Municipalidad Tres Arroyos

notas edicion de papel

CUMPLE 25 AÑOS EL PRIMER SEVEN DE RUGBY SOBRE ARENA DE LA ARGENTINA

“La locura” de Claromecó

El 30 y 31 de enero de 1993 se desarrolló en Claromecó el Primer Seven Playero de Rugby de la Argentina. La edición 2019 no será una más: se cumplen 25 años de “la locura” de Claromecó. “El Periodista”, en la voz del alma mater del evento, “El Chango” Conde, trae la historia. Exclusivo

Noviembre 2018
Panorámica del Seven de Rugby de Claromecó

Panorámica del Seven de Rugby de Claromecó

¿Qué te impulsó a poner en marcha un Seven en la arena?
Todos los años, el verano reunía naturalmente muchísimos jóvenes en Claromecó, y muchos eran jugadores de rugby. José Seta –amigo, hermano y hombre de rugby, ex Hindú Club-, me contó haber visto en Oceanía, más precisamente en Fiyi, rugby de siete hombres en las playas sobre arena seca, y que era muy divertido. Me pareció un buen desafío y juntos nos pusimos a desarrollar la idea. El lugar fue Balneario Samoa y el 30 y 31 de enero del ’93 arrancó la aventura. Por supuesto convocamos a nuestras esposas e hijos, que se ocuparon del 3er tiempo: triples caseros y 200 litros de clericó en Portobello, el bar de Hilda y José. Como era la primera edición y no teníamos historia, no cobramos inscripción y tampoco teníamos sponsors. Perdón, corrijo: los sponsors fueron Supermercado Planeta, José y “Chango”. Invitamos 8 equipos y de esa manera, como algo muy novedoso, comenzó el 1er Seven del país sobre la Costa Atlántica. Fue campeón Coronel Suárez, con un gran equipo de la mano de Pablo Clausen, y repitió el festejo en dos ediciones más. A los pocos años todos replicaron la “locura” de Claromecó, y la idea explotó en toda la costa. Pero Claromecó fue el primero en la Argentina

¿Por qué el Seven de Claromecó siempre es récord de inscriptos?
Con José, desde la primera edición, nos propusimos volcar nuestro esfuerzo al jugador, teniendo en cuenta que son lo más importante. Nunca abandonamos esa premisa. El marco que presentamos, con la estática y las banderas, es muy colorido y sin perder la seriedad hacemos algo muy ameno, muy divertido. El sistema de competencia asegura un mínimo amplio en cantidad de partidos. La calidez de la gente que se congrega a presenciar los partidos genera un ambiente inolvidable para los chicos.

¿Qué representa para José y para vos el Seven?
Para nosotros no es solo un evento deportivo. Lo tomamos como algo social, turístico. Siempre supimos que el Seven no solo servía al rugby y al club que ponía sus colores en la organización, sino que era una mezcla de intenciones importantes para la difusión del balneario y sus bellezas. El TARHC mantiene intacta esa idea.

¿De qué manera solventan los gastos?
Hay dos vías paralelas. Una la sponsorización de privados. La otra, el apoyo oficial. Los sponsors son en su mayoría locales, lo que genera mucho orgullo y una sensación de que el Seven es un agente comercial importante para promocionar las marcas y sus productos. Hay marcas nacionales y varias veces se sumaron bancos. En la parte oficial, desde siempre está presente el Municipio y el Ente Autárquico de Claromecó, con mucha logística. En lo económico el aporte municipal es importante. Entre las instituciones intermedias nos da una mano fundamental la Cooperativa Eléctrica de Claromecó, que junto con su personal se ponen a disposición de manera total. También los Bomberos Voluntarios y el Cuerpo de Guardavidas.

Además de coordinar el Seven, ¿qué función cumplis en el TARHC?
Ninguna. Me sumé al TARHC por afinidad con algunos dirigentes con los que jugué y porque compartimos con la dirigencia del club las ideas amateur y formativa que baja como línea conceptual hacia los jugadores. Solo participo en lo previo, en la preparación y durante el desarrollo del Seven. Ya pasé los sesenta y creo que hice lo mío. Mal o bien, con errores y aciertos, creo que mi aporte sirvió. Me metí en el rugby a los 16 años a instancias de Jorge Grapassono. El “Grapa” fue, a mi criterio, lejos el tipo más importante en el rugby de Tres Arroyos. Además de jugar, siempre colaboré generando cosas, proyectando y poniendo en marcha ideas, cortando el césped, marcando canchas… Soy un convencido que si a las ideas no les ponés el hombro y las laburás, tu aporte no sirve. Las ideas sin transpiración no funcionan. Siempre traté que todo el trabajo desembocara en la formación no de un equipo, sino de un club.

¿Lo lograste?
Lamentablemente no. Por suerte la idea de club la está materializando, con gran esfuerzo, el TARHC. Trabajan mucho. A pesar de todo, miro para atrás y me siento muy complacido y satisfecho con lo logrado. Entre otras cosas, el rugby y el Seven me dieron a los mejores amigos, ese fue mi premio

¿Cómo lograron armar un grupo con tanta empatía entre árbitros y colaboradores?
Llevo mucho tiempo, siempre hicimos foco en la calidad humana de nuestros colaboradores, hoy amigos, que como Gabriel Panarace, nuestro coordinador de árbitros, y Carlos Saligari, nos acompañan hace más de veinte ediciones. Años después se sumó Mario Fernández, de URBA, otro gran amigo que está en la parte de competencia. Alternativamente como árbitros están Gustavo Labrunee, Laureana Papaterra, Marcelo Chorny; Pepito Gialango, Federico Fioravanti, Horacio Simón y Marcelo Puerta. Hace algunos años incorporamos a Roni Amore en locución y conducción del Seven. Fue una decisión muy buena, muy acertada. Le da al evento color, dinamismos y mucha jerarquía. Además, mi familia y yo sumamos unos amigos más. En Prensa y Difusión está Brunito Albistro, de Rugby Show, que simplifica de manera eficiente la información a los medios periodísticos. Estamos muy conformes con la tarea que desarrollan. En lo personal, siento por todos ellos un inmenso respeto por su trabajo. No imagino el Seven sin su participación, son muy profesionales y tienen algo en común, que es invalorable: quieren a nuestro Seven como si fuera propio y son responsables de la difusión del Seven en sus respetivas Uniones. Hay algo que no mencioné y que fue fundamental en la empatía que se generó en todo el grupo de trabajo: La gran hospitalidad que en los últimos 20 años nos brindó La Barra. Tanto Gustavo, Ricardo y “El Oso”, como su personal, siempre se brindaron íntegramente.

Hay una tradición en el rugby, el 3er tiempo, que supera todas las diferencias de juego. Y se dice que esa costumbre se proyecta cuando sos dirigente. Resumiendo, que la actividad se desarrolla entre amigos. ¿Es cierto eso?
Parte si y parte no. Creo que ningún deporte está completo si en el tiempo que lo jugaste o que fuiste dirigente no cosechaste amigos. Pero de ahí a que todos sean amigos hay una enorme distancia. Esto es ni más ni menos que como en la vida: te quieren, te tienen afecto, te toleran o te soportan si no hay más remedio. Eso yo lo tengo claro. Con respecto al juego, también es relativo. Si en el partido te comés un tacle a destiempo intencional, en el 3er tiempo todo te duele mucho y es muy probable que busques a otro rival para hacer un “fondo blanco” o un brindis.

De uno a diez, ¿cuánto te ponés como jugador?
-10! Pero tuve una virtud: como jugador fui muy perseverante, tenaz, solidario. Ninguna de esas cualidades superan la calidad que no tuve o la destreza deportiva en el juego. El perseverante nunca supera al virtuoso, pero siempre suma en el concepto de equipo.

Te saco un momento del Seven. Entre tantos años de rugby, ¿cuál fue la época que más disfrutaste?
Creo que la de Costa Sud es la época que más nostalgia me genera, quizá porque la juventud no ponía límites a los proyectos y nos empujaba para hacer cosas. Por ejemplo, con Azul Rugby, Estudiantes de Olavarría, Remo y Costa Sud, fundamos nuestra propia Unión. Fue la Unión de Rugby del Centro. Además en esa etapa formé parte de un lindísimo grupo de muy buenos jugadores que salimos campeones dos veces. Algunos nombres: “El Tano” D’Annunzio, Manuel López, “El Oso” Suárez, “El Darta” Molina, Gustavo Labrunee. Además de jugar, compartía la dirigencia con amigos como “El Nono” Ansaldi, “Tony” Pagniez, “Grapa”, Raúl Alvarado. Otro recuerdo inolvidable fue el amistoso que jugamos con Estudiantes de Olavarría. Con “Grapa” reforzamos en ese partido a Costa Sud con cuatro Pumas titulares. Serafín Dengra, Fernando Marel, Gabriel Travaglini y Javier Pérez (¡¡¡capos!!!). Por supuesto, ganamos. También fue una experiencia lindísima la gira que armamos para la cuarta división de Los Arroyos con Carlitos Alvarez y Carlitos Marra a Chile. Fue increíble, todo salió perfecto.

¿Qué esperás del Seven en el futuro?
Espero que continúe mejorando, que se mantenga siempre la idea del reencuentro de un grupo que siente placer en este juego, que siga afirmando vínculos afectuosos. Suena un poco místico, un poco utópico, pero el rugby y el Seven se han mantenido con sus principios y valores porque se mantuvieron esas utopías. Confío mucho que eso suceda porque el TARHC está formado por dirigentes que piensan en el valor de la formación de la persona por encima del hecho simple de ganar o perder. No es el triunfo deportivo lo único que cuenta.

¿Qué harías si lo económico predominara sobre las utopías de las que hablás?
No creo que eso pase. Pero bueno, si pasara lo que decís, que solo cuente lo económico, con mucho dolor pero sin dudar daría un paso al costado.

¿Un broche final para esta entrevista de festejos, de aniversario…?
Solo una reflexión. Perdurar durante 25 años con un evento en permanente crecimiento es para destacar, máxime en un deporte como el rugby que no es una disciplina popular ni masiva. Es perdurar una marca, una gran voluntad de trabajo de parte del club. Apelo entonces que este y tantos eventos de otras disciplinas sigan teniendo constante apoyo estatal y privado, pensando que al margen del éxito de los mismos, cuando un chico participa de ellos o está en un club, entra en un círculo virtuoso, no solo en lo físico y deportivo, sino además en lo social, en lo cultural y lo sanitario. Por eso, con su apoyo, los municipios deben ser aliados de los clubes en la tarea social de contener a los más jóvenes. Por último, agradezco a través de “El Periodista” a todos los medios que apoyan todas las realizaciones del TARHC.

Gustavo Labrunee, árbitro

Hay equipo. Organizadores, árbitros y colaboradores del Seven de Rugby de Claromecó

José Zeta y “Chango” Conde, junto al equipo de Cazadores, campeón de la 22ª edición

Los árbitros Gabriel Panarace, Marcelo Chorni, Mario Fernández y Gustavo Labrunee posan en la Posada Lunamar durante la edición número 20 del Seven

Gabriel Panarace, árbitro y coordinador de árbitros

Marcelo Chorny arbitrando un partido del Seven

José Zeta, Nicolás Bruel (presidente del TARHC), Roni Amore, “Chango” Conde y Bruno Albistro (jefe de prensa)

Roni Amore animando la 18ª edición

José Zeta, “Chango” Conde, Bruno Albistro, Manuel Conde y el periodista Pablo Bressi

José Zeta, Gustavo Labrunee, Mario Fernández, Gabriel Panarace, Marcelo Chorni, “Chango” Conde, Roni Amore y Carlos Saligari

mensajes

tresarroyenses por el mundo

"Felicitaciones por veinte años de constantes sorprenderes"

¡Muchas felicitaciones a todos los fieles responsables por los veinte años de constantes sorprenderes! Vuestro especial estilo sustancia en mí, […]

Deje su mensaje Ver Mensajes

tresarroyenses en tres arroyos

"Felicito al diario por el aniversario"

Los felicito por el aniversario de vuestro diario. Un extraordinario trabajo para mantener a la gente informada sobre tantas cosas. […]

Deje su mensaje Ver Mensajes