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Ilustración de
Hugo Costanzo

"No me cabe ninguna duda, el trabajo es ingrato. Y la pauta te la da que en Tres Arroyos podríamos tener cinco médicos de policía, porque los cargos están, pero no hay profesionales que quieran hacer este trabajo", aseguró el doctor Di Rocco

 

 


VIDA Y OBRA DE LOS MEDICOS FORENSES EN TRES ARROYOS

El muerto que habla

Fue un crimen, o quizá un accidente. No hay testigos y no se sabe qué pasó. La única que puede aportar pistas para dilucidar el caso es la víctima. En la morgue, reposando sobre una fría camilla, el cuerpo sin vida hará una última declaración y contará su verdad. La entrevista del mes de "El Periodista" revela la vida y obra de los médicos forenses en Tres Arroyos, un trabajo "ingrato" que "nadie quiere hacer"

Desde hace 5 años el Doctor Marcelo Di Rocco es médico forense. El profesional comparte el trabajo con su colega Alejandro Cabido, lo que en la práctica significa que cada uno de ellos atiende una guardia de siete días de duración en la cual durante las 24 horas del día pueden ser requeridos para realizar un simple control de alcoholemia, constatar lesiones sufridas por las personas en accidentes ocurridos en la vía pública, revisar el estado físico de la gente que es alojada en la comisaría local o practicar una autopsia para establecer las razones de una muerte violenta. Ante "El Periodista", Di Rocco explicó los pormenores de su labor, analizó las dificultades que se presentan en nuestra ciudad para ejercer la tarea y no dudó en calificar el trabajo del médico de policía como algo ingrato que nadie quiere hacer, aunque reconoció que a él le interesa.
¿Qué diferencias hay entre el trabajo del médico de policía y el que realizan sus colegas en otro ámbitos?
Hay básicamente una diferencia importante. Nuestra función es ser médicos de policía en función judicial, lo que significa que nuestro trabajo en este campo no tiene nada que ver con la actividad asistencial, que es la actividad que nosotros realizamos en el ejercicio de nuestras especialidades en los consultorios y en las clínicas. Dentro de nuestra función como médicos de policía practicamos medicina legal y medicina forense. Afortunadamente, en nuestra ciudad podemos decir que los dos médicos de policía somos especialistas en medicina legal, que es algo que no se da en todos lados. Tanto el doctor Alejandro Cabido como yo hemos cursado la correspondiente especialización, lo que nos brinda una cantidad de conocimientos específicos para este trabajo. Medicina Legal es una especialidad que se cursa en La Plata, dura casi tres años y es igual a cualquier otra especialización, como por ejemplo urología. En el ámbito de la medicina legal nuestra tarea consiste en intervenir en todos los hechos de accidentes en la vía pública. Estos sucesos requieren de una instancia judicial en la cual se califican las lesiones que sufren los accidentados, por ello se requiere de nuestra labor. También actuamos en todo lo que tiene que ver con detenidos. Es decir, cada individuo que ingresa a la Estación Policial como detenido, aprehendido o contraventor debe ser examinado por el médico de policía. Esta es una actividad que también nos la instruye la fiscalía y consiste en examinar a la persona que ingresa para determinar que no tiene lesiones, o si las tiene explicar las circunstancias en que las mismas se produjeron. En el caso de las contravenciones, la mayoría se producen por estados de ebriedad y por ello también debemos intervenir en este tipo de hechos.
¿Las contravenciones por ebriedad se dan con mucha asiduidad?
Sí, todos los fines de semana. Tenemos que tener demasiada suerte para que un fin de semana no ocurra nada. Así que cuando estamos de guardia casi no dormimos y estamos todo el tiempo con el teléfono encendido en la mano.
¿En qué otras situaciones interviene el médico de policía?
Otro campo en el que actuamos es la sanidad del personal policial que está en Tres Arroyos. Esto no significa que hagamos asistencia médica a los efectivos, sino que nos ocupamos de la parte de licencias. Podría considerarse que ésta es una actividad que no nos corresponde, pero la cumplimos para que el personal no deba viajar a otras ciudades cada vez que falta al trabajo por un problema de salud. También intervenimos en todo tipo de casos de violencia familiar, donde nos ocupamos de constatar el tipo de lesiones que presentan las personas. La otra gran parte de nuestra actividad en función judicial es la medicina forense. En este aspecto nuestra labor es intervenir en todos los casos de muerte violenta; es decir, en los hechos de muerte por accidente, suicidio u homicidio. De acuerdo a lo que establece la reforma del Código Penal del año 1998, en todos los hechos en los que se produzca una muerte violenta debemos practicar operación autopsia. Antes de la reforma esto no era así y un juez podía no solicitar autopsia si las circunstancias de la muerte estaban lo suficientemente claras a su criterio. Indudablemente, la reforma nos multiplicó el trabajo a tal punto que también debemos cubrir guardias en Bahía Blanca. Actualmente el doctor Cabido no está realizando esta tarea, pero yo cumplo funciones en la morgue judicial de aquella ciudad dos veces al mes realizando guardias de 24 horas. Bahía Blanca y su zona de influencia tienen 300 mil habitantes, así que se trabaja muchísimo. Cuando uno va a cumplir su trabajo allí sabe que habrá un mínimo de dos a tres autopsias. Incluso he llegado a tener que practicar hasta seis operaciones de este tipo en un día.
¿Cuánto tiempo demora una autopsia? ¿Depende de cada caso?
Sí, depende un poco de cada caso. En los suicidios la cosa es más sencilla que cuando se trata de un homicidio en el que hay que buscar pruebas periciales. Cuando se produce un homicidio la autopsia puede llevar de una a cinco horas. En estos casos uno debe detenerse a analizar muy bien lo que se hace, hay que pensar mucho y hasta puede ser necesario recurrir a libros cuando se está frente a algo poco frecuente. Lo que por ahí no muchos saben y que incluso suele costarnos hacerle entender a las autoridades, es que la operación de autopsia no sólo incluye el acto quirúrgico, que lógicamente comienza a una hora y termina a otra, pero nosotros no concluimos nuestra tarea ahí ya que luego debemos sentarnos a escribir lo que vimos procurando que el texto sea comprendido por aquellas personas de la justicia que luego van a leerlo. Escribir los resultados de una autopsia nos lleva alrededor de dos horas y hay que hacerlo muy concientemente porque luego tendremos un juicio en el cual los médicos de policía debemos responder por lo que dijimos.
Es decir que no sólo hay que trabajar mucho, sino que también se dan situaciones en las que la presión es muy fuerte…
Sí, en los casos de homicidio es así. Hay otros hechos en los que uno trabaja más tranquilo.
¿Recuerda cuántas autopsias ha practicado en estos cinco años que lleva trabajando como médico de policía?
La verdad es que antes eran más aisladas, pero de un año atrás a esta parte se ha incrementado sensiblemente la estadística. El mes de abril pasado, por ejemplo, fue atípico para nosotros, me tocó hacer cinco autopsias. Fue un mes en el que se produjeron accidentes de tránsito con personas fallecidas.
¿Desde cuándo existe en la Argentina la especialización en medicina legal?
Hace poco tiempo, te diría que debe hacer 7 u 8 años que existe, o como mucho 10 años.
¿Cómo es la formación en este sentido?
En realidad, ya en el último año de medicina tenemos una materia llamada Medicina Legal que más que nada nos abre la puerta a lo que es este tema, pero no se ve todo y sólo se aborda en forma teórica. Al hacer el curso de medicina legal nos envían a morgues judiciales como las de San Martín o La Plata en donde en un día ves los casos que acá podés ver en un año. Esas prácticas son fundamentales. Hay que decir que en este tema está todo protocolizado y nosotros, los médicos de policía, no inventamos nada. En nuestro caso seguimos el protocolo que nos da la Dirección de Policía Científica de La Plata. Seguir estos protocolos ha minimizado las posibilidades de error que podían ocurrir antes de la existencia de los mismos. Antiguamente los médicos de policía realizaban las autopsias siguiendo de alguna forma sus propios criterios, hoy por hoy la operación de autopsia está bastante protocolizada, específicamente lo que nosotros denominamos autopsia por muerte dudosa o averiguación de causa de muerte.
¿De qué manera se determinan las causas de una muerte?
Cuando desde el punto de vista anatómico o al realizar la pericia de autopsia no se encuentran elementos suficientes para indicar qué es lo que produjo la muerte, lo que se hace es analizar desde el punto de vista histopatológico y químico los órganos vitales y los líquidos del organismo. Una vez realizados los análisis se cotejan los resultados con lo que hemos visto durante la autopsia y se puede establecer la causa de la muerte.
En Tres Arroyos las autopsias se practican en el hospital, ¿es un lugar adecuado para hacer este trabajo?
El hospital nos brinda su colaboración cediéndonos la morgue, pero no es el mejor lugar si lo comparamos con las morgues judiciales de otros lugares.
Por ejemplo la morgue de Bahía Blanca…
Exacto. Bahía Blanca tiene montada una estructura de policía científica muy importante. Allí hay una guardia permanente de 24 horas que está conformada por un médico forense, un enfermero perito viscerador que ayuda al médico durante la autopsia y peritos en temas como balística, escena del crimen, levantamiento de rastros y dictado de rostro. Eso brinda un apoyo externo muy importante
¿Y aquí en Tres Arroyos cómo trabajan?
También trabajamos junto a la policía científica, también tenemos algunos peritos, pero nos faltan algunas cositas. Tres Arroyos es una subdelegación de policía científica. Tenemos gente idónea y se trabaja muy bien, pero hay cosas que faltan, por ejemplo, un enfermero. Nosotros no tenemos quien nos ayude en la morgue. Contamos con la colaboración del personal de enfermería del hospital que nos da una mano muy grande, especialmente aquellas profesionales a las que les interesa este campo, pero la situación es que dependemos de sus posibilidades de brindarnos colaboración. La realidad es que el médico solo en la morgue con el cadáver no puede hacer nada. Necesitamos ayuda hasta para vestirnos porque es necesario que utilicemos ropas que nos protejan de las enfermedades que puede contagiar un cadáver, necesitamos alguien que escriba lo que vamos viendo…
¿Cómo mínimo cuántas personas deben participar de una autopsia?
Tenemos que ser al menos cuatro personas: el médico forense, un enfermero, alguien que escriba y un fotógrafo.
Existen series de televisión que muestran el trabajo de equipos de policía científica y médicos forenses. ¿Cuán cerca o lejos está lo que se ve en la tele de la realidad que viven profesionales como usted?
Creo que estamos cerca de los pasos que damos en una autopsia porque me parece que estos programas se basan en la sistemática que empleamos. En donde nosotros estamos lejos es en la parte pericial. Hoy por hoy dependemos de un laboratorio químico de Bahía Blanca, y si bien tenemos un correo que sale hacia allí una vez al día, éste tiene un horario determinado. Por otro lado, el laboratorio de anatomía patológica está en la ciudad de La Plata, más lejos aún. Acá no tenemos ni para realizar un control de alcoholemia.
¿De qué modo se resuelve un estudio como este que, por lo que nos comentaba antes, es tan frecuente lo fines de semana en nuestra ciudad?
Se toma una muestra, que habitualmente la toma el personal del hospital, luego se lacra, se cierra, se rotula y se envía por correo a Bahía Blanca. En el camino hay una cadena de custodia que incluye la firma de un papel por parte de toda persona que toma contacto con la muestra y el personal que la entrega en destino se hace responsable. Si quisiéramos hacer un control de alcoholemia en un laboratorio privado no serviría para la justicia porque ésta exige que todos los análisis se realicen en un laboratorio oficial.
Más allá de las complicaciones o dificultades que pueden presentarse a raíz de algunas carencias que describía antes, ¿el trabajo es como lo imaginaba?, ¿le resulta interesante?
Sí, yo entré en esto conociendo un poco cómo era y realmente ha resultado ser un trabajo atrapante. Tiene cosas, como el hecho de estar disponible 24 horas cuando uno está de guardia, que molestan un poco a uno mismo y al grupo familiar, pero por lo demás es un trabajo muy interesante. También hay que decir que solemos tener un problema importante cuando debemos realizar autopsias a menores de edad o chicos pequeños. Más allá de ser médicos y estar acostumbrados a esto, la realidad siempre nos choca. En esos casos, además, tenemos el problema de que nadie quiere colaborar, todo el mundo huye de esta situación.
¿Considera que debido a las características del trabajo sería beneficioso para la salud mental del médico forense que la tarea esté acotada a una determinada cantidad de años?
Sí, de eso no me cabe ninguna duda, el trabajo es ingrato. Y la pauta te la da que en Tres Arroyos podríamos tener cinco médicos de policía, porque los cargos están; pero no hay profesionales que quieran hacer este trabajo. El año pasado se llamó a concurso y se presentó una sola médica que ahora está resolviendo los trámites de ingreso. Pero esto no pasa sólo aquí. En Bahía Blanca, donde hay muchos más médicos que en nuestra ciudad, el año pasado también se llamó a concurso para ocupar 10 cargos y solamente pudieron cubrirse 4. La realidad es que el de médico forense es un trabajo que nadie quiere hacer.

 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina