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DE LA MANO DE UN TRESARROYENSE, ARGENTINA BUSCA
INSERTARSE EN EL MERCADO MUNDIAL DE ENERGIA EOLICA
Vientos de cambio
El ingeniero tresarroyense Norberto Corral, en su carácter
de subsecretario de Energía de Santa Cruz, está trabajando
en el diagrama de un proyecto biprovincial que, de concretarse, permitirá
a la Argentina insertarse en el mercado mundial de energía eólica.
Con una inversión inicial de 55 millones de dólares, el
emprendimiento prevé el diseño, desarrollo y exportación
de turbinas eólicas, centrales microhidráulicas y otros
sistemas energéticos renovables o mixtos. La particularidad de
la ambiciosa iniciativa, es que el desarrollo de energías renovables
(viento e hidrógeno), se financiará a través de los
reclamos de regalías mal liquidadas de petróleo, un recurso
no renovable. Con viento a favor, desde Comodoro Rivadavia, "El Periodista"
trae la exclusiva
En la Patagonia soplan vientos a favor en estos tiempos.
El recurso más inagotable e invariable del sur argentino, comienza
a explotarse en forma incipiente y se está en camino de un desarrollo
eólico, basado en una industria y una tecnología propia,
que permitirá concretar los futuros grandes parques eólicos
de la Argentina, con maquinaria y mano de obra íntegramente local.
Según un informe realizado por dos grupos de científicos,
la Patagonia es el sitio con el mejor recurso del planeta por la velocidad
y constancia excepcional de sus vientos. Fue este recurso el que generó
en Santa Cruz el proyecto de creación de un importante emprendimiento
para diseñar, desarrollar y exportar turbinas eólicas, centrales
microhidráulicas y otros sistemas energéticos renovables
o mixtos.
El primer producto será un nuevo parque eólico que se instalaría
cerca del ya existente en Pico Truncado pero con equipos argentinos, en
lugar de alemanes. El proyecto más ambicioso aún, será
generar un desarrollo tecnológico en la provincia con énfasis
en las energías renovables.
Uno de los que trabajan de cerca en la diagramación de este emprendimiento
es un tresarroyense, el ingeniero Norberto Corral, subsecretario de Energía
de la provincia de Santa Cruz, quien explicó a "El Periodista"
los alcances de un plan que de concretarse, permitirá que nuestro
país se inserte en el mercado mundial de la energía eólica.
Cien por ciento argentino
El primer paso que se está llevando adelante es definir el modelo
de asociación con el INVAP, una empresa estatal de la provincia
de Río Negro, para la instalación de una fábrica
de aerogeneradores de 1,5 Mw de potencia, que serían las primeras
máquinas de este tipo fabricadas en nuestro país, precisamente
en la provincia de Santa Cruz. El acuerdo entre ambas provincias, crearía
la empresa biprovincial Invap-Santa Cruz, con un 51 por ciento de capital
santacruceño. La firma estaría instalada en Pico Truncado,
con algunas secciones que por razones operativas se ubicarían en
Puerto Deseado o Caleta Olivia.
El flamante producto de esta conjunción será un gran parque
eólico con equipos íntegramente argentinos.
"La particularidad de este parque es que a diferencia de los existentes
en el país, las máquinas serán de fabricación
Argentina, con lo que estamos evitando importaciones con la consecuente
fuga de divisas, tecnificando a la región y lo que es más
importante creando puestos de trabajo altamente calificados, ya que la
particularidad que tiene esta industria es precisamente esa, la del fuerte
impacto en la creación de puestos de trabajo", afirmó
el ingeniero tresarroyense.
El proyecto forma parte de una política de gobierno que busca darle
un fuerte impulso industrial a la provincia. "Esta es una provincia
que parte de sus ingresos se debe a regalías petroleras. Lo que
se pretende es cambiarle el perfil a la provincia por un perfil más
industrial y para eso se pretende que parte de estas regalías petroleras
vayan a parar a proyectos que tengan que ver con las energías renovables.
En este sentido lo que se pretende hacer no es solo un parque eólico
sino un proyecto de desarrollo tecnológico en la provincia, con
énfasis en las energías renovables".
Etapas de un proyecto ambicioso
En principio, Invap-Santa Cruz trabajará en la creación
de un parque de 50 a 60 megavatios de potencia instalada, formado por
38 unidades de 1,5 megavatios por pieza. Cada torre de 68 metros será
diez veces más alta que el obelisco porteño.
Serán construidos en una primera etapa, cuatro prototipos de este
primer molino patagónico, que tendrá como particularidad
una hélice de velocidad variable para bajar costos y aumentar la
robustez. Esto permitirá soportar las bruscas aceleraciones de
un viento que suele demoler equipos europeos diseñados para un
recurso menos salvaje. Cada modelo desarrollado irá incorporando
en forma creciente componentes locales a medida que la firma integre proveedores
privados de partes que en la Argentina jamás se han fabricado.
En una segunda fase se fabricará y entrará en servicio el
primer parque eólico santacruceño de 50 MW, conformado por
34 molinos con despacho y venta de energía al mercado eléctrico
provincial y al sistema interconectado nacional. Será el primer
parque eólico verdaderamente argentino del país, ya que
en los anteriores, lo único local ha sido el viento. "En principio
queremos que toda la energía que se produzca en estos parques se
consuma en la provincia porque ese es un indicador de desarrollo económico.
Por último el excedente puede ser volcado al sistema interconectado
nacional que en el año 2007 llegará a Pico Truncado",
especificó Corral.
Esta fase del proyecto, que aspira poder concretarse en los próximos
dos años, tendrá una inversión cercana a los 55 millones
de dólares. "La idea para costear el proyecto es que la industria
extractiva como es la petrolera financie a través de los reclamos
de regalías mal liquidadas este proyecto de energías renovables.
Aquí lo importante es el concepto, energías no renovables
(petróleo) desarrolla energías renovables (viento e hidrógeno)",
manifestó el ingeniero.
Para más adelante, la Invap-Santa Cruz pretende competir con otras
empresas en la instalación de parques en Argentina, y comenzar
con las exportaciones focalizándose en diversos mercados.
La energía del futuro
Si bien los costos de energía eólica hoy en la Argentina
no resultan competitivos, para el futuro lo serán. Los molinos
generan un tipo de energía que, por sus características,
está considerada la energía del futuro. Porque a diferencia
de otros recursos que se están agotando y cuya explotación
puede provocar impacto ambiental, como el petróleo o el agua, el
viento genera una energía renovable y no produce ningún
tipo de contaminación. "Con el aumento del precio del barril
de petróleo, prontamente serán competitivos, eso si lo analizamos
desde el punto de vista económico. Pero hay un factor muy importante
que no debemos perder de vista: esta es una energía limpia y renovable.
¿Qué valor económico podemos darle al hecho de no
contaminar la atmósfera?", afirmó el ingeniero tresarroyense.
Un competidor de cuidado
El mercado mundial de energía eólica alcanza hoy los 34
millones de dólares por año y tiene por dueños a
Dinamarca, Alemania, España y los Estados Unidos. La idea es que
la Argentina irrumpa con molinos buenos y fuertes con marca de "probados
en la Patagonia", que puede llegar a convertir a nuestro país
en un competidor de cuidado. "Sin lugar a dudas la Argentina puede
competir en el mercado mundial de energía eólica. Para eso
hemos comenzado esta asociación con INVAP. Ellos compiten a nivel
mundial en el tema de reactores nucleares, de hecho están fabricando
uno ahora para Australia, también fabrican radares y satélites
que se venden en todo el mundo y equipamiento de medicina nuclear. En
este país hay mucha materia gris", concluyó Corral.
Es esa materia gris la que hace soplar vientos a favor en la Patagonia.
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LA TRAYECTORIA DE CORRAL
De la Escuela Técnica a la Patagonia
Desde que se decidió probar suerte en Santa
Cruz, el ingeniero tresarroyense Norberto Corral, ha escalado en
su trayectoria profesional y crecimiento personal.
Desde chico sentía afición por "los fierros y
la electricidad" y cuando ingresó a la Escuela de Educación
Técnica sabía que quería ser ingeniero. Al
llegar al último año de la secundaria se inclinó
por la especialidad de electricidad. De Tres Arroyos partió
hacia Bahía Blanca a estudiar en la Universidad Nacional
del Sur, donde egresó con el título de ingeniero electricista.
Recién recibido, en 1987, el contexto del país no
era muy auspicioso para un profesional. "En esa época
había muy pocos pedidos de profesionales por la crisis que
había en el país, entonces me fui a dar clases a una
escuela Técnica Provincial que estaba en la localidad de
Puán, en la provincia de Buenos Aires". Le asignaron
36 horas cátedra y para esto, viajaba los martes a la noche
desde Bahía Blanca y regresaba los viernes por la tarde.
"Me habían acomodado en una habitación de la
escuela para que pudiera dormir allí y no tener que gastar
en hotel ya que el sueldo era bastante escaso. También almorzaba
y cenaba en el comedor que tenía la escuela. La verdad es
que tengo muy gratos recuerdos de esa experiencia porque la gente
de esa localidad era muy macanuda, igual que los alumnos, gente
con ganas de superarse", contó Corral sobre sus primeros
años en la profesión.
En diciembre de 1998, firma un contrato con la empresa Mc Kee del
Plata para trabajar en la remodelación de la refinería
ISAURA en Bahía Blanca. "Fue mi primer trabajo profesional.
Tenía dos capataces a cargo y unos 20 operarios aproximadamente
e hicimos la instalación eléctrica y de fuerza motriz
de dicha obra. Siempre recuerdo todo lo que me enseñaron
esos dos capataces, ya que tenían muchos años de experiencia".
Al finalizar el contrato le ofrecieron continuar con la firma, pero
las obras que se sucedían serían en la ciudad de Varadero
y la siguiente en Venezuela. Ante este panorama decidieron, con
su novia y actual esposa, tomar otro rumbo.
"Decidimos probar suerte en Río Gallegos, de donde ella
es oriunda. Nos trasladamos a Santa Cruz en abril de 1989 y en junio
de ese mismo año comencé a trabajar en la subsecretaría
de Recursos Hídricos, con el tema de las Microcentrales Hidroléctricas".
La inestabilidad económica de la provincia hizo que no pudieran
concretar muchos proyectos que tenían en mente. Y la subsecretaría
terminó descendiendo de rango y pasó a ser una dirección
provincial.
Durante la administración de Néstor Kirchner como
gobernador, a principios de 1993, Norberto Corral pasó a
ocupar el cargo de Director Provincial de Recursos Hídricos,
donde estuvo hasta diciembre de 1999.
"En esos años se estaba formando la Dirección
Provincial de Energías de la provincia, que en un principio
se ocupaba básicamente de los hidrocarburos y el control
de regalías petroleras, y su titular, el ingeniero Ernesto
Dardis, me convocó para comenzar a formar el área
de Energía Eléctrica".
Ya en la gestión del actual gobernador Sergio Acevedo, se
formalizó la creación de la Secretaría de Estado
de Energía, cuyo titular es el ingeniero Alberto Cameron.
Desde entonces la subsecretaría de energía eléctrica
fue confiada al tresarroyense.
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