Municipalidad Tres Arroyos

notas edicion de papel

EL HOMENAJE DE UN FANATICO DEL EX BEATLE

John Lennon y un legado eterno

Héctor Asef reconstruye en esta crónica atrapante la atractiva vida neoyorquina de John Lennon, y su trágico e increíble final: fue asesinado el 8 de diciembre de 1980

Diciembre 2025
Asef en la atracción más fotografiada de los Strawberry Fields, el mosaico en blanco y negro con la palabra «Imagine» ubicado en el centro de la plazoleta

Asef en la atracción más fotografiada de los Strawberry Fields, el mosaico en blanco y negro con la palabra «Imagine» ubicado en el centro de la plazoleta

Por estos días se cumplen 45 años de la muerte de uno de los compositores musicales más interpretados en el mundo. John Lennon fue asesinado a balazos la noche del 8 de diciembre de 1980 frente a su casa en Nueva York. Tenía 40 años y estaba acompañado por su esposa Yoko Ono. El atacante, que lo esperaba en la puerta del edificio Dakota, fue detenido en el lugar. La policía descartó un robo y habló de un fanático con problemas mentales.
El famoso músico fue alcanzado por tres disparos, al retornar al “Dakota”, situado en la confluencia de la calle 72 y Central Park, donde tenía montada una oficina junto a su vivienda.
“No se trató de un robo”, manifestó un jefe policial. Sostuvo en aquel momento que probablemente fue ultimado por algún lunático que lo aguardaba frente a su residencia.
Lennon fue conducido con toda urgencia al cercano Hospital Roosevelt, pero murió instantes después. Su esposa, Yoko Ono, se encontraba a su lado.
El incidente ocurrió en una zona muy concurrida por el público, en las proximidades del lugar donde se había efectuado el rodaje de la película "El bebé de Rosemary".
El ex integrante de The Beatles, era de nacionalidad británica y la muerte le sobrevino a consecuencia de los impactos de bala que presentaba en el pecho.
El incidente se produjo alrededor de las once de la noche y la policía detuvo a su sospechoso, pero no se dio a conocer su identidad en ese momento.
Momentos antes de ser muerto, Lennon se encontraba con su esposa y el productor de ambos, Jack Douglas, en los estudios de grabación de The Record Plant.
Un portavoz de la compañía Warner Brothers manifestó minutos después del deceso que el compositor británico había sido “uno de los genios que iba a quedar para el futuro en el presente siglo”. Precisamente esta empresa tenía previsto comenzar a distribuir en esos días en Estados Unidos el último disco de Lennon titulado “Double Fantasy”.
Un testigo del ataque, Sean Strub, manifestó que un hombre de unos treinta años “casi con una sonrisa en el rostro”, abatió a balazos al músico. Añadió que el desconocido había permanecido cerca del hall de ingreso al edificio desde varias horas antes. “Cuando lo vio adelantarse dio unos pasos y lo baleó”, añadió.

La revolución del 60
John Lennon era “el intelectual” de los Beatles. El generador de ideas, el innovador que siempre encontraba una nueva línea musical para seguir evolucionando. El ideólogo de ese grupo que nació casi contemporáneamente con el movimiento hippie que tan encontradas reacciones provocara en los jóvenes y los adultos en la década del ‘60.
Lennon descubrió entonces que su olfato, su talento y su iniciativa podrían redituarle a él y a sus tres amigos Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison, mucha más trascendencia que la obtenida cuando tocaban en una oscura taberna de Liverpool, la ciudad donde habían nacido todos ellos.
Sin embargo, el líder de la música y la filosofía popular asesinado, jamás pudo haber sospechado durante la elaboración de sus más optimistas proyectos que cuatro muchachos pobres del interior de Inglaterra podrían revolucionar primero a su ciudad, luego a su país tan conservador y por último sumir en la admiración, en la histeria o en el rechazo, al mundo entero. El proyecto llegó a su cúspide cuando la reina de Gran Bretaña citó a los Beatles y los ordenó caballeros.

La separación
El grupo se disgregó luego de haber utilizado su música de excelente calidad para enviar mensajes sociales a todo el planeta. Porque así como habían enseñado a interpretar con piedad y hasta con cierto amor las duras indicaciones de las antipáticas, autoritarias y antiestéticas guardias del tránsito londinense, caricaturizándolas con el tema “Adorable Rita”, así en el otro extremo hicieron saber que el acto de envejecer hasta puede ser hermoso, ejecutando el inolvidable “Cuando yo tenga 64 años”.
Fuera de su indiscutible talento musical Los Beatles estaban del lado idealista y casi inalcanzable de la vida: la paz absoluta, la mezcla de razas, la eliminación de los odios, las ambiciones materiales y las fronteras.
Irónicamente todos terminaron siendo muchas veces más millonarios en dólares, gozando los placeres que pueden ser adquiridos con dinero y llegando a declarar sin ninguna clase de humildad que “Los Beatles consiguieron ser más célebres que Jesucristo”.
Sin embargo, de todos ellos Lennon fue quien mejor disimuló su traspaso al goce material. Ya separado de su primera esposa, Cynthia Powell la madre de su hijo Julian, se dedicó a los famosos “bed-in”, -dentro de una cama-, una semana seguida por vez con la japonesa Yoko Ono, y allí mismo recibía a la prensa, enviaba espigas de trigo como símbolo de paz a los grandes líderes mundiales y lanzó proclamas ecuménicas en contra de la droga, el tabaco y el alcohol.
Sin embargo terminó su vida buscando el ostracismo artístico y lanzando mensajes sobre la inflación, la crisis energética, el estilo de vida norteamericano y las consecuencias de la guerra de Vietnam.
‘Imagine’ es una de las canciones más famosas de John Lennon en su faceta como solista. Después de que se separaron como Beatles, sus miembros empezaron a hacer música por su cuenta. Lennon tuvo varios éxitos como solista, pero esa fue su composición más conocida, inspirada en una canción de su papá.
‘Imagine’ es parte de su segundo álbum, que también se llama así, y salió en 1971. Esa canción, escrita por John y su esposa Yoko Ono, llegó a los primeros lugares en las listas de popularidad.
La idea de escribir ‘Imagine’ vino del libro de Yoko, “Grapefruit” y especialmente de un poema llamado ‘Cloud Piece’. Con el tiempo, la canción se ha usado como un símbolo contra las diferencias sociales y a favor de la unidad y la paz. Pasaron más de 40 años y la letra sigue siendo relevante.

Un Jardín de Paz en Central Park
Diariamente centenares de fans visitan Strawberry Fields, el jardín del Central Park dedicado a la memoria de John Lennon. El nombre de este memorial -donado por Yoko al parque- obviamente proviene de la canción de los Beatles “Strawberry Fields Forever”. Según Ono, fue emplazado en la zona de Central Park que más le gustaba a Lennon y donde caminaba frecuentemente a metros de su departamento en el coqueto barrio Upper West Side.
Este espacio se inauguró en 1985 y a la ceremonia asistieron diplomáticos de todo el mundo que trajeron especies nativas de sus países como obsequio.
Allí se pueden ver arces canadienses y abedules de Rusia, entre otros que han crecido fuertes y hermosos como un monumento a John Lennon y a la paz. En una placa de bronce está la lista de más de 120 países que donaron flores y árboles.

El Mosaico “Imagine” en Strawberry Fields
La atracción más fotografiada de los Strawberry Fields es el mosaico en blanco y negro con la palabra «Imagine» ubicado en el centro de la plazoleta. Fue un regalo de la ciudad de Nápoles para el memorial, construido según la tradición de los mosaicos de Pompeya. Allí todos los 9 de octubre y 8 de diciembre, días del nacimiento y la muerte de Lennon respectivamente, el Memorial se llena de fans de todo el mundo que se reúnen a recordarlo cantando sus canciones. Si te gustan los Beatles es un lugar al que tenés que ir, especialmente en esas fechas.
La dirección es en el Central Park, intersección de Central Park West y 72nd Street. Se llega por el Metro, a través de las líneas B, C bajando en la Estación 72 St.

Donde vivió
Lennon vivió en varios lugares emblemáticos de Nueva York durante su residencia en la ciudad entre 1971 y 1980. Aquí les dejamos los más destacados: El St. Regis Hotel fue su primer alojamento en Nueva York junto a Yoko Ono y vivieron allí entre agosto y octubre de 1971.Está ubicado en el corazón de Manhattan y es conocido por su lujo y elegancia. Se ubica en la Quinta Avenida y la 55 Street. Las habitaciones cuestan hoy, según las comodidades, entre 1.246 y 1.710 dólares diarios.
Luego pasaron a su primer departamento en el 105 de Bank Street, en el barrio Greenwich Village, una zona bohemia con galerías de arte. Y su hogar definitivo fue en el Edificio Dakota, donde vivieron a partir de mediados de los años 70 hasta su trágico asesinato en 1980.

Historia del Edificio Dakota
Fue construido entre 1880 y 1884 por Edward Cabot Clark, cofundador de la empresa Singer, la de las máquinas de coser. En ese momento, la zona oeste de Manhattan era prácticamente deshabitada. Lo diseñó el arquitecto Henry Janeway Hardenbergh, también responsable del Plaza Hotel, con un estilo renacentista alemán, con torres, gárgolas y detalles góticos. Se cree que Clark lo llamó “Dakota” por su afición al Oeste americano y porque el área era tan remota que le recordaba a los territorios de Dakota. El edificio fue uno de los primeros en ofrecer departamentos de lujo con servicios compartidos, algo revolucionario para la época.
El Dakota ha sido hogar de muchas figuras notables, entre ellas Lauren Bacall, la legendaria actriz que vivió más de 40 años allí. Leonard Bernstein, el célebre compositor y director de orquesta también fue residente. Boris Karloff, el actor que interpretó a Frankenstein en los años 30. Judy Garland, la inolvidable Dorothy de El Mago de Oz. Joe Namath, el famoso jugador de fútbol americano. Bono: el líder de U2 y otros artistas de diversos rubros.
Entre las leyendas y misterios que encierra el Dakota, se dijo que el edificio estaba embrujado. John Lennon afirmó haber visto el fantasma de una “dama llorando” en los pasillos. También fue el escenario elegido para la película “El bebé de Rosemary” de Roman Polanski, lo que aumentó su fama como lugar “maldito”. Tras el asesinato de Lennon, el edificio se convirtió en un sitio de peregrinación para sus fans, que le toman fotografías desde todos los ángulos.
Vivir en el Edificio Dakota hoy en día es casi como ingresar a una sociedad secreta de élite neoyorquina. El proceso de admisión es famoso por ser exigente, exclusivo y altamente discrecional, incluso para celebridades. Actualmente los interesados deben presentar una solicitud detallada, incluyendo información financiera, referencias personales y profesionales, y antecedentes legales. El edificio tiene una junta de propietarios que entrevista personalmente a cada solicitante. Este consorcio tiene fama de ser estricto y conservador. Se exige también demostrar una solidez económica considerable, no solo para comprar un departamento, que puede costar entre 4 y 20 millones de dólares, sino también para asumir los gastos de mantenimiento y servicios. Además, la junta evalúa si el estilo de vida del solicitante es afín a los ya residentes y esto ha llevado a rechazos que incluyeron por ejemplo a celebridades como Madonna, Billy Joel y Melanie Griffith. No se permiten reformas sin aprobación, ni alquileres temporales. La privacidad y la tranquilidad son valores clave. Todas esas medidas justifican que el Dakota busque preservar su atmósfera de discreción, elegancia y tradición. La junta teme que ciertos perfiles públicos puedan atraer atención no deseada o alterar la dinámica del edificio. Todo esto conforma un filtro casi aristocrático, con dos porteros por turno que son responsables de la admisión o no de las visitas a los residentes.

Lugares que Lennon frecuentaba
Estudios de grabación: Record Plant en el 321 W de la 44th Street. Allí grabó parte de su música, incluyendo sesiones para Imagine y Double Fantasy. La casa original ya no está allí, pero el edificio sigue siendo un lugar muy convocante para los fans. Otro estudio donde elaboró composiciones fue también The Hit Factory, ahora llamado Sear Sound en la 48th Street y la Novena Avenida. Allí grabó junto a Yoko Ono otra parte del álbum Double Fantasy, publicado poco antes de su muerte.
Su farmacia favorita era la West Side Pharmacy en el 255 de Columbus Avenue, que contiene un pequeño rincón dedicado a Lennon que los neoyorquinos visitan con frecuencia. Está a corta distancia del Dakota.
Las galerías de arte que frecuentaba con Yoko estaban en los barrios Soho y Chelsea. Su museo preferido era el MOMA (Museo de Arte Moderno) ubicado en el 11 de la 53 Street. Allí se encontraban con obras de sus artistas preferidos. Otros lugares donde se lo pudo ver esporádicamente fueron el edificio de la ONU en la Primera Avenida y 42 Street, donde apoyó causas de paz y derechos humanos, aunque tratando de evitar repercusiones públicas. También fue al Edificio Ed Sullivan Theater en el 1697 de la Broadway Street donde debutó con los Beatles en los Estados Unidos en 1964, aunque nunca se presentó en ese lugar en su etapa de solista.
Tampoco se privó de visitar el legendario Hotel Chelsea, en el 222 W de la 23 Street, un viejo edificio de encuentro de bohemios y artistas famosos como Bob Dylan, Arthur Miller, Edith Piaf, Jimi Hendrix, Stanley Kubrick y hasta Andy Warhol, que rodó escenas de su película “Chelsea Girls “ en el mismo hotel.

Restaurantes y cafés que elegía
Aunque Lennon valoraba la privacidad, se sabe que visitaba algunos cafeterías con frecuencia. Por ejemplo La Fortuna Café, un pequeño café italiano en el Upper West Side, cerca del Dakota. Era su favorito para desayunar y leer el periódico. También el Café des Artistes, un lugar elegante en West 67th Street, famoso por sus murales y clientela artística. Y The Stage Deli, en la Séptima Avenida, muy cerca del Carnegie Hall, un clásico deli neoyorquino cerrado en 2012, donde disfrutaba de los sándwiches estilo pastrami.
John Lennon eligió Nueva York como su hogar por una mezcla de razones personales, creativas y filosóficas que lo conectaron profundamente con la ciudad. Su mudanza en 1971 marcó un antes y un después en su vida. Acá te cuento algunos de los motivos.
Lennon venía de una vida en Londres donde la fama lo asfixiaba. Nueva York le ofrecía anonimato relativo y algo más de libertad incluso siendo una celebridad. Como dijo su hijo Sean: “Mi padre era un neoyorquino de corazón. No tenés que nacer en Nueva York para ser neoyorquino, solo tenés que enamorarte de esa ciudad”
Manhattan era un hervidero de arte, activismo y música. Lennon y Yoko Ono se sintieron atraídos por el espíritu bohemio del Greenwich Village y el Upper West Side. Allí pudieron colaborar con artistas, participar en manifestaciones pacifistas y grabar discos como Sometime in New York City.
En Nueva York nació Sean, hijo de John y Yoko y en sus primeros meses Lennon decidió retirarse parcialmente de la música para dedicarse a ser padre. El Dakota, frente a Central Park, le ofrecía un entorno seguro, elegante y tranquilo para esa nueva etapa. Ya plenamente dedicado a su familia Lennon se convirtió en un símbolo del pacifismo en EE.UU., participando en campañas contra la guerra de Vietnam y por los derechos civiles. Nueva York le permitió expresarse libremente, aunque también enfrentó problemas legales con su visa por sus posturas políticas.

Como fue su último día
El 8 de diciembre de 1980 fue un día que quedó marcado en la historia de la música y en la memoria colectiva del mundo. John Lennon, de 40 años, fue asesinado frente al Edificio Dakota, su hogar en Nueva York, por Mark David Chapman, un fanático perturbado que había planeado el crimen durante meses. Cómo fue ese día, paso a paso.
A la mañana, Annie Leibovitz, fotógrafa de Rolling Stone, visitó el departamento de Lennon y Yoko Ono para una sesión icónica. Lennon insistió en aparecer junto a Yoko en la portada, y la imagen que capturó —él desnudo abrazándola— se volvió legendaria. Luego, John dio su última entrevista al DJ Dave Sholin para la RKO Radio Network. Estaba relajado, reflexivo y hablaba sobre su nueva etapa como padre y artista.
A la tarde, cerca de la hora 17, Lennon y Yoko salieron del Dakota rumbo a los Record Plant Studios para seguir trabajando en Double Fantasy. Mark David Chapman lo estaba esperando. Le pidió un autógrafo en la copia de un álbum. Lennon, amable, lo complació sin imaginar que horas después ese mismo hombre lo mataría.
Ya de noche, a las 22:50, la pareja regresó al Dakota en un taxi. Mientras caminaban hacia la entrada, Chapman emergió de las sombras y disparó cinco veces con un revólver 38 Special. Cuatro balas impactaron a Lennon en la espalda y el hombro. Aunque estaba gravemente herido, Lennon alcanzó a correr unos pasos hacia el hall del edificio, donde el portero, Joe Many, lo asistió y, según su testimonio, las últimas palabras que escuchó del músico fueron: “Me dispararon”, mientras su esposa, Yoko Ono, pedía a gritos una ambulancia. Pese a que el cantante fue trasladado de urgencia al Hospital Roosevelt, llegó sin signos vitales porque había perdido cerca del 80% de su sangre. Fue declarado muerto a las 23.15.
Lo curioso fue que Chapman no escapó. Se quedó en la vereda, leyendo un ejemplar de “El guardián entre el centeno”, obra en la que se identificaba. Cuando llegó la policía se entregó sin ofrecer resistencia y un año después fue condenado a cadena perpetua, tras declarar que lo hizo porque Lennon era “muy, muy famoso” y él buscaba notoriedad. También dijo sentirse ofendido por las letras de canciones como “Imagine” que consideraba una afrenta a su fe. Actualmente tiene 70 años y está encarcelado desde ese 8 de diciembre de 1980, “Mi crimen fue completamente egoísta, porque yo quería ser famoso y lo busqué ese día para matarlo”, dijo, aunque luego pidió perdón a su familia, a los fans y solicitó su libertad en varias oportunidades sin éxito.
Después del crimen no hubo funeral. Yoko Ono decidió no realizarlo, pero pidió a los fans que se reunieran en silencio en el Memorial del Central Park mientras el mundo entero reaccionaba conmocionado. Miles se congregaron frente al Dakota y en ciudades de todo el planeta. Había muerto un gran músico pacifista.
Ya pasaron 45 años y el mundo no lo olvida. Sus canciones siguen siendo himnos de confraternidad. Sus frases llaman a la hermandad de los hombres por sobre todas las cosas. “Imagina que no hay paraíso y ningún infierno debajo de nosotros. Arriba, solamente cielo. Imagina que no hay países, nada por lo que matar o morir, ni religiones tampoco. Imagina a toda la gente viviendo en paz”. John Winston Lennon (9 de octubre de 1940, Liverpool, Inglaterra – 8 de diciembre de 1980, Nueva York, Estados Unidos).

El periodista tresarroyense a las puertas del mítico edificio Dakota, donde vivía Lennon

mensajes

tresarroyenses por el mundo

"Felicitaciones por veinte años de constantes sorprenderes"

Por estos días se cumplen 45 años de la muerte de uno de los compositores musicales más interpretados en el […]

Deje su mensaje Ver Mensajes

tresarroyenses en tres arroyos

"Felicito al diario por el aniversario"

Por estos días se cumplen 45 años de la muerte de uno de los compositores musicales más interpretados en el […]

Deje su mensaje Ver Mensajes