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Hay una inicipiente inquietud de participación de los alumnos en cuestiones vinculadas a su educación, que derivará con el tiempo en la concreción de un Centro de Estudiantes, propio de la vida universitaria. Gradualmente, además, se incorporan estudiantes como ayudantes de cátedra, que en un futuro producirán el recambio en el plantel docente

 

 


CRESTA CUMPLIO UN AÑO Y CRECE EN POS DEL OBJETIVO MAXIMO:
CONVERTIRSE EN LA UNIVERSIDAD DE TRES ARROYOS

En la cresta de la ola

Hace poco mas de un año nació en la ciudad el Centro Regional de Estudios Superiores de Tres Arroyos (CRESTA), institución que persigue un objetivo que, a la luz de los resultados obtenidos, está lejos de ser utópico: convertirse en universidad. Pasados 365 días, cómo es la vida universitaria local, qué carreras se cursan, cuáles son los profesores, quiénes son los estudiantes y de dónde provienen, cómo es el nivel académico, de qué manera funciona el edificio. "El Periodista", en un informe especial, refleja el intenso trabajo que se realiza en procura de un sueño, al que Gustavo Oosterbaan le puso palabras: "pensar en una universidad es un desafío muy importante que no se construye de un día para otro, pero que puede lograrse"

Son las siete de la tarde de un jueves gris. No queda lugar para estacionar en la tercera cuadra de calle Maipú. Una señora teje dentro de una camioneta. En el auto de atrás un hombre baja la ventanilla, consulta la hora a un transeúnte y vuelve a mirar hacia la entrada del edificio donde se yergue luminoso el cartel que identifica al Centro Regional de Estudios Superiores de Tres Arroyos. En el interior se traduce la espera ansiosa del afuera. Promediando el cuatrimestre, es día de examen de la Tecnicatura en Producción Apícola. Eso explica el director, Gustavo Oosterbaan, mientras se cruza con un chico que baja embalado las escaleras y le pregunta cómo le fue, aunque se adivina en su sonrisa satisfecha. Un alumno repasa los apuntes que debe haber hojeado por enésima vez. El resto aguarda expectante el llamado del profesor que desde hace unas horas está en el salón abocado a tomar el parcial de la materia.
Escenas como esta forman parte de la cotidianeidad del CRESTA, el espacio de formación universitaria que nació a principios del año pasado, con el desafío intrínseco de convertirse en una Universidad propia. Este sueño ambicioso que va marchando en los ideales, requiere de un largo proceso que se construye transformando cada paso en una meta y cada meta en un paso.
El camino empezó a transitarse en la clase inaugural del 8 de febrero de 2005, cuando la primera camada de futuros egresados de la carrera de Contador Público de la Universidad Nacional de La Plata, colmó el salón del segundo piso del edificio de la calle Maipú.
Hasta entonces, continuar estudios universitarios en Tres Arroyos parecía una vaga utopía. Al terminar el secundario, los jóvenes no tenían otro destino que emigrar a los grandes centros urbanos para cumplir el anhelo del título profesional. Muchos quedaban en el camino marginados por la imposibilidad económica de sostener un estudio fuera de casa, o retornaban cuando la carrera elegida no se adaptaba a sus expectativas o al no poder soportar el desarraigo que lleva a emprender el regreso con el sabor amargo de la frustración.

Abanico de oportunidades
La creación del CRESTA amplió el abanico de oportunidades de crecimiento personal, cultural, social y profesional, facilitando el acceso a una educación superior a través de extensiones áulicas de universidades nacionales. El sistema funciona como si los alumnos estuvieran cursando en la UNLP, con la particularidad de estar a 500 kilómetros de la sede central y a pocas cuadras de casa.
La facultad garantiza que el título otorgado tenga el mismo alcance, igual contenido y valor intrínseco en Tres Arroyos, La Plata o cualquiera de los centros regionales donde se dicte la carrera. La manera de avalarlo es recreando las condiciones áulicas, cuidando que estén cubiertos aspectos estructurales y utilizando el plantel docente de la universidad de origen. Son los profesores titulares de cátedra los que viajan cada semana para brindar una formación acorde a la calidad, el nivel y expectativas que se espera para garantizar la excelencia educativa.

Selección de opciones académicas
El primer acuerdo se concretó con la Universidad Nacional de La Plata, que inició el año pasado el dictado de las carreras de Ciencias Económicas e Informática. Una vez en marcha, se incorporaron otras opciones en función de un análisis pormenorizado de la demanda. El proceso de selección de una nueva oferta es complejo y requiere del estudio de diferentes aristas, como la infraestructura, el medio, las necesidades y recursos humanos con los que se cuenta. "En principio las carreras que se analizan tienen que atender a una necesidad y no alcanza solo con eso, sino que uno tiene que recrear la respuesta a esa necesidad y encontrar la institución que tenga esa oferta académica y esté dispuesta a dictarla en Tres Arroyos. El año pasado hicimos una encuesta en forma conjunta con la Universidad Nacional del Centro, con el área de extensión de Ciencias Humanas, en el cual hicimos un sondeo muy interesante acerca de las expectativas universitarias que tenían nuestros jóvenes en el último año del Polimodal. Esos elementos nos dieron una perspectiva sobre la cual trabajar", manifestó el director de la entidad.

La matrícula
La mayoría de los estudiantes que se sumaron al sistema son tresarroyenses. La matrícula de alumnos de la región no es tan significativa como se espera para un futuro, cuando la actividad del Centro esté más afianzada. "Todavía no hay tanto como deseáramos y esto tiene que ver con el desarrollo del Centro. En la medida que avancemos y demos muestras que velamos por los alumnos, en el sentido que la calidad académica es la misma, va a motivar a otros para que se incorporen. Tenemos unos cuantos alumnos pero representan un porcentaje sobre el total que no es tan significativo. No hemos alcanzado una proporción del 50 por ciento que sería la deseable, porque traería otros beneficios para la ciudad como lo es el establecimiento de alumnos en Tres Arroyos. El año pasado era más difícil su inserción porque no teníamos antecedentes, este año favoreció un poco más la llegada de alumnos de la región", reconoció Oosterbaan.
El año pasado ingresaron 300 alumnos a la carrera de Ciencias Económicas, aunque no todos continuaron. La mayoría fueron jóvenes de entre 17 y 22 años y se inscribieron 78 alumnos de entre 30 y 53 años que por primera vez tuvieron la oportunidad de seguir una carrera universitaria sin alejarse de la ciudad.
En esta especialidad la modalidad de cursada, es similar a la que se utiliza en la UNLP. En primer año se dictan cuatro materias en el cuatrimestre, con clases teóricas y prácticas semanales, dictadas por docentes de la Universidad Nacional de la Plata, con una carga horaria de cuatro horas.
En Informática, que registró 106 alumnos el año pasado y 37 en este ciclo lectivo, la actividad se desarrolla mañana y tarde, dos veces por semana con clases presenciales y una tercera a través del sistema de videoconferencia donde establece contacto directo con el profesor de la cátedra.

Otras alternativas
La Tecnicatura en Producción Apícola se implementó en marzo de este año mediante un acuerdo con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro. Hubo 66 inscriptos en esta modalidad e interesados de distintos puntos del país, ya que es el único centro donde se desarrolla la tecnicatura. Los profesores provienen en su mayoría de la ciudad de Tandil y hay algunos docentes de Balcarce. La formación es a ciclo cerrado, con una duración de dos años y un régimen diario e intensivo de cursada, con prácticas de campo a partir del segundo cuatrimestre.
La Licenciatura en Enfermería se incorporó el año pasado a través de la Universidad Nacional de Lanús. Se había dictado en Tres Arroyos la carrera de enfermería que otorgaba el título terciario de enfermero profesional y desde el Centro consideraron que había una masa crítica suficiente interesada en escalar en su formación. Se inscribieron 52 alumnos que cuando completen el ciclo de dos años que establece el programa, accederán a la Licenciatura. "El fenómeno que se da en esta carrera es interesante, porque son alumnos que están trabajando y eso implica un gran esfuerzo, pero a la vez algo muy importante que redunda en la prestación del servicio. Están insertos en la dinámica misma de la ciudad y de ahí el cambio sociocultural que se promueve. A ese alumno no se le está otorgando solo un título, sino que se le enciende la mecha de la búsqueda, de la duda y de la investigación", aseguró Oosterbaan.

Un cambio positivo
Cada una de las alternativas del CRESTA apunta a garantizar oportunidades para todos, en un ámbito donde se desarrolla el conocimiento, las competencias y las nuevas ideas, que redundarán en un cambio profundo positivo para todos. A menos de dos años de asumir este desafío innovador, en los pasillos y en las aulas ya se percibe el nacimiento de este cambio. Hay una manifiesta inquietud incipiente de participación de los alumnos en cuestiones vinculada a su educación, que derivará con el tiempo la concreción de un Centro de Estudiantes, propio de la vida universitaria. Gradualmente se incorporan estudiantes como ayudantes de cátedra que en un futuro serán los mismos que producirán el recambio en el plantel docente. De a poco, la comunidad toma dimensión del inestimable aporte que realiza al proceso de mejora continua de la propuesta académica, en una interacción constante que crea un verdadero círculo virtuoso en el que todos los actores se ven favorecidos.
Este proceso es el que impulsa a seguir avanzando para alcanzar el sueño de la Universidad propia, que está lejos de ser utópico. Otras experiencias confirmaron que el desafío es posible. El Centro Regional de Junín, que se instauró en 1990 con esta misma modalidad de extensión universitaria, se convirtió en la Universidad Nacional del Noroeste de la provincia de Buenos Aires el anteaño pasado. Esa es la meta a la que se apunta en Tres Arroyos. "Nosotros tenemos la responsabilidad de desarrollar este centro regional y darle la fuerza necesaria para convertirse en un espacio universitario más ambicioso que un centro regional. Pensar en una universidad es un desafío muy importante que no se construye de un día para otro, pero que puede lograrse", confió esperanzado el director. La cultura universitaria que se gesta a diario en los pasillos, en las aulas, en la calidad y el nivel del servicio, confirman que se va por buen camino.

UBA XXI
El Programa UBA XXI se incorporó al CRESTA en el segundo cuatrimestre de 2005, luego del convenio que regularizó el funcionamiento de la subsede Tres Arroyos. Ciento cuarenta alumnos ingresaron el año pasado y en el 2006 la matrícula se incrementó a 170. El programa ofrece el dictado de ocho materias del ciclo básico de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Este sistema permite al estudiante concentrarse en resolver el planteo de las mayores exigencias de la Universidad, manteniendo el respaldo de su entorno afectivo, reduciendo la incertidumbre lógica que implica la elección de una profesión para el futuro y ganando un año de estudio ya que pueden cursarlo alumnos de segundo y tercer año del Polimodal.

Cursos de articulación con escuelas medias
Dentro de este programa de educación a distancia, el CRESTA ofrece cursos de articulación entre el nivel medio y superior. La oferta permite a los alumnos que tienen expectativas de continuar sus estudios en el nivel superior, obtener las herramientas necesarias para lograr sus objetivos y conocer con exactitud que se espera de ellos en la Universidad. De esta forma, el CRESTA busca desmitificar que el salto del nivel medio al universitario es cualitativo y complejo.
"La experiencia es muy valiosa porque se intenta que el alumno tenga una idea cabal para enfrentar los textos universitarios, brindándole herramientas técnicas de abordaje del material académico, con un esquema parecido al de la Universidad, donde hay un tutor que los guía y orienta. Queríamos hacer un curso inicial para ver como funcionaba y finalmente tuvimos casi 70 alumnos y hubo que dividir en turnos", mencionó Oosterbaan.


Programa de Educación para Mayores
En agosto del 2005 se presentó el Programa de Educación para Mayores de Tres Arroyos (PEMTA), una extensión universitaria que surge de un convenio con la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, ofreciendo un espacio de formación y participación para los mayores, del que la ciudad carecía.
La apertura realizada durante el segundo cuatrimestre de ese año comenzó sus actividades con talleres, seminarios, charlas y conferencias coordinadas por docentes universitarios de la UNLP. La propuesta se encuadra bajo los objetivos de promover una nueva opción de integrarse a actividades creadoras, ofrecer la oportunidad de seguir creciendo y aprendiendo mediante la educación continua, crear espacios culturales, desarrollar nuevos intereses, reformular un horizonte en la vida y mantener un papel activo en la comunidad. La formación está destinada a toda persona mayor de 50 años que haya cursado o no estudios previamente.
"Cuando evaluamos incorporar en Tres Arroyos el proyecto, analizamos como podía crearse una extensión con un objetivo distinto al que tienen otras carreras, otorgándole una identidad propia a trabajar con adultos mayores en Tres Arroyos. El año pasado viajaban docentes de La Plata que ya estaban trabajando en el programa de adultos mayores de esa ciudad y a partir de este año incorporamos docentes locales, de la mano de la selección que hizo la coordinadora académica del proyecto, que es la psicóloga tresarroyense Marina Canal. Esto es muy importante porque la garantía en la calidad del servicio, está dada por la formación y la elección del docente al momento de comenzar la actividad. Es una actividad de educación continua y se propone un espacio de debate y participación que sea constructivo, no traumático. Hay literatura, cine, teatro y trabajamos para incorporar la alfabetización digital. Tres Arroyos carecía de este espacio y es un grupo interesante porque la propuesta es abierta", explicó el director.
La respuesta a esta flamante iniciativa vio superada las expectativas. El año pasado se inscribieron 85 alumnos que en total ocuparon 120 bancos, ya que muchos de ellos optaron por varios cursos. En este ciclo hubo un total de 135 alumnos, 35 de los cuales se anotaron en dos o más capacitaciones.


Actividades académicas del Centro Regional

- Licenciatura en Ciencias Económicas e Informática (Universidad Nacional de La Plata).
- Licenciatura en Enfermería (Universidad Nacional de Lanús)
- Programa de Educación de Mayores (PEMTA) (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de La Plata)
- Tecnicatura en Producción Apícola. (Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro)
- Proyecto UBA XXI (Universidad Nacional de Buenos Aires)
- Cursos de articulación entre el nivel medio y superior (Programa UBA XXI)

En proyecto
- La carrera de ingeniero Agrónomo, como una extensión universitaria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata con sede en Balcarce, está próxima a implementarse. Se había programado comenzar las cursadas en la segunda mitad de este año, pero aún falta ajustar algunos detalles que pueden retrasar el inicio. En un sondeo previo, 130 interesados se anotaron a la espera de esta alternativa académica.

- En un futuro se incorporarán carreras vinculadas a las necesidades de la región. Los convenios para el dictado de otras licenciaturas pueden efectuarse con cualquier universidad del país que cuente con los planes de estudios que se consideren adecuados a la demanda local.

El edificio
Al ingresar al CRESTA se hace difícil recordar que el abandono y el descuido se habían apoderado del edificio de la calle Maipú durante la década que permaneció en desuso. Cuando la empresa Telefónica de Argentina lo cedió en comodato al municipio, había mucho por hacer. El edificio se adecuaba perfectamente a las necesidades que requería el Centro, aunque era necesario reacondicionarlo a nuevo ante la inminente inauguración del ciclo lectivo. Se puso manos a la obra de inmediato. Construyeron aulas de distintos tamaños para dar respuesta a las necesidades actuales y futuras, habilitaron baños en cada piso, se adquirió el inmobiliario adecuado, se arreglaron y pintaron paredes que hoy relucen impecables.
El inmueble cuenta con tres entradas, la principal de acceso comunitario y otras dos de servicio para profesores. En el subsuelo hay un estacionamiento con ingreso sobre calle 25 de Mayo, y una estructura que brinda proyección de crecimiento si las necesidades lo requieren.
El mostrador del antiguo correo sobrevive en pie en el hall principal. Es el área de informes del Centro y detrás se emplazan las oficinas de administración. La planta baja se completa con la oficina privada del director, una pequeña cocina, salones para el personal de maestranza y sala de profesores. Por los pasillos interiores se accede a las aulas donde se desarrollan actividades de Adultos Mayores y del Centro Cultural "El Arbol", a quien se cedió el espacio para concretar su propuesta integradora y cultural que contempla talleres de música, teatro, expresión corporal, danzas, tango y plástica.
Hacia el centro del hall se erige imponente el Aula Magna, un amplio salón que cuenta con capacidad para 180 personas, que será utilizado con carácter netamente académico.
A principios de este mes en la planta baja, cerca de la cartelera de informes, empezará a funcionar el centro de fotocopiado, un espacio que forma parte de la identidad universitaria, al igual que el bufete que se emplazará próximo a la escalera principal.
La vida académica transcurre en los pisos superiores donde a lo largo del pasillo se distribuyen aulas de distintas dimensiones, con ventanales que le brindan la iluminación apropiada.
La biblioteca funcionará en lo que antiguamente era la vivienda del jefe del correo, sobre el final del corredor del primer piso. Aun no está terminada pero se espera habilitarla en poco tiempo. Mientras tanto los alumnos cuentan con la bibliografía específica en la Biblioteca Cacuri, que dispone del material a préstamo, que puede ser consultado por cualquier persona, con prioridad para los estudiantes del CRESTA. La urgencia en terminar este espacio se vincula con el significado que le imprime a la vida universitaria. "El espacio de la biblioteca tiene un concepto muy fuerte, tiene que ver con la construcción de una cultura universitaria, el hecho de buscar, encontrarse, resolver ejercicios, consultar bibliografía es muy importante", señaló Oosterbaan.
El laboratorio se construye en un amplio salón azulejado, con instalaciones para agua fría y caliente, y todos los elementos necesarios para desarrollar las investigaciones en este ámbito.
En el segundo piso, una de las aulas fue acondicionada como espacio de práctica de informática. Tiene capacidad para 50 alumnos por clase y cuenta con 25 computadoras Pentium 4, con acceso a Internet y conectadas en red.
La importancia que se le otorga a las nuevas tecnología de la información y comunicación en el proceso educativo, se refleja en un amplio salón especialmente preparado con un equipo de videoconferencias único en Tres Arroyos y la región, que permite establecer contacto con las universidades que tienen extensiones en Tres Arroyos, abriendo una ventana estratégica hacia el mundo.

Un sondeo que arroja datos claves

El año pasado en forma conjunta con el Area de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional del Centro, se realizó un sondeo acerca de las expectativas universitarias que tenían los jóvenes tresarroyenses en el último año del Polimodal. Con los datos obtenidos en la encuesta, trabajada por un equipo de pedagogos, psicólogos y especialistas en orientación vocacional, se elaboró un informe exhaustivo que brindó una perspectiva para trabajar de cara a la construcción del espacio universitario.
Un total de 365 alumnos cursantes del último año de Polimodal fueron encuestados, abordando aspectos como las características demográficas y socioeconómicas en la que estaba inmerso el estudiante, su trayectoria escolar, las prácticas habituales de estudio y la facilidad o dificultad en el dominio de procesos cognitivos.
Uno de los análisis interesantes del informe fue el que respecta a las intenciones de continuar estudios universitarios. Los alumnos encuestados declararon una alta intención de realizar estudios Universitarios y una marcada disposición a permanecer en su ciudad de contar con la oferta académica.
Del total de alumnos encuestados el 91% afirmó querer efectuar estudios universitarios al término del Polimodal. Los que no seguirían estudios de nivel superior invocaron con mayor frecuencia razones de tipo emocional-familiar y en segundo lugar causas de orden económico: no contar con recursos suficientes y tener prioridad una pronta búsqueda de trabajo.

Elección vocacional
Las razones invocadas para la elección de carreras fueron en primer lugar, de índole vocacional y en segundo de tipo económico / laboral. En este sentido, los analistas de la encuesta consideraron que el peso de las razones vocacionales en la decisión de carrera no era un dato a subestimar ya que coloca las expectativas, de manera significativa, en el ámbito de formación y no dilatadas al momento de la graduación e inserción en el mercado de trabajo.
No obstante las razones citadas, a la hora de elegir carreras, las de mayor frecuencia fueron abogacía y medicina, tradicionalmente ligadas a representaciones de prestigio social y rentabilidad económica.
Les siguieron el Profesorado en Educación Física, Psicología, Diseño y Publicidad, Contador Público, Agronomía, Arquitectura, y comparten el noveno lugar Analista de Sistemas e Ingeniería Mecánica.

Institución universitaria
En la elección de institución universitaria intervinieron criterios de proximidad y prestigio. El primero fue evaluado por los analistas, como un indicador positivo para la recepción de una oferta académica local. La mayor concentración recayó sobre cinco universidades nacionales que fueron elegidas por un total de 145 individuos. De ellos un 27% se inclinó por la Universidad Nacional del Sur, el 24% lo hizo por la Universidad Nacional de Buenos Aires, 22% optó por la Universidad Nacional de La Plata, el 19% eligió la Universidad Nacional de Mar del Plata y el 11% restante lo hizo por la Universidad Nacional del Centro.
Enfrentados a la opción de realizar la carrera de su elección en la ciudad de Tres Arroyos, el 61% de los encuestados respondió afirmativamente. Los que optaron por la negación adujeron como causas principales en primer término, motivos de orden personal (deseo de independencia) y en segundo lugar motivos de índole académica (desconfianza respecto del nivel de la oferta educativa local).


UN TUCUMANO EN LA CIUDAD

Estudiar a dos mil kilómetros de casa

Deseos de ampliar su horizonte, una firme vocación, constancia y disposición a vencer obstáculos y asumir sacrificios en pos de un ideal. De todo eso se nutre la experiencia de Rogelio Moreno, un estudiante de 23 años de la Tecnicatura en Producción Apícola, que a principios de este año decidió armar sus bolsos en su Famaillá natal, en el centro-sur de la provincia de Tucumán, para seguir su formación universitaria a dos mil kilómetros de casa.
La Universidad Nacional del Centro es la única en el país que ofrece la Tecnicatura cada dos años, a ciclo cerrado, en un centro diferente de la provincia. Este año fue en Tres Arroyos y por eso llegó hasta acá. No conocía la ciudad pero su convicción de superarse, lo impulsó a alejarse por un tiempo de su tierra, sus familiares y amigos, para forjar su futuro.
Llegó dos meses antes que empezara la carrera para familiarizarse con la ciudad y la actividad. Su primera dificultad fue hallar un lugar donde vivir. "Me fue difícil encontrar alojamiento porque estaba todo ocupado. En la pensión que estoy ahora me hicieron lugar y tuve que estar en un depósito una semana hasta que se desocupó una habitación. Después fue bastante fácil adaptarme a la ciudad, la gente es muy amable y la misma juventud me trató bien".
El empeño que a diario le dedica al estudio se traduce en resultados. "Para mi es una buena carrera, hasta el momento es interesante. Implica muchas horas de estudio en algunas cosas y es importante atender en clases. Voy llevando la carrera, por lo menos estoy promocionando todas las materias", cuenta Rogelio.
El joven tucumano había venido con la idea de acceder a una beca de estudios, pero este año no pudo ser. Tuvo que rebuscárselas de otra manera. "Vine con el pensamiento de una beca, trabajar para una beca, tener mis cosas y poder volver cuando tenga la oportunidad a Tucumán a visitar a mi familia. No se dio y ahora la estamos remando con el apoyo del Director que me está ayudando mucho en la búsqueda de una pasantía". Mientras tanto se mantiene con alguna changa y con el respaldo inestimable de su hermano que vino especialmente desde Tucumán para darle una mano. Es mayor que él y pese a que le cuesta soportar el frío de la ciudad, piensa todo el tiempo en regresar y extraña horrores su tierra, sigue acompañando a su hermano para que cumpla sus metas. "Si está aquí es porque me está dando una mano a mí, si fuera por otra cosa ya estaría de vuelta. Me sorprendió muchísimo, fue una grata sorpresa". Tan grata como saber que el sacrificio de apostar al futuro, vale la pena.


 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina