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LA TELEVISION
EUROPEA HARA UN
DOCUMENTAL SOBRE JUAN B. ISTILART
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El hombre del siglo XX
La vida de Juan Bautista Istilart formará parte
de un documental producido por docentes universitarios franceses sobre
la emigración vasca a América. Un artículo publicado
por "El Periodista" en Internet sirvió de disparador
para la iniciativa, y trajo hasta Tres Arroyos a los investigadores. En
un extenso diálogo a solas con este periódico, los catedráticos
recrearon su historia y adelantaron los contenidos del film. Los días
aquí y allá del tresarroyense más destacado del siglo
XX. Informe especial
Si Juan Bautista Istilart viviera, habría encontrado
en las tecnologías de comunicación e informática
una herramienta valiosísima. Y sin duda no se sorprendería
de saber que fue a través de la lectura de una nota publicada en
Internet por un periódico editado en Tres Arroyos -la ciudad que
eligió para vivir, y morir tras haber dejado un legado impresionante-,
que gente de su pueblo natal en Francia encontró datos sobre su
vida y podrá acercar, a los habitantes de Hasparren y de todos
los lugares adonde llegue el documental que lo tendrá entre sus
protagonistas, su rica historia a quienes desconocen cuánto hizo
por la comunidad que lo recibió.
Bernard Cuburu Ithorotz (Beñat), Rubi Scrive Loyer y Libia Matos
trabajan en el Instituto Universitario Tecnológico de Bayona, de
la Université de Pau et des Pays de l' Adour, ubicada en Francia,
a pocos kilómetros de la frontera con España. Bernard y
Rubi son profesores de español, y Libia de Lingüística
(que también enseña en la Universidad de La Habana). A partir
de la tesis doctoral de Bernard, surgió la idea de realizar un
documental sobre vascos franceses nacidos en Hasparren y su vida, desarrollo
e influencia en las comunidades latinoamericanas que los acogieron cuando
salieron de Francia. Una búsqueda de datos preliminar arrojó
como resultado el nombre de Istilart. Y fue la web de "El Periodista"
la que sirvió, en principio, de fuente de conocimientos acerca
de la vida de aquel emigrante. Y luego, de nexo entre los investigadores
y la sobrina nieta de Istilart, Carolina, que vive en Tres Arroyos. Después,
entre Carolina, Hugo Cereijo y representantes de varias instituciones
de la ciudad, todas ellas fundadas por Istilart, se reunió una
impresionante cantidad de material que facilitó la tarea de los
profesores. Y llegados a Tres Arroyos, se les mostró en plenitud
aquel Istilart que ni siquiera la gente de su Hasparren natal conocía.
"Nací en el pueblo donde nació Jean Baptiste Istilart,
y aquí debo decir que la información que se ha publicado
siempre no es exacta, porque él nació en Hasparren y no
en Macaye como se cree, allí llegó a instalarse con su familia
cuando tenía 5 años. Interesado en la emigración
de muchos habitantes de mi pueblo, y viviendo en Cuba, donde descubrí
que había existido también una emigración vasca importante,
empecé a hacer un trabajo de investigación, de pre tesis,
sobre este tema. Y haciéndolo, estudiando la presencia de curtidores
vascos en Cuba, me di cuenta de que la mayoría de los curtidores
que había en la isla eran vascos, y además venían
de mi pueblo. Pero como en realidad la emigración vasca más
importante ha sido la del Río de la Plata, me pregunté por
qué no seguir el trabajo hacia el resto de Latinoamérica.
Advertí, además, haciendo el trabajo, que la mayoría
de los emigrantes de mi pueblo eran curtidores, zapateros y por supuesto
agricultores. Llevo unos tres años y medio, y para cuantificar
un poco la magnitud de la emigración, intento llevar una lista
completa de los emigrantes, que nunca va a ser completa, por supuesto,
porque todos los días encuentro gente nueva, pero eso me ha permitido
sacar unas estadísticas que indican que unos 2300 vascos nacidos
en mi pueblo emigraron a América, y sé que han sido seguramente
más, porque las mujeres no están registradas. Esta cifra
corresponde al período 1830-1930, y no hay ni cien mujeres inscriptas,
porque en las listas de los Consulados sólo figuraban los maridos,
aunque hay estadísticas que prueban que al menos un cuarto de los
emigrantes que llegaban a América eran mujeres", puntualizó
Beñat Cuburu, en una entrevista exclusiva con este periódico
que compartió a su llegada a Tres Arroyos junto a las profesoras.
"Me interesó, en principio, saber cómo eran las condiciones
económicas en mi pueblo en el siglo XIX, para saber por qué
causas se había originado esa emigración, y me di cuenta
de que el motivo que empujaba a la gente no era el económico. No
les faltaba comida, por el contrario, había trabajo, pero se habían
creado una especie de redes entre emigrantes aquí en América,
por las cuales quienes habían llegado entre 1820 y 1830 luego llamaban
a gente del pueblo a trabajar en las distintas actividades que habían
desarrollado. Así fue como zapateros, curtidores, salieron del
pueblo a trabajar en América en esas mismas actividades",
explicó. Así pudo dejar en claro que no fue el deseo de
una vida mejor en términos económicos lo que impulsó
a Juan Bautista Istilart a viajar a la América desconocida, sino
quizá su irrefrenable deseo de crecer y desarrollarse en algún
lugar que necesitara de su impulso.
Primeros pasos
Haciendo la lista de los emigrantes de su pueblo, Beñat encontró
rápidamente datos de Jean Baptiste Istilart. "En Internet,
en la página de vuestro periódico, encontré más
datos de su vida, pero el nacimiento aparecía indistintamente en
Macaye o en Hasparren, por lo que acudí al Ayuntamiento y finalmente
hallé muy bien conservados los folios de su partida de nacimiento,
que se había producido en Hasparren. En el archivo también
estaban los censos, y allí la familia Istilart aparecía
radicada en el pueblo en 1872, cuando él nació, y viviendo
en una casa que se llamaba Elhiarria. Cuatro años después,
en 1876, ya no residían en Hasparren, y pensé que siendo
la madre de Jean Baptiste nacida en Macaye, el pueblo de al lado, bien
podrían haberse trasladado allí. Y efectivamente encontré
esa información en el Ayuntamiento de Macaye. Los padres de Jean
Baptiste se casaron precisamente allí, siendo el papá natural
de Navarra, de un pueblo ubicado a unos 30 kilómetros de la frontera,
y había llegado a trabajar a Macaye donde conoció a la mamá
de Jean Baptiste, y tras el casamiento se radicaron en Hasparren. Luego
la abuela materna de Jean Baptiste murió, y volvieron a asentarse
en Macaye, en 1873, luego de lo cual nació una hermana suya. En
ese momento, el niño tenía cinco años. Y poco más
tarde, ya cumplidos los diez, se embarcó hacia Argentina con un
tío, en una suerte de aventura", relató Beñat.
Cuando Bernard Cuburu elaboraba sus retratos de los emigrantes vasco franceses
en Latinoamérica, Rubi Scrive Loyer y Libia Matos se interesaron
en su trabajo. "Leímos parte de su tesis y nos resultó
muy interesante. Y como nos hemos hecho especialistas en documentales
pedagógicos y en ese campo hemos rodado varias cosas en América,
así que conocemos el terreno, nos gustó tanto el tema que
nos decidimos a intentar hacer un documental", explicó Rubi.
En época de crisis, admitió Rubi entre las sonoras carcajadas
de sus compañeros, es difícil "conseguir la 'pasta'
para hacer documentales, pero como decimos nosotros, 'píntatelo',
y en eso estamos. Nos proponemos conseguir el dinero únicamente
para el equipo técnico, y una vez que se ha resuelto eso, entonces
se puede hacer. Hemos elegido a dos personajes llamativos por país",
puntualizó la académica, considerada por sus colegas como
la especialista en conseguir recursos para financiar los proyectos.
La aventura de un niño
Carolina Istilart, ingeniera agrónoma, fue el contacto provisto
por "El Periodista" a los investigadores del IUT de Bayonne
para reconstruir la historia de Juan Bautista, su tío abuelo. Residente
en Tres Arroyos pero con parte de su familia en Francia, Carolina pudo
aportar detalles importantes de la vida del pionero en la ciudad, y de
todo lo que contribuyó a su desarrollo. Sobre todo porque ambos
tuvieron un inocultable amor en común: el campo y las actividades
relacionadas con la tierra.
"El era de una familia muy humilde, y con un tío, decidió
venir a la Argentina. Primero se establecieron en Dolores, donde tuvo
oportunidad de educarse, pero en las primeras etapas, viviendo con las
familias Galdós y Etcheverry. Cuando tuvo 20 años se conectó
con el barcelonés Félix Mayolas, que tenía el proyecto
de instalar un molino harinero en lo que consideraba el lugar ideal, la
zona de Tres Arroyos. La idea era utilizar la energía hidráulica
para movilizar el molino", recordó Carolina.
Su tío abuelo comenzó colaborando con las tareas administrativas,
su función era la de tenedor de libros, pero siguiendo su vocación,
buscó otra actividad y la halló en el tema de las maquinarias.
"La industria era, en ese entonces, prácticamente inexistente,
todo provenía del extranjero. Comenzó arreglando cosechadoras,
trilladoras, y empezó a interiorizarse de su diseño y funcionamiento,
en un pequeño taller que funcionó en principio frente a
la plaza San Martín. En el año 1898 crea su propia empresa,
la Fabrica Istilart. Allí, él que era muy inquieto y apasionado,
comienza a desarrollar implementos de su propia creación, como
el embocador para trilladoras, que alcanzó una importante repercusión
y facilitaba la tarea de los productores, llevando el trigo a la boca
de las trilladoras. Lo suyo fue pura voluntad y tenacidad, cuando quería
crear algo no dejaba de buscarlo hasta que lo conseguía. Así
fue incorporando otros elementos, como la popular cocina, y tenía
todo cubierto, hogar, maquinarias agrícolas, y lo suyo fue muy
importante sobre todo si se tiene en cuenta que el nuestro no era un país
industrial. Tuvo invitaciones para trasladar la industria a otras ciudades,
e incluso a otros países, pero él decidió quedarse
aquí", sostuvo la ingeniera.
Bernard Cuburu pudo, a su tiempo, investigar qué dejó aquel
pequeño aventurero de 10 años cuando decidió emprender
su viaje a América. "Tenía cinco hermanos, su mamá
y su papá. Todos se quedaron en Macaye hasta que fueron desapareciendo,
aunque allí todavía queda algún familiar", explicó.
Carolina Istilart, por su parte, informó que es una de sus sobrinas
quien mantiene el nombre de la familia allí en la zona. "Es
cierto que llama la atención que el resto de sus hermanos no lo
hayan acompañado a vivir en América, que nunca hayan abandonado
su lugar natal. Y esa es la diferencia con mi tío abuelo. Cuando
uno emigra lo hace por una necesidad propia; en el caso de mi papá,
el país estaba en guerra, y por eso decidió irse a España
y luego venir a la Argentina. Esa diferencia es central, porque lo común
allí es que la gente ame profundamente su tierra, que realmente
esté arraigada", advirtió Carolina.
Tanto es así que, como destacó Beñat, uno de sus
familiares fue alcalde de Macaye. "Pero hay que decir que Jean Baptiste
los visitaba, porque pudimos encontrar datos de dos pedidos de visado
y pasaporte que hizo para viajar", afirmó el académico.
Los elegidos
En la Argentina, los protagonistas del documental serán Juan Bautista
Istilart y el creador de Alpargatas SA, el Vasco Etchegaray. Este caso
ha sido más complejo para los investigadores, porque contrasta
claramente con la gran cantidad de material que han obtenido sobre el
pionero radicado en Tres Arroyos. "De Jean Etchegaray, que por todos
lados aparece simplemente como el Vasco, no hemos encontrado ningún
descendiente. Los hubo, pero ya no están aquí", admitió
Rubi. "Y lo único que encontramos sobre él fue un articulito
en el que aparecía como nacido en Hasparren, pero sin la fecha,
así que no ha sido fácil", apuntó Bernard. En
este punto, los académicos no dejaron pasar la oportunidad de agradecer
la disposición con la que todas las instituciones locales que visitaron
-en una suerte de tour organizado con maestría por Hugo Cereijo-,
prepararon material invalorable sobre la impronta de Juan Bautista Istilart
en suelo tresarroyense.
"Tenemos personajes para nuestro documental en Uruguay, Chile, México
y Cuba, además de Argentina. Pero la situación en Cuba está
muy complicada para filmar, y además han desaparecido las huellas
de las actividades de los curtidores en esa zona. Tampoco hay posibilidades
de encontrar material fotográfico, porque las familias no lo han
guardado, y en el caso de Cuba, hay descendientes que pueden hablar de
lo que hicieron sus antepasados, pero no hay lugares para filmar y documentarlo
de manera efectiva", admitió Libia.
Sorpresa y media
Por esta razón, a su llegada a la ciudad de Tres Arroyos, donde
visitaron la CELTA, la Cámara Económica de Tres Arroyos
(ex Liga de Industria y Comercio), la Biblioteca Popular Sarmiento, el
ex Banco Comercial de Tres Arroyos, el edificio de la ex cooperativa de
seguros La Previsión y la ex Escuela de Artes y Oficios, hoy Escuela
Técnica -instituciones nacidas al seno de la enorme visión
e iniciativa de Istilart- y la Escuela Nº 5, que lleva su nombre,
además de la Sociedad Filantrópica Francesa, la Chacra de
Barrow, su residencia (hoy Club Municipal), el Hospital Pirovano, el Club
Huracán y el Centro Vasco Hiru Erreka, entre otros, los investigadores
descubrieron una sustanciosa trama en la historia de Juan B. Istilart
que hasta el momento desconocían. "Nunca pensamos que íbamos
a encontrar algo así. Nos interesaba el itinerario de alguien que
marcara una diferencia, porque la mayoría de los casos que encontró
Beñat fue de personas que regresaron a su tierra natal, y dejaron
cosas importantes en América pero volvieron a Hasparren o desaparecieron.
Pero Jean Baptiste era interesante porque había elegido quedarse
en su tierra de acogida, y hacer cosas por ella", advirtió
Rubi Scrive Loyer.
Y curiosamente, la única forma de conocer aquello por lo que Istilart
tanto luchara en el lugar que había elegido para quedarse, fue
la red Internet, y especialmente la nota publicada por "El Periodista".
"Es que allí en Hasparren no se sabe nada de lo que los emigrantes
han hecho en otros lugares. Realmente no se conoce lo que hicieron",
sostuvo Cuburu.
Los restos de Istilart descansan en Tres Arroyos, donde también
sorprendió a los profesores que no estuvieran depositados en el
Panteón Francés. "Y lo que más me llamó
la atención es la estela vasca, discoidal, de las más antiguas
del País Vasco, que ornamenta su tumba, muy sencilla. Y ha sido
muy bonito para nosotros ver que decidió descansar como sus ancestros
del País Vasco, porque no dudamos que fue él mismo quien
dejó manifiesto este deseo", señaló Bernard.
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HASPARREN, EN LOS PIRINEOS
ATLANTICOS
Cómo es el pueblo
natal de Istilart
Hoy, la vida en el bello pueblo de Hasparren, en los Pirineos Atlánticos,
no es muy diferente a la que Jean Baptiste dejó tras de sí.
"Han ido desapareciendo las curtiembres y otras industrias
que lo sustentaban, como la del calzado, que llegó a destacarse
con unas 15 fábricas instaladas, pero por causa de la competencia
internacional comenzaron a desaparecer. Hasta 1000 personas llegaron
a trabajar en la industria del calzado, y en los años '80
ya casi no quedaba ninguna. Hasparren tiene 6000 habitantes, y en
el siglo XIX era el más importante en población del
interior del País Vasco. Por otra parte, esa emigración
que investigamos pasó desapercibida porque al tener esa atracción
económica, con industrias textil, de calzado y curtiembres,
era la elegida para radicarse de muchas personas de los pueblos
de alrededor, por eso la población se fue manteniendo de
manera estable a través del tiempo. Cuando Jean Baptiste
se fue a la Argentina, Hasparren tenía alrededor de 5000
habitantes, y fue manteniéndose en ese número. En
cuanto a actividad económica, en los últimos tiempos
se creó una fábrica de calderas, que también
está sufriendo bastante ahora; el desarrollo de la agricultura
es importante, y hay turismo, básicamente rural, apoyado
en el desarrollo de agricultura con especial cuidado del medio ambiente;
pero más que nada es una ciudad residencial, que eligen quienes
trabajan en lugares cercanos como Bayona", explicó.
Las casas, típicas construcciones vascas, chalets y viviendas
más pequeñas, siguen manteniendo su línea arquitectónica
con una fuerte intervención de las autoridades para conservar
el estilo que las caracteriza. "Hay una serie de reglamentaciones
que cumplir para construir las casas, que siguen además las
mismas líneas de color, blanco y rojo, blanco y azul, blanco
y verde", recordó Carolina Istilart.
Mientras tanto, aquí en Tres Arroyos, donde Juan Bautista
Istilart decidió quedarse y dejar su invalorable huella,
el paisaje ha cambiado, pero conserva en cada rincón de las
numerosas instituciones que creó, su nombre escrito con tinta
indeleble.
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El documental se filmará
en setiembre
"El IUT, en el que trabajamos, funciona en Bayona y tiene cuatro
departamentos. Yo mismo trabajo en el de Comercio, y además
está el de Gestión de Empresas, Informática
e Ingeniería Industrial. Al lado tenemos la Facultad de Derecho,
Estudios Vascos, otra de Ciencias Biológicas, en fin
Y
con mucha suerte, he contado con el apoyo de la Universidad para
mi investigación, ya me han financiado un viaje a México,
que después me permitió seguir trabajando; otro a
Chile y otro a Argentina", explicó Bernard Cuburu en
torno a la financiación del proyecto por el cual realizarán
el documental que incluye a Juan Bautista Istilart entre sus personajes.
"Al mismo tiempo hemos conseguido financiación para
el documental en la región y apoyos de la televisión
vasca, mientras que en bancos y otras instituciones la crisis ha
sido una buena excusa para no tenernos en cuenta", apuntó
Rubi Scrive Loyer.
Luz, cámara, acción
En septiembre próximo, aún con un presupuesto "un
poco apretado pero seguro", según confiaron, el equipo
técnico del documental volverá a Tres Arroyos para
llevar adelante el trabajo de filmación. "Quizá
no podamos volver nosotros, sino el realizador y su equipo, pero
gracias a la gente que nos recibió aquí, hemos ganado
por lo menos ocho días de trabajo", consideró
Rubi.
En este sentido, Beñat destacó la importante colaboración
de la Biblioteca Sarmiento, que había preparado ya una gran
cantidad de material sobre Istilart para recibir a sus visitantes.
"Hemos podido ver cientos de artículos, tomar fotografías,
lo mismo en la Sociedad Francesa. Apenas pensábamos hablar
con Carolina y planear parte de nuestro trabajo a partir de los
datos que surgieran de ella, nunca pensamos en encontrar todo esto",
concluyó.
Y finalmente, Libia rescató algo de los valores que orientaron
la lucha de Istilart, en los tresarroyenses que recibieron al grupo
de académicos en su visita a la ciudad. "Siempre se
habla de que la gente se mueve por intereses. Sin embargo, hoy hemos
conocido muchas personas, en la Biblioteca, en la Sociedad Francesa,
en la Cámara Económica, en el Hospital, que trabajan
en forma honoraria y que dedican parte de su tiempo a la comunidad.
Esos valores no se han perdido", subrayó.
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