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Aurora Aramendi, que actualmente tiene 78 años, conoció a Sessine cuando tenía 24 años y poco después formaron pareja

Esta escultura de singular belleza estaba emplazada en la fachada del domicilio de Sessine en Berutti al 300. Es una adaptación francesa de la Venus Romana realizada sobre mármol de carrara por el escultor romano Ernesto Gazzeri y aparentemente es única en el mundo

 

 


SANTIAGO SESSINE, EL CURA TRESARROYENSE
QUE DEJO LOS HABITOS POR AMOR

El amor cura

Era culto, ensayista filosófico, lector apasionado y excelente escritor. Tenía, al frente de su casa en Berutti al 300, una escultura francesa hecha en mármol de carrara única en el mundo. Los elementos aquí presentados ya valen un artículo. Pero además, Santiago Sessine, un cura uruguayo ya fallecido que se radicó y se afincó en Tres Arroyos, dejó los hábitos por amor. Su viuda, en diálogo con "El Periodista" y consultada sobre qué decía cuándo lo interrogaba sobre la decisión que adoptó, fue tajante en la respuesta: "él decía que todo era una mentira". Exclusivo

Las crónicas periodísticas locales de mitad del siglo XX destacan que los habitantes de la ciudad de aquella época habían tomado por costumbre transitar con sus vehículos o caminar por los frentes de la vivienda que poseía un habitante recién llegado a Tres Arroyos.
Dicha propiedad estaba ubicada en la calle Berutti al 300 y pertenecía al señor Santiago Sessine, de quien -entre otras cosas que aquí se comentarán-, se puede decir que era un excelente escritor y un hombre muy pensante.
Lo que motivaba las excursiones domingueras de los vecinos era una escultura de singular belleza que estaba emplazada en la fachada del domicilio de Sessine. Esta pieza era una adaptación francesa de la Venus Romana realizada sobre mármol de carrara por el escultor romano Ernesto Gazzeri y aparentemente era única en el mundo.
Si bien las noticias de la época cuentan sobre las maravillosas esculturas que adornaban el frente de su domicilio -también había una fuente y otros elementos de mármol muy bonitos-, lo que no se menciona en aquellos relatos públicos era que el propio Santiago Sessine era un hombre muy especial no sólo por su inteligencia y su habilidad para el desarrollo de textos de contenido filosóficos, varios de los cuales se publicaron en medios locales, sino también porque había tomado una decisión que aún hoy causaría revuelo en el mundo del cristianismo: había abandonado la vida sacerdotal y luego unió su vida a una mujer. En pocas palabras, Sessine no sólo se opuso a ciertos preceptos religiosos sino que también debió abandonar su vocación porque estaba enamorado.
Al parecer Santiago ya tenía dudas sobre el celibato antes de instalarse en Tres Arroyos. Su compañera, Aurora Aramendi, le dijo a "El Periodista" que él no le hablaba mucho de esos temas pero que cuando ella lo consultaba su respuesta era tajante: "todo es una mentira".
Los orígenes de Sessine eran árabe-libanés y nació en Uruguay, país donde además residía toda su familia. Su madre era sumamente religiosa, cuestión que aparentemente influyó mucho para que tanto él como uno de sus hermanos ingresaran al seminario.
Aramendi, que actualmente tiene 78 años, conoció a Sessine cuando tenía 24 años y poco después formaron pareja. "El me llevaba veintipico de años. Yo siento su muerte hasta el día de hoy. Era una persona muy buena, muy educada y culta. Escribía para el diario", dijo la mujer.
Según todos los testimonios que pudo recoger este periódico, Sessine era indudablemente un hombre de elevada capacidad intelectual, a quien le gustaba mucho la lectura y pasaba gran parte del tiempo escribiendo.
Según contó la mujer, además de la lectura y la escritura Santiago también tenía pasión por la horticultura. De hecho, cultivaba la tierra de los fondos de su propia vivienda.
Las palabras de Aurora hablando de su compañero ya fallecido dejan en claro no solamente qué tipo de hombre fue este religioso disidente sino cuánto se querían. "Era un amor. Maridos como él difícil que existan. Ojalá resucitara y viniera conmigo", expresó.
A pesar de haber abandonado la vida sacerdotal y de tener enormes dudas sobre las cuestiones religiosas, Santiago nunca se alejó completamente de la iglesia católica. Tal es así que concurría a misa y tenía contactos con los religiosos de la ciudad.
Por otra parte, vale señalar que el hecho de que tuviera relación con gente del catolicismo local no necesariamente es un indicativo de que ese vínculo se había establecido en buenos términos. Existe un dato no confirmado fehacientemente según el cual Santiago Sessine debió soportar algunos días en un frío calabozo por manifestar públicamente sus críticas a la ortodoxia religiosa, lo cual despertó la ira de un desaparecido sacerdote, quien aparentemente fue el encargado de hacer que lo detengan.
Aurora y Santiago convivieron más de 30 años juntos y en todo ese tiempo el ex religioso no le brindó a su mujer más explicaciones sobre su alejamiento de la iglesia que aquella lacónica frase citada antes: "todo es una mentira".
Lo cierto es que los datos sobre las razones que impulsaron a Santiago Sessine a abandonar la práctica religiosa son muy difusos, aunque sí queda claro que el hombre vivió como tal, eligiendo darle curso a la naturaleza humana, permitiéndose el amor hacia una mujer y quizás luchando contra posturas de la iglesia católica que ya a mediados del siglo pasado merecían una discusión que hoy es todavía más necesaria.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina