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ENTREVISTA A ALBERTO DIBBERN,
SECRETARIO DE POLITICAS UNIVERSITARIAS DE LA NACION
"Tres Arroyos
ha dado un paso muy
importante hacia la universidad"
El doctor Alberto Dibbern, actual secretario de Políticas
Universitarias de la Nación, es el tresarroyense que más
alto cargo político ostenta a nivel nacional. En un diálogo
imperdible con "El Periodista", el máximo referente de
la educación superior en Argentina, analizó el funcionamiento
del CRESTA y evaluó cuán cerca o lejos está Tres
Arroyos de contar con su propia universidad. Entrevista exclusiva
El apoyo de Alberto Dibbern a la creación y al
funcionamiento del Centro Regional de Estudios Superiores de Tres Arroyos
(CRESTA) nunca fue un secreto. Involucrado como consultor cuando la posibilidad
de tener una casa de altos estudios en la ciudad iba transitando el camino
de la expresión de deseos a la realidad, Dibbern no dudó
más tarde en gestionar un respaldo económico cuando su llegada
al más alto cargo político que hoy ocupa un tresarroyense
en el país, se lo permitió. En funciones como secretario
de Políticas Universitarias de la Nación desde el 23 de
agosto de 2006, el médico veterinario que también ocupó
la presidencia de la Universidad Nacional de La Plata (1995-2001) y la
del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) comenzó rápidamente
a buscar la forma de materializar su apoyo al proyecto local y en marzo
último entregó personalmente un subsidio de 200.000 pesos
al CRESTA, que permitió la puesta en marcha sin sobresaltos de
las carreras de Psicología y Agronomía.
Hoy, el pensamiento de Dibbern en torno al futuro del centro de altos
estudios de la ciudad sigue siendo tan alentador como cuando comenzó
a avalar la idea de su creación. Y aún más. Para
el funcionario, no hay dudas de que Tres Arroyos ha dado un paso muy importante
hacia la posibilidad de tener su propia universidad. Compartió
su visión con "El Periodista" en una entrevista exclusiva.
En Tres Arroyos se ha luchado de muchas formas,
y durante varios años, para lograr el dictado de carreras universitarias.
¿Usted observa al CRESTA como una alternativa válida a las
dificultades para lograr una universidad propia?
Sin duda es una alternativa válida, cuidando la calidad académica
de lo que se ofrece. En otros países, como Brasil por ejemplo,
existe la tendencia a crear centros universitarios municipales que dependen
de universidades nacionales. En el caso de Tres Arroyos, el CRESTA funciona
muy bien, y puede tener algunas dificultades que son propias de los comienzos,
pero han sido bien elegidas las carreras, cuenta con un espacio físico
propio y ha sido muy bien recibido en la comunidad.
Teniendo en cuenta que en el centro local se dictan
carreras de distintas casas de estudios, ¿cómo se garantiza
la calidad académica?
Las universidades son instituciones serias. Es cierto que el CRESTA funciona
con un sistema heterogéneo, ya que las carreras que se han elegido
se dictan en distintas universidades, pero ninguna quiere perder el prestigio
ganado en ese aspecto. Además, una forma de garantizar la calidad
académica es a través de la calidad de los docentes, que
debe ser la misma que ofrecen en sus sedes centrales. La carrera de Agronomía,
por ejemplo, dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata,
está acreditada por la Coneau (N. de la R.: Comisión Nacional
de Evaluación y Acreditación Universitaria, de la que Dibbern
es vicepresidente) como una de las mejores de la Argentina.
En este camino, ¿cuáles son las
posibilidades concretas de que Tres Arroyos tenga su propia universidad,
como ocurre con Tandil, por ejemplo?
Varias universidades, como la UNICEN, se fueron creando en un momento
que favoreció su puesta en marcha a partir de centros regionales
de estudios muy fuertes, consolidados con una buena masa de estudiantes
y muy sólidos en su funcionamiento. Pero además es necesario
un proyecto de ley que cree esa universidad en Tres Arroyos, y eso es
más complejo, porque cada diputado suele tener un proyecto para
su propia ciudad, y hay que sortear allí la presencia de intereses
particulares. Eso no es sencillo. Es necesario un respaldo fuerte que
contribuya a crear las condiciones para que se de la instalación
de la universidad. Pero en Tres Arroyos ya se ha dado un paso muy importante.
¿El suyo es un respaldo fuerte?
Por supuesto. En marzo entregamos un subsidio importante al CRESTA, y
no dudo de que las cosas en el centro de estudios se están haciendo
bien. Además, la gestión de ese apoyo económico tuvo
que ver también con compartir el esfuerzo que hace la comunidad
en sostener al centro, pagando una sobretasa municipal y colaborando con
su funcionamiento.
¿Los programas de educación que
funcionan fuera de las carreras y las actividades de extensión
favorecen la expansión del CRESTA y su camino hacia convertirse
en una universidad?
Los programas de educación para adultos mayores son muy importantes
porque mejoran la calidad de vida de quienes asisten; indudablemente quien
siendo adulto se acerca a una nueva posibilidad de cultivarse se va a
sentir mejor, y eso va a reflejarse en la valoración que haga del
centro de estudios. Lo mismo ocurre con las propuestas de extensión.
Mediante ellas, el CRESTA le devuelve a la comunidad, a través
de la formación de mejores recursos humanos, el esfuerzo que los
vecinos hacen para sostenerlo. La universidad es un actor muy importante
en la vida de una comunidad.
Además de la biblioteca, una necesidad
que ha sido expresada en varias oportunidades por el director Gustavo
Osterbaan, ¿qué otros aspectos cree que habría que
apuntalar en el centro?
La biblioteca es una necesidad fundamental. Pero además sería
importante reforzar, en la medida en que vaya avanzando la carrera de
Agronomía, la realización de actividades prácticas
por parte de los alumnos mediante convenio con la Chacra Experimental
Integrada Barrow, un centro de excelencia en investigación agropecuaria
con el que cuenta Tres Arroyos y que es importante aprovechar. Por otra
parte, sería muy importante formar docentes de apoyo en la ciudad,
para incorporarlos al centro.
Usted hizo referencia al rol que una universidad
cumple en una comunidad. ¿Ya se advierte en la ciudad el cambio
que implica la instalación de un centro de intercambio de conocimiento
y de formación de pensamiento de nivel superior?
El ejemplo más claro de este cambio es Tandil. En Tres Arroyos
recién empieza a gestarse la vida universitaria, y en la cuadra
donde funciona el CRESTA eso ya se puede advertir. Pero eso se va dando
de a poco.
Los mecanismos de elección de las carreras
tuvieron vinculación, al parecer, con las necesidades regionales
e incluso la orientación de los potenciales estudiantes. ¿Hay
otros?
Las carreras deben estar ligadas al desarrollo regional, pero también
a la actividad cultural porque esto está vinculado con el desarrollo
y la formación integral de las personas. En la ciudad hay un Conservatorio
de Música que tiene muchos alumnos, que seguramente serían
potenciales estudiantes de alguna carrera universitaria relacionada con
la música, por poner sólo un ejemplo
Según lo declarado en alguna oportunidad
por el director del CRESTA, el centro tiene un nivel de deserción
y abandono de las carreras similar al de las universidades
La deserción y el fracaso universitario son problemas que se dan
no sólo en la Argentina, sino también en otros países.
En el nuestro, el fracaso reconoce entre sus causas la falta de articulación
entre el nivel pre universitario y la universidad misma, algo que no se
revierte de un día para el otro. Además, la gente tiene
que entender que estudiar es un esfuerzo y no un pasatiempo. Hay que observar
también que algunos se inscriben en una carrera porque aparece
la oportunidad de hacerlo, creen que la van a poder seguir y sin embargo
luego advierten que no pueden y la dejan.
¿El hecho de evitar el desarraigo, el traslado
de estudiantes a otras ciudades, podría favorecer la situación
del CRESTA en ese sentido?
No lo creo, porque esto del desarraigo es relativo. Los chicos van a estudiar
a otros lugares porque allí se ofrecen las oportunidades para seguir
lo que quieren, y en este sentido ya no hay que pensar en la cuestión
local o regional, sino en el país, o hasta en el MERCOSUR. Un ejemplo
de esto es Europa, que ha roto sus fronteras en materia de educación,
y un joven italiano estudia en Francia, o un alemán en Bélgica.
Finalmente, ¿hay algún otro tipo
de ayuda en análisis para el CRESTA?
Dentro del presupuesto 2007 es imposible. Pero el apoyo siempre está.
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