Nuestros Libros



 

Ir a la Página Principal



Martina con Luisa Noveli, miembro del staff de AFS Argentina, y con otro estudiante de intercambio de Mendoza, en Ezeiza
Con los compañeros, y a su vez amigos, de comedia musical del colegio donde estudia. Junto a Martina, Tommy, Savy y Christine
Abajo, al centro, se la ve a Martina con estudiantes de intercambio de todo el mundo en una orientación de AFS. Entre los fotografiados, hay alumnos de diversas nacionalidades: Rusia, Alemania, Italia, Chile, Brasil, Hong Kong, Tailandia, Francia y Turquía

 

 


LA FABULOSA HISTORIA DE MARTINA CORREA,
UNA JOVEN TRESARROYENSE QUE ESTUDIA EN EE.UU BECADA POR CARGILL

Volver al futuro

Con solo 17 años, Martina Correa fue becada por la multinacional Cargill para que concluya sus estudios en Estados Unidos. Ex alumna de la Escuela Agropecuaria, apasionada por el teatro y la política, deportista y líder por naturaleza, tiene una visión integral de la vida y una claridad de conceptos que impacta. Esta entrevista, que "El Periodista" le realizó en Minneapolis, constituye un fabuloso documento para encontrar otra mirada sobre la adolescencia en Tres Arroyos. Exclusivo

Con apenas 17 años, Martina Correa se topó con su propio futuro en la simple respuesta a una convocatoria para una beca de la que no sabía demasiado. Hoy, a miles de kilómetros de Tres Arroyos, en Estados Unidos, ya tiene tan claro lo que quiere para su vida como absolutamente claras y entretenidas son sus respuestas a la requisitoria de "El Periodista". Hija de una docente y de un empleado de Cargill -la firma a través de la cual obtuvo la beca-, la adolescente se atrevió a desafiar la nostalgia y el desapego para formar parte de un proyecto a través del cual es posible ver con qué perspectivas forman las grandes empresas a quienes pueden ser sus futuros integrantes. O en definitiva, los profesionales que un mercado cada vez más exigente puede demandar y obtener, incluso, en la competencia. Pero aún con este promisorio futuro por delante, Martina no pierde su frescura adolescente incluso en la elección de sus actividades cotidianas en Minneapolis. Interesada con la misma pasión en el arte y en la política, a través de su rigurosa y aguda mirada, es posible incluso descubrir cómo ve esta chica de Tres Arroyos a los norteamericanos.
¿Cómo fue el proceso de obtención de la beca y, en definitiva, cómo llegaste a Estados Unidos?
Mi papa trabaja en la empresa Cargill, y en enero del 2006 la compañía decidió abrir una inscripción para la obtención de una beca para estudiar un año en los Estados Unidos dirigida hacia todos los hijos de empleados o de gente relacionada con la organización en todas las plantas de Latinoamérica. Cuando me lo comentó, no dudé en "probar". Me anoté sin saber qué significaba estar en esa lista, no se sabía ningún tipo de detalle acerca del viaje, ni fechas, ni lugares posibles. Me acuerdo que para esa fecha yo me iba a un Campamento Científico organizado por gente de la UBA del cual también había sido seleccionada gracias a la Escuela Agropecuaria, donde estudiaba, entonces tuve que dar el "si" muy rápido y sin pensarlo mucho. Cuando volví de ese viaje había recibido información acerca de AFS (la organización de Intercambios Culturales), y me citaron para un examen de cultura general en la ciudad de Bahía Blanca, el cual iba a actuar como "filtro". En febrero rendí junto con otros chicos el examen que consistió en 200 preguntas, sobre inglés, política y actualidad, literatura (tanto nacional como internacional), deportes, economía, geografía mundial, cine, música, historia argentina y del mundo…¡Hasta me preguntaron cómo se cocina una milanesa! Por otra parte tuve que completar una carpeta con información personal, en inglés, a la que tuve que agregarle fotos para que la evaluaran en USA, y por un tiempo bastante largo no supe nada sobre los resultados. Había perdido las esperanzas, porque en un momento me habían informado que en la Argentina sólo habría un ganador. Hasta que finalmente me avisaron, desde AFS, que había sido seleccionada con una chica de Santa Fe.
Viajaste para terminar tus estudios, ¿qué es lo que estás cursando en este momento?
Este año egreso del "Irondale High School", pero el sistema de educación es muy diferente. Las materias son semestrales y se pueden tomar hasta 12 materias por año, dependiendo si las elegidas son anuales o no, bien al estilo facultad. El semestre pasado tomé sociología, danzas, coro, cinematografía, literatura y fotografía, un semestre bastante "light" para arrancar. Este semestre estoy cursando "Race in America" (que es una especie de sociología e historia de USA, y estudiamos los problemas raciales), arte, coro nuevamente porque es anual, Política y Gobierno en USA, "Creative Writing" que sería una especie de literatura ligada a la escritura, y fotografia II, también anual. Las clases son elegidas por los alumnos, y para graduarse se necesitan 22 créditos (la cantidad depende del colegio). Cada materia significa una cierta cantidad de créditos, y el colegio restringe la elección de las materias poniendo como requisito que al terminar la secundaria se hayan completado una cierta cantidad de créditos en cada área.
Antes de la posibilidad de acceder a la beca, ¿en algún momento pensaste en estudiar en el exterior?
Desde siempre. Me considero una persona muy independiente, y siempre me gustó mucho el idioma. Teniendo en cuenta que quiero estudiar Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas en la universidad, junto con algún otro idioma, esta era la experiencia perfecta para mí.
¿Qué aspectos de tu formación en ese país te han llamado la atención? ¿En qué cuestiones interviene Cargill y cómo es esa intervención?
Me llama la atención el individualismo que existe. Acá cada quien asiste a sus clases y cumple con sus obligaciones sin mirar al costado. Es algo lógico porque el sistema es diferente, no es integrativo como el de Argentina o el resto de Latinoamérica. Fue raro acostumbrarme al principio, porque como en la facu, en cada clase tengo compañeros distintos a los que se tarda en conocer bien. Pero ya me acostumbré, y no me molesta. La vida social gira en torno a lo que sos en el colegio, es verdad que está el grupo de los populares, los loosers, los freaks, los nerds… Eso existe. Si estás en el club de ciencias después de clases, los otros chicos interesados en el tema serán tus amigos. Si estás en un deporte, los compañeros de equipo son tus amigos. Si sos porrista, el resto de las porristas son tus amigas. Existe el concepto del éxito a través del trabajo duro, y existe una gran disciplina y determinación cuando se trata de cumplir objetivos.
Cargill no interviene mucho en mis estudios, ellos sólo son mis sponsors. Lo que me exigieron antes de venir fue visitar la sede más importante de la empresa que se encuentra en la ciudad donde yo estoy viviendo ahora, Minneapolis.
¿Qué tipo de interés te han manifestado los representantes de la empresa que han tomado contacto con vos en cuanto a la formación de jóvenes como tu caso?
Muchos de los empresarios de Cargill están involucrados con AFS ya que ellos, a mi edad, tuvieron la misma experiencia que yo estoy teniendo ahora en otros países. Tuve el placer de ir a la empresa con una invitación personal de John Peppel, ya que me hice muy amiga de su hija que estaba de intercambio universitario en Argentina, también a través de AFS. Con John hicimos un recorrido por la planta, y me presentó a las cabezas de Cargill (por lo menos a los que se encontraban en USA en este momento). Tengo prometida otra visita que seguramente haré muy pronto.
¿Tus proyectos futuros, especialmente la carrera que has elegido, tienen que ver con lo que estás haciendo ahora? ¿En qué momento advertiste cuál era tu vocación?
Esta experiencia es muy buena para mi futuro profesional. Siempre supe que tengo mucha afinidad con la política, pero también me gusta muchísimo el arte y todo lo que tenga que ver con las formas de expresión. Si eso incluye un escenario, mejor… Tengo una doble personalidad que se adapta a lo muy formal y a lo muy informal también, lo que me permite desarrollar mis dos vocaciones a la vez. La segunda opción la tengo pensada como hobby, por lo menos al principio, pero nunca voy a dejar de hacerlo ya que el arte y la música han sido muy importantes en mi vida.
¿Cómo es tu vínculo con otros estudiantes? ¿Tenés contacto con becarios de otros países?
Tengo tanto amigos de USA como también de otras partes del mundo. Por suerte, no me ha sido difícil establecer relaciones con la gente. Al principio fue más complejo porque no conocía a nadie, pero una vez que te acostumbrás y te hacés un lugar en cada espacio, te empezás a sentir más cómoda y no es la gran cosa. Participar de diferentes actividades en el colegio después de clases ayuda mucho, por la forma en que funciona la vida social. Durante el otoño yo audicioné para una comedia musical en la que quedé seleccionada entre 130 alumnos. Eramos 24 personas en el cast, y tengo muy buena relación con todos ellos. Después estuve en el equipo de alpine ski, y me eligieron como manager del equipo de gimnasia artística del colegio, entonces ya eran tres las cosas en las que estaba involucrada y conocí mucha gente. Ahora estoy practicando rugby fuera de la escuela, así que no sólo me limito a Irondale High sino que también van chicas de otros colegios. Pero igualmente hay que admitir que mis verdaderos amigos de acá son otros estudiantes de intercambio. Tengo dos mejores amigos que son Alvaro (de Chile), e Issa (de México). Justamente con Issa se dieron muchas coincidencias, ya que ella también es una de las 11 personas sponsoreadas por Cargill, que habla español y con la que comparto algunas clases del colegio, cosa que es un milagro teniendo en cuenta la cantidad de alumnos que asisten al colegio.
Contanos algo de tu vida de todos los días… ¿Te manejás en inglés? ¿Te resulta fácil? ¿Cuánto tiempo vas a permanecer en EE.UU.? ¿Te gustaría quedarte cuando termine ese período?
Vivo con la familia Wagner, compuesta por Beth (que tiene mi edad), Dave y Eileen. Vivimos en los suburbios de Minneapolis (una de las ciudades gemelas de Minnesota). No puedo negar que antes de venir tuve un poco de miedo con el tema del idioma. Pero cuando llegué, me sorprendí ya que el idioma no fue un problema. La gente me recalcaba todo el tiempo que tenía un fuerte acento británico, cosa que le debo a la EATA. A las pocas semanas mi cerebro empezó a hacer la transferencia de un idioma al otro, y comencé a hablar con palabras que ni yo sabía que existían. Ahora me es muy difícil pensar en castellano por tanto tiempo otra vez, a veces digo cosas que no tienen sentido para la risa de mis familiares y amigos de Argentina.
Voy a estar en los Estados Unidos hasta el 27 de junio. Va a ser muy difícil dejar todo esto, ya que he construido una vida paralela a la que tenía, con nueva gente y nuevos lugares. Mi familia de aquí me insiste con que me quede a continuar con mis estudios universitarios, lo cual me entusiasma mucho, pero no estoy dispuesta a aceptar en este momento. Si me preguntan hoy si me quiero volver, mi respuesta va a ser no, porque me quedan muchas cosas por hacer todavía. Cuando sea el tiempo de tomar la ruta de regreso, voy a tener ganas de volver, porque ya me mentalicé que va a ser de esa manera. Voy a regresar a los Estados Unidos, eso lo sé, pero quiero hacerlo para continuar con mis estudios post universitarios.
Finalmente, ¿qué impacto te parece que causó en tu familia? ¿Cómo es hoy la comunicación con ellos?
Un gran impacto, y una gran mezcla de emociones porque esta partida significó irme de casa para no volver, ya que luego de esta experiencia continuaré con mis estudios universitarios en la capital porteña. Pero todos siempre me apoyaron y me alentaron para que siga mi camino. Mi mamá fue la que me supo entender más que nadie, considero que tenemos la misma personalidad y sé que ella en mi lugar hubiese tomado las mismas decisiones que yo hasta ahora. Para mi papá, aunque me apoyó para que siga adelante, sé que no fue fácil aceptarlo con mis 17 años. Mis hermanos me mandan muchas fuerzas, y a veces entre lágrimas nos demostramos cuánto extrañamos las peleas.

 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina