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"The Alexander Band", una de las primeras orquestas que se fundaron en la ciudad. La componían el maestro Eliceo Francois -pianista-, los violinistas Mario Donegana padre e hijo, Bautista Boltri y Luis Cosseau en bandoneón, "Chiquito" Rolandi en clarinete y saxo, Boltri en acordeón y "Tito" Attem en batería. Tenían dos cantores de estilo: Felipe Echegoyen en típica, que le gustaba interpretar el repertorio de Francisco Rotundo; y Víctor Hugo en tropical

Integrantes de la orquesta "Roldán Gómez": César Didoménico, César Roldán (Hoy Jonhy Ventura), Oscar Topete, Arnaldo Etchegoyen, Adolfo Roldán, Roberto Attem, Antonio Sangermano, Felipe Gómez

"Había una orquesta, "Manhattan", que tocaban en "El Munich" integrada por Ajargo, Di Salvi, Brito, Blanco y mi hermano Carlos. En el fondo del lugar estaba la parte bailable", recordó Attem

 

 


A TODO VOLUMEN, LAS GRANDES ORQUESTAS TRESARROYENSES
VUELVEN PARA TOCAR EN "EL PERIODISTA"

A toda orquesta

Típicas, tropicales, de jazz. Entre mediados de la década del '40 y finales de los '60, alrededor de una decena de grandes orquestas animaban en Tres Arroyos bailes y tertulias. A medio siglo de aquella época dorada, de la mano de Roberto "Tito" Attem, ex baterista de la Roldán Gómez y la mítica The Alexander Band, los conjuntos vuelven a tocar en "El Periodista". Un artículo para leer a todo volumen

Hubo un tiempo en que las orquestas inundaban de música la ciudad. Las parejas bailaban el pasodoble trenzadas cuerpo a cuerpo, cada salón convocaba su banda, cada músico sus seguidores y las cenas se demoraban al compás de una orquesta "en vivo". Los hombres vestían traje impecable y las adolescentes, acompañadas de sus padres, esperaban que los muchachos las invitaran a la pista. Eran épocas donde los clubes tradicionales e instituciones barriales organizaban bailes donde se presentaban las mejores orquestas típicas y jazz del momento que desplegaban la armonía de los instrumentos en ese continuo peregrinar de cada fin de semana.
Baterista de orquestas entrañables, alumno y amigo de Tito Alberti, músico de alma, Roberto "Tito" Attem es un personaje emblemático de los tiempos de bailes y tertulias. Su universidad musical se inició en la compañía Boy Scout Tomás Santa Coloma, guiado por los maestros Herold y Bayugar. Ahí empezó tocando el clarín cuando tenía trece años hasta que lo tentó ver a un amigo que redoblaba con un dominio inusitado. En su casa rescataba el sonido armónico de latas y botellas, hasta que tuvo la oportunidad de redoblar en la banda y se dejó seducir por la música "que eleva y embellece el alma". Siguió su periplo en las tertulias improvisadas de los clubes de barrio, formó parte de la orquesta Roldán-Gómez y pasó a integrar la mítica The Alexander Band, una de las primeras orquestas que se fundaron en la ciudad. La componían el maestro Eliceo Francois -pianista-, los violinistas Mario Donegana padre e hijo, Bautista Boltri y Luis Cosseau en bandoneón, "Chiquito" Rolandi en clarinete y saxo, Boltri en acordeón y "Tito" en batería. Tenían dos cantores de estilo: Felipe Echegoyen en típica, que le gustaba interpretar el repertorio de Francisco Rotundo; y Víctor Hugo en tropical. Cada fin de semana estaban en cuanto club los convocaba para animar la fiesta y era notable escuchar el acompañamiento de "Chiquito" en percusión de matracas, panderetas y tubos, en un ritmo que hacía mover hasta al más apático.
En su formación musical, con la curiosidad propia de los apasionados, "Tito" no perdía oportunidad de escuchar a las mejores orquestas de Buenos Aires y deleitarse con los percusionistas. "Estudiaba en Buenos Aires radio y televisión y en los ratos libres iba a una confitería donde a partir de las cinco de la tarde había orquestas. Me embobaba ver tocar a Tito Alberti, Varela Varelita, Francisco Canaro. Me hice amigo de Tito, el padre de Charly Alberti. Era un flaco con un dominio impecable". Fue en esas noches porteñas cuando conoció en un restaurante a Roberto Galán, entonces conductor del famoso "Si lo sabe cante". "Era muy metido yo y me acerqué a saludar. Le comenté que era de Tres Arroyos y me dijo que había estado en Costa Sud una vez que hubo un tiroteo y se tuvo que esconder debajo de las mesas. Me pidió que acompañara a los músicos en su programa y ahí estuve en dos oportunidades", cuenta con los recuerdos a flor de piel.

Epoca dorada
A mediados de la década del ´40 y hasta entrada la década del ´60 indudablemente fue la época de oro de las orquestas en la ciudad. En su mayor auge cerca de diez bandas se repartían para animar las fiestas en los clubes. Se bailaba los fines de semana en fiestas públicas y privadas que organizaban el club Costa Sud, Ferroviario, Huracán, Colegiales, Club de Pelota o Racing. Promediando las diez de la noche, llegaban los matrimonios con sus hijas, tomaban ubicación y la orquesta empezaba el baile generalmente con algún pasodoble. Entonces los caballeros se acercaban a las mesas a sacar a bailar a una chica. "La orquesta se componía de bandoneón, acordeón a piano, violín y algún instrumento de viento, saxo o clarinete. Se comenzaba con una musiquita movida, íbamos mechando con algún tango o pasodoble y después bolero que era más romántico. La misma orquesta tocaba toda la noche, según el club, a veces contrataban dos".
Los repertorios seguían la música de moda que se escuchaba en Buenos Aires y la propia Sadaic mandaba las partituras que ensayaban tres días a la semana para satisfacer a públicos selectos. "Había una orquesta, "Manhattan", que tocaban en "El Munich" integrada por Ajargo, Di Salvi, Brito, Blanco y mi hermano Carlos. En el fondo del lugar estaba la parte bailable. El Club Colegiales era otro ambiente, era popular pero había un señor en la entrada que no dejaba entrar a los que no tuvieran saco y corbata".

The Alexander Band
Desde el podio de la nostalgia rememora las reconocidas orquestas de capital, con músicos de primerísimo nivel con los que se codeaban haciendo de soporte. Cuando se inauguró la Cooperativa Obrera, hubo un gran almuerzo animado por The Alexander Band en la parte de jazz, y en la típica nada menos que Horacio Salgan, con Ubaldo de Líos y sus componentes que estaban en la cúspide de la fama.
Los Varela Varelita con catorce músicos que tocaban jazz estuvieron en el Club Huracán y The Alexander Band actuó haciendo típica. También "Los Wawancó" llegaron a Colegiales, Oscar Aleman al Club de Pelota y Francisco Canaro y su conjunto a Indio Rico Club Social.
"A nosotros nos llamaban de De la Garma en los carnavales, en Oriente inauguramos el club Quequén, en Indio Rico fuimos con la orquesta de Francisco Canaro a inaugurar el club Social. En general tocábamos los sábados y domingo, un club que nos contrataba mucho los domingos era Costa Sud que hacía tertulias de ocho a doce de la noche. Después había cabarets en Tres Arroyos y a veces nos llamaban porque venían músicos y pianistas", menciona Attem desgranando su historia con impecable memoria que remite a las veladas del Club Español que se realizaban en el Teatro ya desaparecido, donde The Alexander Band era número fijo. "Tocábamos abajo, en el subsuelo y teníamos que ensayar los bailes de las chicas. Bailaba Mónica Massigoge, Fanego, Cristina Armendáriz."

Sana costumbre
Cada 22 de noviembre estaba la costumbre de celebrar el día de Santa Cecilia, la patrona de los músicos. Existía la Asociación Musical en calle Betolaza, al frente del París Hotel, que reunía a las orquestas y organizaba la celebración con el desfile de todos los conjuntos. Había más de diez, cuenta Attem con una lista de nombres y anécdotas que descansan en un papel por si la memoria le falla: "Los Llaneros" en típica con Roberto Lara como cantante; "Santa Teresita" en jazz dirigida por Tornese, donde cantaba Evelia Serafín como única dama; Gilberto Balón en jazz y Típica donde cantaba Martínez; "Roldán Gómez" en típica y jazz con el acordeonista César Roldán como máxima figura, quien ganó popularidad internacional con su apodo de Jonhy Ventura. Había dos hermanos que actuaban en varios conjuntos y hoy son figura en España: Pepe Salles y su hermano, extraordinarios guitarristas que tocaban en la orquesta "Manhattan" en "El Munich" con Beby Ajargo y su conjunto. Estaban "Los Cometas del Sud" que tocaban cuarteto, la orquesta del maestro Juan Barale en típica donde cantaba Lolo Arce, el conjunto Zotarelli Greco, el de Rafael Vizza Conti y "The Alexander Band".

Tiempo de recuerdos
Sea en los cabarets, en los modestos clubes de barrio o en las fiestas multitudinarias, los tresarroyenses bailaban al ritmo de las orquestas que comenzaron a declinar en la década del ´60. El tiempo, la desaparición de los integrantes y las nuevas costumbres musicales, hizo que esas manifestaciones populares fueran desapareciendo, quedando hoy en los recuerdos que se enumeran en una catarata melancólica. Cuando ya casi no quedaban orquestas en la ciudad, Attem se retiró como en sus inicios. "Con algunos ex compañeros del scoutismo nos volvimos a reunir y formamos la Banda de Música Ciudad de Tres Arroyos. Mi última actuación fue hace tres años cuando fuimos a Indio Rico con la Banda a festejar el Aniversario. Después me retiré", dice con pesar el mítico baterista que aún le sobran ganas de despuntar el vicio. La casa de Nelson Duhalde es hoy el espacio obligado de los músicos. Se encarga de reunirlos en su fogón a compartir un asado y recordar aquellos tiempos donde se convocaban para apreciar la calidad del sonido de los instrumentos íntimamente relacionados con esas épocas doradas de bailes y tertulias. "Los acompaño con mi estilo percusionista y luzco mi actuación con un par de palillos profesional que me obsequió el baterista del conjunto "La Mosca" y con los viejos palillos de hace 55 años. Así me reencuentro con mis viejos tiempos, con los recuerdos lindos en la vida que llevan a sentirte feliz porque uno valora que algo supo hacer y la música eleva y embellece el alma", concluye Attem y se le fuga la mirada como si se transportase en el tiempo.

 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina