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El Periodista de Tres Arroyos

 

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El presidente de CELTA, Nicolás Ambrosius, y el jefe de Distribución, ingeniero José Sala, compartieron con “El Periodista” detalles exclusivos de la iniciativa
“Fuimos al río acompañados por el intendente Sánchez, porque si bien es un proyecto de CELTA, nos parece muy importante que desde la hora cero esté apuntalado políticamente a nivel municipal y, a su momento, provincial y nacional”, destacó el presidente del Consejo de Administración

 

 


PROYECTO DE CELTA PARA GENERAR
ENERGIA HIDROELECTRICA EN EL RIO QUEQUEN

Energía que fluye

Avanza un proyecto de CELTA para producir energía hidroeléctrica en el Río Quequén. Especialistas brasileños confirmaron la viabilidad de la idea, y señalaron entre 9 y 10 puntos potables en el curso de agua. De concretarse, permitiría generar sin contaminar, asistir el futuro aumento de la demanda y avanzar hacia un destino de mayor independencia energética. Informe especial de "El Periodista" con todo lo que hay que saber

Para encarar el futuro se necesita energía. Y no es una verdad de Perogrullo: la demanda aumenta y, en paralelo, el desafío de cuidar el medio ambiente aparece como un escalón necesario hacia el crecimiento, sin impacto negativo para la calidad de vida de la población. Para la conducción de CELTA, el objetivo es claro: generar sin contaminar. Y abastecer no sólo el incremento de las necesidades planteadas por su zona de influencia, sino ir pensando, además, en un camino hacia una mayor independencia energética.
Como en todo emprendimiento, el tramo de la ejecución no puede comenzar sin una mirada al pasado, al trabajo de los pioneros. Y nada mejor que hacerlo sobre el mismo territorio que aquellos exploraron: el Río Quequén, que además de tener su propia usina en otros tiempos, también fue objeto de un proyecto de aprovechamiento hidroeléctrico más cercano en el tiempo. Hay un camino recorrido, y CELTA ha buscado respetarlo y mejorarlo para tomar mayor impulso en el cumplimiento de su objetivo.
Nicolás Ambrosius es el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa, y en la entrevista con "El Periodista" lo acompañó el jefe de Distribución de CELTA, el ingeniero José Sala, máxima autoridad en el aspecto técnico de la entidad.
El origen del proyecto para instalar una central hidroeléctrica en el Río Quequén surgió prácticamente en forma paralela a la llegada del actual Consejo a la Cooperativa. "Para nosotros, y en eso encontré mucho eco en el personal, fue fundamental desde el principio ir pensando en la energía renovable y no contaminante. Siempre hemos sido proclives a este objetivo, y por eso hicimos un acuerdo con la Escuela Agropecuaria para el uso en nuestros móviles de biodiesel, y nos hemos mantenido muy alertas en todo lo relacionado con la energía eólica. El año pasado participamos del Primer Congreso Americano de Energía Eólica, llevado a cabo por primera vez en Argentina; y por supuesto siempre hemos tenido en cuenta al Río Quequén como una posibilidad cierta de generación, por su historia y por su topografía. Siempre lo tuvimos en carpeta", recordó Ambrosius.
A través del tiempo, y de los contactos que surgieron a partir de la participación de la CELTA en federaciones de cooperativas a nivel nacional, se supo de la existencia de una empresa brasileña, denominada Hidroenergía, dedicada desde hace 20 años a la elaboración de proyectos para el aprovechamiento energético de cursos de agua, y desde hace 5, a la fabricación de distintos tipos de turbinas. "Con ellos no nos une ningún tipo de compromiso, pero los invitamos para que cuando estuvieran por la Argentina los íbamos a recibir gustosamente -asado de por medio-, y rápidamente aceptaron. Fuimos al río, acompañados por el intendente Carlos Sánchez, porque si bien sabemos que este es un proyecto que la CELTA quiere desarrollar porque es de su incumbencia, nos parece muy importante que desde la hora cero esté apuntalado políticamente, a nivel municipal y, a su momento, provincial y nacional", destacó el presidente del Consejo de Administración.

Primeros números
La empresa, representada en su visita a Tres Arroyos por su director de Negocios, Alceu Van der Sand, efectuó una minuta de prefactibilidad (ver aparte) en la que, tras efectuarse el relevamiento del área, se llegó a una primera impresión favorable para el emprendimiento. "Hay un horizonte que, para nosotros, sería muy importante mirar. La matriz energética brasileña, nos explicaba Van der Sand, es en un 90 por ciento hidráulica. Su política es que no importa que el aprovechamiento sea de 500 kilowats, o de 1000, o de 20.000 como Itaipú. Los chicos son tan importantes como los grandes y suman, y en ese sentido están trabajando. El modelo que siguen es el de Suiza, donde todos los aprovechamientos posibles son buenos", informó el ingeniero José Sala.
En este aspecto, se juzgó al Quequén como adecuado para un proyecto de aprovechamiento hidroeléctrico, aún cuando se lo visitó en una época de menor caudal. "Se complementó la información con datos de caudal que teníamos, y lo que más se analizó fue el actual emplazamiento de la vieja Hidroeléctrica del Sud, una presa de 7 metros de altura que para la empresa brasileña se podría llevar a unos 6 metros más. Esto arrojaría un resultado aproximado de 3000 kilowatts, con un rendimiento de un 56 por ciento medio anual, considerado bueno", apuntó el profesional.
Pero lo más importante, señalaron los entrevistados, es que este sería sólo un punto de aprovechamiento del río, que en realidad abre un abanico mucho más amplio de posibilidades. "Nosotros recorrimos solamente dos puntos potenciales, el lugar de la presa y la Cascada de Aldaya; pero la empresa se llevó un informe sobre toda la cuenca del Quequén, con el fin de estudiar un aprovechamiento integral", indicó Sala.

Un gran potencial
En este aspecto, Ambrosius recordó la importancia, según lo señalara el representante de Hidroenergía, de que los sectores a explotar en el curso del Quequén -que podrían llegar a una decena-, funcionen de manera encadenada, para que unos no anulen la potencia de otros. "Van der Sand habló de la posibilidad de generar, de esta forma, hasta 9000 kilowats, y para dar una idea de lo que eso significa, hay que tener en cuenta que todo el sistema de Tres Arroyos está en el orden de los 22.000 kilowats. De todas maneras, destacamos que este contacto nuestro está apenas en una primera etapa", sostuvo el jefe de Distribución de CELTA.
Las características del río ofrecen, asimismo, varias ventajas. "Es cierto que, de acuerdo al estudio de la empresa, es bastante poco lo que se puede utilizar de la vieja usina. Pero en los lugares que vio Van der Sand, el río está muy encajonado, por lo que las presas no van a necesitar inundar terreno; lo que se hace es una pequeña presa, se colocan las tuberías y por debajo de estas, las turbinas", puntualizó Sala.

Energía limpia y bonos de carbono
Una vez aprobado el proyecto y obtenido el financiamiento, el plazo de ejecución de la obra es de 24 meses. Y este primer punto de aprovechamiento rondaría 1,5 mega, alrededor del 10 por ciento del consumo de Tres Arroyos en promedio.
"Lo que queremos lograr es, a partir de este proceso nuevo que se inicia a través de la energía limpia, ir absorbiendo el aumento de demanda de energía en el distrito. Lo podemos ver desde distintos ángulos, pero lo importante es que nos permite acercarnos a un perfil de no aumento de la contaminación. Nuestra matriz energética es casi lo opuesto a la de Brasil: aquí se consume un 90 por ciento de energía no renovable y contaminante. Hoy, el distrito consume 22 mega de este tipo de energía, y el objetivo de la CELTA es frenar allí. Que todo el crecimiento futuro sea de energía limpia", determinó Nicolás Ambrosius.
Además de la necesidad estratégica del cuidado del medio ambiente, surge en paralelo el negocio de la obtención de bonos de carbono. Se trata de un mecanismo internacional de descontaminación para reducir las emisiones contaminantes al medio ambiente; y es uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kyoto para la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o efecto invernadero. El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a emitir CO2 como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado. "Es muy importante, y si lo podemos cristalizar a través de este proyecto, sería fundamental. Tanto por medio de la generación hidroeléctrica, como la eólica y la plantación de bosques, entre otros, se consiguen bonos de carbono y eso puede llegar a ser vital para nosotros. Pero es complejo conseguirlos. La Cooperativa Eléctrica de Comodoro Rivadavia, con un parque eólico de unos 25 a 30 molinos, gastó más de un millón y medio de pesos en el trabajo de dos consultoras, una japonesa y otra norteamericana, no obstante hoy han cobrado cerca de un millón de dólares de bonos de carbono", destacó el presidente de la CELTA.
Asimismo, los entrevistados coincidieron en que es fundamental, ante la cuestionada capacidad de respuesta que está teniendo la Argentina para el crecimiento de la demanda energética -la actual crisis y las medidas de racionamiento son un ejemplo-, que la Cooperativa trabaje en sus propias posibilidades de asegurarse la generación para satisfacer ese incremento.

Desarrollo turístico
Otro factor de vital importancia en torno a este proyecto, es la posibilidad de desarrollar en forma paralela el aprovechamiento turístico de la zona. "La empresa Hidroenergía tiene una amplia experiencia, y lo que nos han aconsejado, así como lo han hecho en los 20 proyectos en los que están trabajando actualmente en Misiones como una forma también de evitar el enfrentamiento de intereses con las organizaciones medioambientales, es promover el aprovechamiento turístico del lugar, con forestación, espacios de uso recreativo, espacios de docencia sobre temas de medio ambiente para las escuelas, entre otras cosas. Hoy, en el Quequén, hay dificultades en la resiembra de peces porque no pasan los saltos, y con una represa bien hecha eso se resuelve, porque hay escaleras de peces, sólo por poner un ejemplo", apuntó Ambrosius.
En este aspecto, Sala advirtió que "nos han anticipado que, de concretarse la iniciativa, el primer paso es un estudio de impacto ambiental muy importante, además de asegurarnos que el embalse no necesita una superficie muy grande porque está encajonado".

