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EXCLUSIVA VISITA GUIADA A
¿EL PRIMER SUPERMERCADO QUE TUVO TRES ARROYOS?
El super viejo almacén
"Gardoqui" habría sido el nombre del
primer supermercado de Tres Arroyos, según aseguró Oscar
Gardoqui, hijo de José María, quien fundó el autoservicio
en el año 1961. Ubicado en Falucho 18, fue un establecimiento de
avanzada para la ciudad. Al momento de su inauguración, la modalidad
comercial era tan novedosa que no se conseguían en el mercado nacional
carritos, y los tuvo que hacer una metalúrgica local. En exclusiva,
"El Periodista" invita a un tour de compras en las góndolas
del tiempo
Recorrer hoy las bien provistas góndolas de un
supermercado y adquirir en un solo lugar todos los productos necesarios
para la canasta familiar es una tarea cotidiana y común para cualquier
tresarroyense. Sin embargo, en los albores de la década del '60,
la idea de sustituir el trato amable del almacenero detrás del
gran mostrador, la costumbre arraigada de la libreta y hasta la bienvenida
"yapa" de antaño, por el sistema de autoservicio, fue
toda una revolución. Este gran cambio, como todos los que experimentaron
las costumbres urbanas, tuvo sus pioneros. Y entre ellos fue destacado
el papel de la familia Gardoqui, propietaria del que, según contó
Oscar Gardoqui a "El Periodista", fue el primer autoservicio
de la ciudad.
"Mi padre, José María Gardoqui, era propietario de
una tienda, Casa Gardoqui, en la esquina de Falucho y Belgrano. Decidió
entonces abrir un supermercado en Falucho 18, junto a su hermano Carlos,
donde hoy funciona una pescadería y una verdulería. Se abrió
entre 1960 y 1961, y fue el primer autoservicio de Tres Arroyos. Más
tarde cerraron la tienda y ampliaron el local, y posteriormente decidieron
reducir la superficie y volver a Falucho 18, hasta que se disolvió
la sociedad con su hermano, que se hizo cargo de la carnicería,
al lado pero en forma separada", relató Oscar. José
María Gardoqui tuvo el local hasta 1974, y luego lo vendió
a otra firma que lo explotó con su nombre original unos años
más, hasta que lo adquirió la familia Soriano y adoptó
la denominación que tendría hasta su cierre definitivo:
Supermercado Santa Cruz.
Pionero
Oscar, que todavía conserva además de fotos y otros recuerdos,
un mate con el nombre del comercio -que se regalaba como promoción
a los clientes-, alimentó durante décadas la certeza de
que su padre había sido uno de los pioneros en esa modalidad de
venta en Tres Arroyos. "Uno de los primeros que hubo en el país
fue Minimax, una cadena norteamericana. Mi papá, que era un comerciante
nato, los vio, y si bien era algo revolucionario para traer a la ciudad,
porque todo el mundo estaba acostumbrado a que lo atendieran tras un mostrador
e iba a resultar extraño servirse solo, decidió hacerlo",
recordó.
Tan difícil era equipar con cuestiones básicas un local
de estas características cuando no existían en la zona emprendimientos
similares, que los hermanos Gardoqui no consiguieron carritos para su
supermercado y los tuvieron que hacer fabricar especialmente. "Los
hizo una metalúrgica local, Suita y Cortese, hasta que después
con el tiempo se empezaron a imponer los autoservicios y aparecieron las
fábricas de elementos como heladeras, changuitos
Mi padre
fue el primero en traer a la ciudad las heladeras descubiertas, que hoy
parecen tan normales, pero en aquella época nadie creía
que podían funcionar sin que se escapara el frío",
evocó Oscar Gardoqui, a modo de ejemplos.
Pero además, su padre se asoció a una suerte de Federación
Argentina de Supermercadistas con el número 35, lo que sin duda
demuestra que también a nivel nacional fue parte de la avanzada
en ese tipo de superficies de venta que hoy son tan habituales.
Experiencia positiva
Los hijos de José María Gardoqui no siguieron los pasos
de su padre en el comercio. Oscar partió a Bahía Blanca,
su hermano a Córdoba, con el objetivo de estudiar. Durante una
época complicada del país, el gobierno de Isabel Perón,
la escasez de mercadería y otros conflictos del comercio de entonces
devinieron en la venta del autoservicio en 1974. Para Oscar, sin embargo,
la experiencia de su familia en el rubro fue "muy positiva. Mucha
gente todavía se acuerda, me ven a mí y me nombran el supermercado",
señaló.
La apertura fue toda una novedad para la ciudad, al punto que había
gente esperando afuera el día de la inauguración. "Pero
nadie entendía nada, porque había que dejar la bolsa afuera
cuando cualquier ama de casa siempre la llevaba en la mano", rememoró
el entrevistado. Según contó, el local se manejaba con la
presencia de su padre, su tío, un carnicero y dos o tres empleados;
y era provisto por empresas distribuidoras de todo tipo de productos o
bien directamente fábricas.
Servicios al cliente
La firma era también adelantada en materia de prestación
de servicios. "Se abría los sábados e incluso en una
época los domingos, hasta que, como había otras costumbres,
se decidieron solamente por los sábados todo el día y cerraron
el domingo. Se hacía incluso el reparto a domicilio, y recuerdo
una publicidad que decía 'Supermercado Gardoqui, presente en todos
los barrios'. Teníamos un furgón que hacía una recorrida
barrial según cada día de la semana, hasta que se prohibió
la venta callejera y eso no se pudo hacer más", relató.
Las ofertas se publicaban en el diario local y se difundían en
la radio de Necochea, cuando aún no había una emisora en
la ciudad. Además, el supermercado fue proveedor del Hospital Pirovano.
Por otra parte, la iniciativa de los Gardoqui -por revolucionaria que
fuera-, no enfrentó las resistencias que suelen aparecer ante emprendimientos
de esa envergadura que implican competencia para otros comercios. "Todo
lo contrario, había un Centro de Almaceneros, que ya no existe,
y mi padre era uno de los socios. Tenía muy buena relación
con todos sus colegas", aseguró Oscar.
En su recuerdo, en tanto, persiste la apertura "de un segundo autoservicio,
que perteneció a la familia López Soto y que funcionaba
en calle Chacabuco, y el Vértigo, de Pedro Hermanos, frente a la
plaza del Arbol", comentó.
Perseverante
La trayectoria de José María Gardoqui en el supermercadismo
no se agotó en Tres Arroyos. A principios de la década del
'80, fue convocado para desarrollar el autoservicio de la Cooperativa
de Oriente. "Después de vender el negocio hizo otras actividades,
pero su experiencia en el tema hizo que lo llamaran como encargado de
compras, y modernizó la Cooperativa", puntualizó su
hijo.
Para Oscar, que buscó otros horizontes y hoy trabaja en los Silos
Subterráneos, resultó válido recordar la tarea emprendida
por su padre y decidió evocarla junto a "El Periodista".
"No sé si nos equivocamos al hacer otras cosas, pero es lindo
que la gente se acuerde de mi padre, de su negocio, y poder compartir
esos recuerdos", reflexionó en el final.
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