todo nuevo, desde suspensión, diferencial,
amortiguadores, caja, embrague, etcétera. Hicimos el motor en forma
completa.
¿Qué más
se hizo para que la coupé quede igual a la que tenía Taraborelli?
La réplica es exacta porque además de estar pintado igual,
llevar las mismas calcomanías y publicidades del auto del "Cholo",
el motor está preparado de la misma manera que lo hacían
en aquel entonces. Lo único que me falta ponerle es un árbol
de levas idéntico, pero eso ya lo resuelvo en poco tiempo porque
Omar Taraborelli, hijo de "Cholo", me prestó una parte
del árbol de levas original del auto. Es una parte porque en el
choque se partió y la familia conservó ese pedazo del auto.
Con esa parte del árbol, en Balcarce me están construyendo
uno exactamente igual, así que el auto va a quedar hasta con el
mismo sonido que el del "Cholo". Además se rescató
del coche original un pedazo del capót, que también lo tiene
Omar Taraborelli, eso nos sirvió para poder sacar el mismo color
del auto original para pintar la réplica. En los talleres del Museo
de Fangio en Balcarce, que aprovecho para decir que es un taller hermoso,
me hicieron un capót de fibra igual al original y algunos otros
detalles.
¿Cuál es el propósito
que lo ha llevado a realizar la réplica?
La idea principal de este proyecto ha sido homenajearlo a Taraborelli,
que es una parte grande de la historia del automovilismo de Tres Arroyos.
¿Y qué dice la
gente que conocía el auto cuando lo ve?
Provoca distinto tipo de sentimientos. Llevé el auto a Claromecó
para la carrera de autos antiguos y lo vio "Pepe" De La Penna,
que era el primo del "Cholo". Le dio tanta emoción que
lloraba como un chico. También lo vio quien era el habitual acompañante
de "Cholo" en las carreras, Roberto Palla, que por obra del
destino justo ese día no lo acompañó. Me preocupé
porque el hombre se agarró tal emoción que me dio miedo
que sufriera algún problema. De alguna manera esto provoca sentimientos
encontrados.
¿Qué piensa hacer de ahora en adelante
con el coche?
A fines de marzo el club Quilmes organizará una cena en al que
se expondrán este auto, la coupé Ford que también
fue de "Cholo" y estaba en Punta Alta, la cual ya ha sido restaurada
también, y el Falcon de Larriestra. La idea es presentar los tres
coches en la cena y aprovechar la ocasión para traer la Galera
de Emiliozzi y la Coloradita de Bordeu. Suponemos que a la gente que le
gusta el automovilismo todo esto le parecerá interesante. También
hay muchas posibilidades de que luego de la presentación en Tres
Arroyos lo llevemos un tiempo al Museo de Fangio en Balcarce para que
esté expuesto ahí. Y otra de las ideas es empezar a participar
en eventos como la carrera de regularidad que se organizó en Claromecó.
Por lo demás, lo tendré conmigo e iré viendo cuáles
pueden ser los destinos posibles. Aunque ya con estas cosas que planificamos
hay bastante para hacer.
|
|