Municipalidad Tres Arroyos

notas edicion de papel

LA EXPERIENCIA DE MARCOS PEARSON EN LA UNICEN Y CON SU WEB “EL CAJON DE HERRAMIENTAS”

Economía humana

Hay otras formas de pensar las relaciones de producción, de consumo, de empleo, de financiamiento, asegura el tresarroyense Marcos Pearson, a cargo de un programa de Economía Social y Solidaria de la Universidad del Centro y creador de una web que reúne una gran cantidad de herramientas de trabajo comunitario. “La pandemia es consecuencia de modelos agotados, y una oportunidad para trabajar en la sociedad que queremos”, dijo a “El Periodista”

Enero 2021
Marcos emprendió la construcción en barro de su propia casa en Tandil, donde ya hay una ordenanza sobre el tema y más de 100 viviendas de este tipo

Marcos emprendió la construcción en barro de su propia casa en Tandil, donde ya hay una ordenanza sobre el tema y más de 100 viviendas de este tipo

El impacto de la pandemia de coronavirus sobre la actividad económica es mundial. Con sus más y con sus menos, es improbable que las relaciones de producción y de comercialización no se vean afectadas por una patología que se contagia con rapidez, hace temblar al sistema sanitario, tiene un desarrollo incierto y hasta puede costar la vida en condiciones de comorbilidades previas o edad avanzada. Y para la que hasta ahora no hay disponibilidad de vacunas para hacer una inoculación masiva que frene la expansión del virus. Aunque parece poco alentador, este panorama es, sin embargo, el ideal para fortalecer otras formas de la economía de dimensiones más “humanas”, orientadas a la sustentabilidad, a otras formas de acercar producción y consumo. Por fortuna, no son pocos los hombres y mujeres que han concebido a la economía solidaria y familiar como una forma de vida, muchos de los cuales además difunden que estas alternativas son posibles. El tresarroyense Marcos Pearson, comunicador y creador de “El Cajón de Herramientas”, una web vinculada a la sustentabilidad, la agroecología, la producción sustentable y el trabajo comunitario que cumplió 10 años, es uno de ellos.
Marcos charló con “El Periodista” desde Tandil, donde además de llevar adelante “El Cajón…”, coordina el programa de Economía Social y Solidaria de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN). Pero también ha construido de manera natural su casa, y despunta el gusto de escribir poesía campera, en la que plasma su pensamiento en torno a la tradición, las complejas relaciones laborales en ese entorno productivo, su amor por los caballos y otras vivencias de ese ámbito tan nuestro como la inmensidad de la pampa.
“Soy comunicador social, esa es mi formación de grado, y vivo en Tandil desde el año 2011. Me fui a estudiar a Buenos Aires en el 2002, allí conocí a mi compañera Evangelina, con la que hacíamos trabajo comunitario en la Villa 31 Bis, participando de una organización de base que trabajaba en el Centro Comunitario Casa Abierta. Y ese fue mi primer contacto con una realidad muy distinta a la que yo había vivido y conocido en Tres Arroyos, de mucha desigualdad, y eso fue para mí un poco como una cachetada. Fue entonces que desde el año 2003, 2004 hasta hoy, mi vida se fue volcando hacia eso, hacia la posibilidad de transformar la realidad trabajando con otros y otras para una sociedad, un mundo distinto. Así que mientras estudié y me fui formando en distintos espacios y organizaciones, fui viendo otras formas de pensar la comunicación y la economía, y conociendo el mundo del cooperativismo, la economía social y solidaria”, contó.

En manos de las personas
Ya en la ciudad serrana, Marcos comenzó a trabajar en el programa de la UNICEN, con el que sigue involucrado en la actualidad, y allí ha ido pudiendo materializar aquellas ideas que transformaron su vida. “Desde este programa tratamos de promover otra forma de ver, pensar y concebir la economía. Y me gusta definir a la economía social y solidaria como la economía que está en manos de las personas, del pueblo, y no en manos de sectores que cada vez se van concentrando más y lo único que buscan es la reproducción del lucro, maximizar la ganancia. Lo que siempre tratamos de trabajar en los talleres de formación y reflexión es que la economía solidaria tiene como razón de ser el poner en el centro otra vez al ser humano, algo que nunca debió haberse perdido porque en definitiva la economía es la forma que tienen los pueblos de organizar lo que producen, lo que consumen, lo que distribuyen y ahorran para reproducir su vida. Es cierto que hay sectores que ideológicamente y políticamente asocian economía y mercado como un ‘deber ser’, pero como dice Paulo Freire, el mundo es así porque lo estamos haciendo así las personas, pero puede ser de otra manera. La economía social no quiere ser la rueda de auxilio del sistema capitalista o la que viene recogiendo los heridos, sino que busca la racionalidad en la sociedad. Porque si solamente racionalidad es lucro, como nos enseñan en las escuelas y las universidades, maximizar la ganancia aun a costa de explotar a las personas, de dañar al medio ambiente, y todo lo demás son externalidades al sistema, tenemos que discutir qué tipo de sociedad hemos estado y estamos creando, y para eso la educación es fundamental”, reflexionó Marcos.
Este momento de pandemia, pero incluso más allá de ella, es el ideal para repensar este modelo de sociedad y de vínculos con el otro porque el sistema hegemónico, la búsqueda de la maximización de las ganancias, están exhibiendo señales de agotamiento. “La gente es cada vez más consciente de la contaminación ambiental, de la necesidad de cuidar la ‘casa común’, como dice el Papa Francisco. ¡No puede ser que haya alimentos que nos envenenan! Es que el modelo agrario también ha generado, a nivel global, daños irreparables con la contaminación de los suelos y hasta del agua que nos llueve. Así como estamos, el planeta tiene fecha de vencimiento, y el movimiento cooperativo y la economía solidaria tienen herramientas concretas para mostrar que hay otras formas de pensar el trabajo, el consumo, el financiamiento, que hay otra economía posible”, advirtió.

Avances
La economía solidaria, apuntó Marcos, ha recorrido un camino que empezó justamente en los barrios, en las organizaciones comunitarias, y después comenzó a recalar en la educación, en el ámbito académico y en las políticas públicas. “Falta mucho pero se ha avanzado mucho también. El programa nuestro en la UNICEN ya tiene 10 años, y desde el año 2014 hay en la universidad una cátedra de Cooperativismo, que la cursan estudiantes de grado pero también está abierta a la comunidad. Es que si nosotros nos dedicáramos a difundir estos temas solo a través de la extensión –que junto a la investigación y la docencia son las funciones sustantivas de la universidad- nos quedaríamos rengos, porque se seguirían formando ingenieros agrónomos en el modelo del agronegocio, contadores que sólo quieren encontrar cómo engañar al sistema, y así en todas las profesiones. Cuando en realidad lo que necesitamos son profesionales formados y comprometidos con otro modelo social. Muchas veces uno piensa a la universidad como una fábrica de proyectos individuales, en la que cada uno hace su recorrido y después sale mejor posicionado para picar cabezas en el mercado. Y el sistema educativo público no debería pensarse así, sino a partir de la formación de profesionales que, cada uno desde su ámbito, contribuya a una sociedad mejor. A ese modelo de universidad hay que discutirlo, porque es evidente que el esquema de maximización de la ganancia ha calado hondo ahí. Y desde la economía solidaria están las herramientas para cambiar eso”, aseguró Pearson.
El programa de Economía Social y Solidaria de la UNICEN, que Marcos coordina, tiene cinco áreas de trabajo. “Una tiene que ver con la formación hacia adentro, con la cátedra de Cooperativismo, y hacia afuera de la universidad, mediante el acompañamiento a pequeños productores, cooperativas, empresas recuperadas. Otra es la construcción del mercado, mediante el comercio justo y el consumo responsable, y en este sentido desde el 2011 impulsamos las ferias de economía solidaria en Tandil, con un formato directo del productor al consumidor. Y esta es una experiencia muy potente del sector porque busca romper con la intermediación, que es lo que encarece mucho lo que nosotros pagamos por una prenda o por cualquier producto. En este caso, en cambio, se puede conocer perfectamente cómo se produjo lo que compramos y de dónde surge su precio. Además tenemos otra herramienta, que se llama Consuma Dignidad, que promueve la conformación de cooperativas de consumo de productos locales y de otros lugares del país, elaborados de manera autogestiva. También un eje comunicacional, porque le damos mucha importancia al apoyo comunicacional a la economía solidaria, a la promoción de un consumidor más responsable, más crítico, y en este aspecto integramos la RUESS, que es la Red Universitaria de Economía Social y Solidaria, que desarrolla campañas de comunicación. Una cuarta línea de trabajo que tiene que ver con los marcos normativos que acompañen este desarrollo, proponiendo y debatiendo posibles ordenanzas, legislación que genere escenarios favorables para estos proyectos, y un quinto que está vinculado a la investigación aplicada al desarrollo del sector”, describió.

El “Cajón de Herramientas”
Como comunicador, Marcos Pearson creó “El Cajón de Herramientas” (http://cajondeherramientas.com.ar/), hace una década, cuando todavía vivía en Buenos Aires. “En tanto tiempo de trabajo encontré mucho material sobre economía social y otros temas comunitarios, y lo que busco con el ‘cajón’ no es producir material sino reunir en un solo lugar muchos que han sido generados por otros, siempre con autorización, para que una persona, o una organización que tiene que llevar adelante un trabajo o un taller, sobre adicciones, salud, juventud, comunicación comunitaria, cooperativismo, género, encuentre allí herramientas para el trabajo territorial, en el barrio, en la comunidad. No producciones académicas sobre los temas sino herramientas para el trabajo concreto; de hecho ya hay más de 250, y esto que lo inicié yo de manera personal, hoy ya cuenta con la participación de varias personas más, como una diseñadora que me ayuda en la parte estética, una cooperativa de software, y usuarios sobre todo en Argentina pero también de América Latina y otros lugares del mundo”, contó.

En casa
Todo este tiempo de trabajo y militancia, sumado a la construcción natural de su propia casa en Tandil, han alejado un poco a Marcos Pearson de su Tres Arroyos natal, pero no de lo que su familia, su infancia cerca del campo y los caballos, fueron trazando en su ser. “Está mi mamá allá, mucha gente querida como Martín Goizueta y Mercedes Moreno, que han sido referentes en estos temas para mí, Lucas Martínez, entre muchos otros”, contó.
Su casa, de hecho, la levantó con la ayuda de otro tresarroyense, Ignacio Roché, además de la colaboración de otros amigos y familiares. “Aquí en Tandil hay más de cien casas de barro, de hecho el año pasado se aprobó una ordenanza al respecto, que es un paraguas importante para todos los que hemos decidido encarar estas viviendas. Porque de hecho la vivienda es otra muestra más de cómo la maximización de las ganancias cruza toda la vida de la gente. En el caso de Nacho, fue una suerte de puntal en la parte central de la casa, y fue una experiencia muy linda, de mucho aprendizaje”, aseguró Marcos.
“Poder difundir todas estas cosas es muy lindo para mí, porque más allá de mi trabajo en la universidad, esto es mi opción de vida y lo que quiero para la sociedad. Este sistema tiene fecha de vencimiento, por eso me genera cierta expectativa que lo que nos está pasando como pueblo con la pandemia, a nivel global, nos interpele, porque no tengo dudas de que esto es también consecuencia de los modelos de desarrollo agrario, globales, que contaminan el planeta y lo llevan a responder de alguna manera. Por eso espero que nos convoque a todos a reflexionar, a salir de esa mirada individual en que cada uno hace lo que quiere, para pensar otras formas de economía, de educación, que nos vinculen de otra manera con los otros y con las otras. Así como construimos el mundo como lo hemos hecho hasta acá, podemos recomenzar y hacer otra cosa, y para eso es fundamental la educación”, concluyó.

Otras notas del mes

Hay otras formas de pensar las relaciones de producción, de consumo, de empleo, de financiamiento, asegura el tresarroyense Marcos Pearson

Hay otras formas de pensar las relaciones de producción, de consumo, de empleo, de financiamiento, asegura el tresarroyense Marcos Pearson

“Este momento de pandemia, pero incluso más allá de ella, es el ideal para repensar este modelo de sociedad y de vínculos con el otro”, apuntó Pearson

“Este momento de pandemia, pero incluso más allá de ella, es el ideal para repensar este modelo de sociedad y de vínculos con el otro”, apuntó Pearson

mensajes

tresarroyenses por el mundo

"Felicitaciones por veinte años de constantes sorprenderes"

¡Muchas felicitaciones a todos los fieles responsables por los veinte años de constantes sorprenderes! Vuestro especial estilo sustancia en mí, […]

Deje su mensaje Ver Mensajes

tresarroyenses en tres arroyos

"Felicito al diario por el aniversario"

Los felicito por el aniversario de vuestro diario. Un extraordinario trabajo para mantener a la gente informada sobre tantas cosas. […]

Deje su mensaje Ver Mensajes