| |
VENTAS DE SILOS Y MAQUINAS AGRÍCOLAS
A SUDAMERICA, CENTROAMERICA Y SUDAFRICA
Tres Arroyos exporta
Silos y máquinas agrícolas fabricados en
Tres Arroyos están siendo colocados en el exterior. Industriales
locales están vendiendo sus productos en Sudamérica, Centroamérica
y Sudáfrica. "El Periodista Rural" exhibe cuatro de los
casos constatados. Silos de Trafer a Sudáfrica; Fertilizadoras
de Aiello a Uruguay; clasificadoras de cereales de Blomar a Paraguay,
Uruguay, Bolivia y México e hileradoras de Sode a Venezuela. En
este informe especial, los empresarios cuentan sus experiencias y ponen
en palabras los pros y contras de pensar el mundo como mercado
PABLO FERNANDEZ: "HACE ALGUNOS AÑOS
ERA IMPENSABLE LLEGAR TAN LEJOS"
Trafer embarcó los
primeros silos hacia Sudáfrica
"Hace algunos años era impensable llegar
tan lejos", señaló Pablo Fernández, uno de los
titulares de la firma Trafer, quién se mostró orgulloso
al explicar que su fábrica acaba de efectuar el "primer embarque
de silos para Sudáfrica", en lo que constituye toda una experiencia
para una empresa tresarroyense.
"Hoy por hoy, a raíz de la caída de los precios, el
mercado interno ha bajado un poco su demanda y, previendo esto, Trafer
trabajó muchísimo en conocer nuevos mercados y expandirse
internacionalmente", acotó. Dio cuenta que efectuaron visitas
a Uruguay y Chile, habían estado en una macro rueda de negocios
en Bolivia, pero fue en la Rural de Palermo donde se dio el contacto que
terminó en la exportación de silos a Sudáfrica.
"El contacto se produjo en la Rural de Palermo. Estaba allí
de visita un argentino, que es titular de una consultora sudafricana y
que andaba acompañado por un empresario molinero de ese país.
En la muestra vieron nuestro producto, evaluaron precio y calidad, y les
resultó atractivo. Ocurre que, tanto en Europa como en Sudáfrica
tienen un acero más caro, que incide en el precio final",
expresó Fernández.
Del diálogo y el intercambio de ideas resultó que el precio
les convenía y la calidad de los silos los sorprendió, razón
por la cual confirmaron la operación. "En principio es la
primera, pero la idea es hacer varias más", sostuvo el directivo
de Trafer, quién agregó que "los compradores nos están
probando porque, desde el vamos y con la fama de Argentina en el mundo,
cuesta hacer grandes operaciones".
Para el contador, "exportar desde Tres Arroyos a Sudáfrica
es un desafío muy grande" y lo comparó con lo que debe
haber sido en su momento, para los iniciadores de la empresa, "llegar
más allá de la región de origen".
Finalmente, el industrial metalúrgico se mostró satisfecho
con el presente, siendo también optimista respecto del futuro inmediato,
ya que "cuando estábamos 1 a 1 pensar en exportar era imposible",
y en cambio ahora "el Euro se está yendo hacia arriba, con
lo cual a Europa le cuesta producir y a nosotros el tipo de cambio nos
favorece. Incluso el Mercosur es un mercado muy potencial", finalizó
diciendo.
ROBERTO AIELLO: "TODAVIA LOS NUMEROS DAN PARA
COMPETIR INTERNACIONALMENTE"
Aiello colocó fertilizadoras,
carros y repuestos en Uruguay
En 2003 la fábrica local Aiello colocó
en el mercado de fertilizantes del Uruguay carros, fertilizadoras y repuestos.
El escenario era propicio para operaciones de esa naturaleza, pues "el
precio de los comodities, de los cereales y de los granos en general era
bueno con relación al fierro". Pero esa franja no se ha sostenido
en 2004, pues "la baja del precio de los cereales es considerable
y, en paralelo, han aumentado en dólares los principales insumos
que utilizamos, fundamentalmente la chapa", dijo el industrial metalúrgico.
No obstante, aún en el nuevo contexto, no sin antes quejarse por
la falta de reglas de juego claras, el empresario tresarroyense sostuvo
que "todavía los números dan para competir".
Entre las quejas que expresó Roberto Aiello se encuentra la ausencia
del reintegro del IVA por parte del gobierno cuando se efectúan
negocios de exportación. "Todavía, después de
un año de la operación, no hemos logrado recuperar el IVA
que pagamos y que debería ser devuelto por la AFIP", indicó.
Además planteó otra inquietud, pero en este caso relacionada
con las retenciones: "No nos podemos quejar de las retenciones, porque
si bien es cierto que las tenemos, no son comparables con los comodities
agrícolas. Pero creo que si pensamos en exportar, también
deberíamos pensar que esas retenciones no deberían existir".
A pesar de todas las consideraciones previas, Aiello expresó que
"todavía los números dan para competir internacionalmente".
Y el empresario vislumbró un "buen año para 2005",
aunque aclaró que "debemos ser muy cautos".
Por último insistió en que en el país nunca hubo
reglas de juego claras. Al menos su empresa no las vio en 32 años
en el mercado, ni tampoco su padre, que inició la actividad más
de 50 años atrás. Y consideró que "no lo vamos
a corregir mientras no se invierta en educación. Desde el respeto
mutuo, a las normas, a las leyes, a la cultura del trabajo. En este país,
la educación, la salud y la seguridad están en un segundo
plano. Ojalá podamos revertir esto y nos desarrollemos, aunque
sea lentamente", concluyó.
DANIEL MARTINOVICH: "NOS CONVIENE MAS EL MERCADO
INTERNO QUE EL DE EXPORTACION"
Blomar vendió clasificadoras de cereales
a Bolivia, Paraguay, Uruguay y México
Blomar exportó máquinas clasificadoras
de cereales a Bolivia, Paraguay, Uruguay y México. No obstante,
según Daniel Martinovich, titular de la empresa, tienen dudas sobre
si seguir o no con este tipo de operatorias, la mayoría de las
cuales se concretó por "insistencia de las compañías
extranjeras". Según sus números, "conviene más
el mercado interno que el mercado de exportación".
Martinovich confió que "hoy día, después del
click que se produjo en la economía argentina, tenemos ventas de
sobra, hay mucho trabajo y debemos afinar el lápiz y sacar bien
los números".
Esos números de Blomar indican que "no nos conviene exportar"
porque, entre otras cosas, "con la exportación nos perdemos
un 14% que el gobierno le da a las industrias; además, las retenciones
nunca vuelven. Entonces, el mercado extranjero no nos conviene y preferimos
dedicarnos al mercado interno", sostuvo, insistiendo en que las operaciones
que se realizaron tuvieron que ver más con la insistencia de la
demanda que con una inquietud propia.
Respecto del 2005, la expectativa de Martinovich es "incierta",
porque "Argentina es un país donde nunca la pudimos acertar.
Iniciábamos el año con un pensamiento y salía exactamente
al revés. Aparentemente las cosas van bien, pero estamos acostumbrados
a los vaivenes y no me arriesgaría a decir que va a ser bueno el
2005". En ese contexto, sí tiene claro cuál es la política
a seguir: "Es momento de consolidarse, trabajar con recursos propios
y mantenerse alejado de los bancos".
HORACIO SODE: "UNA ALTERNATIVA MAS PARA EL CASO
DE QUE SE TRANQUILICE EL MERCADO INTERNO"
Las hileradoras Sode
llegan otra vez a Venezuela
Sode es una empresa centenaria que, conforme ha
sucedido con grandes marcas en el país, sufrió los embates
económicos de un país inestable. Pero hoy está intentando
retomar el camino que alguna vez supo recorrer, llegando con sus máquinas
a los mercados del mundo. Desde fines de 2004, por caso, ha firmado convenios
para enviar -como hicieron en épocas de gloria-, su clásica
hileradora a Venezuela.
"Estamos mandando unas máquinas a Venezuela, que no es tan
buen negocio, pero es una salida más en el caso de que el mercado
interno se tranquilice. No es una cosa extraordinaria, pero es ganar un
mercado sin desatender el propio", explicó Horacio Sode, integrante
de la firma Tres Agrícola, a "El Periodista Rural".
Resaltó el empresario que en el exterior "la herramienta agropecuaria
argentina está muy bien considerada, muy bien catalogada"
y que para el caso particular de Venezuela "se abren posibilidades
extraordinarias para las máquinas agrícolas". Eso es
así porque el país petrolero "se está volcando
al sector y están muy vírgenes. La proyección es
fabulosa, pero dependerá de los números. En los últimos
tres o cuatro meses, por ejemplo, ha habido un aumento de casi el 30%
en materia prima".
El análisis muestra blancos y negros, a favor y en contra de la
exportación argentina. Por un lado, y como se dijo, la maquinaria
agrícola nacional está muy bien considerada. Por otro, en
el extremo opuesto, la "maldita" burocracia argentina aleja
las chances que otorgan la calidad y el precio para posicionarse en mercados
extranjeros.
"La exportación tiene tiempos que no son lógicos. Poner
una máquina en el Puerto de Buenos Aires y sacarla significa treinta
y pico de días. Se tarda dos veces más en embarcarla que
en hacer la máquina", enfatizó Sode, quien renegó
de la burocracia: "cada embarque es un lío. La parte exportadora
está mal vista. Pero no por las fábricas, sino por los problemas
que existen en el viaje, proyecciones y depósitos. Cada día
hay un problema nuevo".
En cuanto a las perspectivas para el 2005, Sode es optimista: "Creo
que, por arrastre, vamos a tener un 2005 un poco menos ocupado, pero sí
de buena producción". Según su punto de vista, uno
de los problemas que existe es que "la gente acomodó la fábrica,
la puso en funciones, pero no se ha largado a invertir en grande. El que
precisaba diez máquinas compró una; el que necesitaba incorporar
100 personas tomó 25. Los miedos han actuado como limitante. Por
tal razón, y partiendo desde el punto actual, la industria va a
seguir progresando, pero muy lentamente", pronosticó.
|
OPINION COINCIDENTE DE LOS EMPRESARIOS
"No se consigue
mano de obra calificada"
Todos los entrevistados para este informe especial
de "El Periodista Rural" coincidieron en un punto: no
se consigue en Tres Arroyos mano de obra calificada y esa situación
actúa como limitante a la hora de pensar en mayores producciones,
sea para atender el mercado interno o externo.
Pablo Fernández indicó que "cada vez que tenemos
que incorporar mano de obra nos resulta difícil encontrar
gente con conocimientos aunque sea mínimos. Por suerte se
están haciendo cosas en el Colegio Industrial, el Centro
de Formación y el Centro de Capacitación del Parque
Industrial. Uno avizora que a futuro es una buena inversión
y que no tendremos tanto este problema".
Roberto Aiello agregó otra cuestión, adicional a la
carencia de mano de obra especializada: las leyes laborales. "Es
difícil conseguir empleados especializados. Además,
las leyes han ido cambiando de manera alarmante y, a pesar de las
ART, de que certificamos ISO 9001, estamos permanentemente con la
espada de Damocles".
Finalmente, Daniel Martinovich indicó que afortunadamente
en su taller hacen escuela, porque sino sería imposible dar
a cada producto la terminación que requiere. "Se nos
hace muy difícil conseguir gente de oficio que realmente
sepa trabajar. Somos líderes en clasificadoras de cereales
por calidad y terminación y, por ejemplo, hoy no se consigue
un tornero. En el taller tenemos una suerte de escuela: ingresaron
operarios que no saben trabajar muy bien, pero nosotros les enseñamos.
Y en esto ayudan los demás muchachos, pues tenemos un plantel
excelente".
|
|
|