Financiamiento
Otro aspecto central del proyecto es el financiamiento. "Nos dijeron que el estudio preliminar, indispensable para ir paso a paso, tiene un costo de entre 250.000 y 300.000 dólares; pero no estamos del todo seguros. Nos hablaron de un 5 por ciento del costo total, lo que sería, para 3 megas, de 5 millones de dólares. Hay un dato importante: un mega instalado, tanto de energía eólica como hídrica, cuesta lo mismo, alrededor de 1.600.000 dólares. Pero entre los dos hay una diferencia fundamental: el mega eólico rinde, en la costa bonaerense, un 26 por ciento; y un mega hidráulico, como en este caso, llega al 56 por ciento. Esta energía es mucho más eficiente que la eólica en su relación costo-beneficio", puntualizó el presidente de la CELTA. El costo de mantenimiento de la usina es, además, mínimo. "Se apunta a todo telecomandado, automatizado y manejado desde Tres Arroyos", agregó Sala.
Una posibilidad abierta a la obtención de los recursos necesarios para el emprendimiento la otorga una resolución del ENRE, la 220, que tendrá modificaciones en el corto plazo a favor de las energías renovables. "Se permitirá a los generadores privados hacer contratos de venta de energía a CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) a largo plazo, hasta 10 años, a un precio resarcitorio, que quedará establecido como el producto del costo de la energía, amortización y ganancia empresarial. Esta sería la llave para el financiamiento, porque se ofrecería, como garantía de un hipotético préstamo para el que es necesario acudir a un banco internacional, ese contrato de venta de energía. De esta manera, CAMMESA, antes de pagarnos por lo que vamos a producir, le paga al banco y luego nos gira el sobrante. Al precio de la energía hoy, y sin tener en cuenta algunas ventajas que están próximas a salir para las energías renovables, la ecuación es favorable", aseguró Ambrosius.
Finalmente, los entrevistados coincidieron en la importancia del proyecto de generación hidráulica más allá de la cuestión económica y el factor medioambiental. "Este es un objetivo que nos trazamos desde el inicio de nuestra gestión y nos parece fundamental incluso para el distrito y la región, por eso hemos invitado a todos aquellos que quieran apoyarnos desde lo político o a través de su participación en el negocio. No olvidemos que se habla de nueve o diez puntos de aprovechamiento del río, así que todos los distritos de la región pueden verse favorecidos con esta posibilidad. La generación limpia, no sólo la hidroenergía sino también los biocombustibles, apuntan a la democratización de la energía y a la posibilidad de muchos países de alcanzar una independencia energética que es estratégica", concluyó Nicolás Ambrosius. Una legítima pretensión de CELTA que, aún en menor escala, merece ser acompañada desde sus primeros pasos.

DOCUMENTO EXCLUSIVO

El análisis preliminar
de los técnicos brasileños

En forma exclusiva, "El Periodista" tuvo acceso al análisis preliminar que la empresa Hidroenergía hizo de su visita al Quequén Salado, y que remitió a la CELTA el 13 de mayo pasado.
Entre otros aspectos que detalla, algunos de los cuales ya fueron referidos por los directivos de la Cooperativa en la nota central, el informe señala que "considerando que la cuenca de formación del río es de 7000 kilómetros y que las precipitaciones medias son de 800 mm al año y los potenciales observados se localizan cerca de la desembocadura junto al mar, se concluye que el caudal es adecuado para generar energía".
Luego de visitar la vieja represa, perteneciente al complejo de la Hidroeléctrica del Sud, se concluyó que "debe ser reemplazada, sería temerario utilizarla para un nuevo proyecto. Considerando que la represa actual es de una altura de 7,13 metros, es posible alcanzar unos 6 metros más, por lo menos (se necesita un relevamiento topográfico)".
A través del relevamiento mencionado, señala el estudio preliminar, "hay que analizar los niveles de caída de la represa con el objetivo de verificar cuánto es posible obtener de caída adicional, para la elaboración de una alternativa de proyecto".
"Considerando los antiguos equipamientos que se utilizaban, y los datos técnicos que nos fueron facilitados, consideramos que se puede trabajar con una relación de potencia instalada de 3000 kw", dice el análisis.
Finalmente, hace referencia al factor de potencia estimado en un 56 por ciento; recomienda equipamiento y concluye en la posibilidad de explotación de otros puntos del río, de los que menciona como ejemplo la Cascada Cifuentes.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina