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EL BRILLANTE PRESENTE DEL INVESTIGADOR TRESARROYENSE LUCAS ALBERCA, HOY EN SEVILLA, ESPAÑA

La vida por la ciencia

Desde adolescente supo que le interesaban las ciencias naturales. Se decidió por la carrera de Biotecnología, se doctoró con honores y recientemente recibió un premio de la Asociación Química Argentina por presentar una de las mejores tesis de posgrado. Ha presentado sus trabajos de investigación de medicamentos para el Mal de Chagas en el exterior, y hoy está en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), en Sevilla, desde donde habló con “El Periodista” de su presente, su futuro profesional y la situación de la ciencia en Argentina. Imperdible

Enero 2020
Desde principios de septiembre, Lucas comenzó con una estancia de investigación en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), en Sevilla

Desde principios de septiembre, Lucas comenzó con una estancia de investigación en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), en Sevilla

Lucas, para comenzar me gustaría que nos cuentes qué había del científico de hoy en el niño que eras cuando cursaste la escuela primaria, o el adolescente en la secundaria… ¿Ya había aparecido ese interés? ¿Cuándo fue que decidiste que la ciencia sería tu vocación y tu medio de vida?
Recuerdo que en la primaria (iba a la Escuela 5, a la cual le tengo muchísimo aprecio y me apena muchísimo lo que pasó hace unos días) mis materias preferidas eran ciencias naturales y matemática, y que no me gustaba ciencias sociales o bellas artes (dibujo y música teníamos en ese momento). Luego en el secundario decidí cambiarme al Colegio Nacional ya que tenía la orientación de ciencias naturales, que era lo que más me interesaba. En el último año del secundario estaba seguro de que la biología y la genética me gustaban mucho más que el resto de las materias. La idea de ir a estudiar biotecnología a La Plata surgió recién el último año del secundario, pero realmente no sabía cuál era la salida laboral ni cómo funcionaba el sistema científico. En la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP la carrera de Biotecnología está bastante orientada a la investigación y no tanto a la rama industrial. Recién a mediados de la carrera empecé a conocer un poco de que se trata trabajar en proyectos de investigación y como se desarrolla el sistema científico. Ya finalizando la carrera sabía cuáles eran los pros y las contras de desarrollarse en el ambiente científico, así que prioricé hacer lo que me gustaba, empezar el doctorado y formarme como investigador.

¿Qué cuestiones creés que influyeron en tu elección? ¿Hay otros hombres de ciencia o interesados en el tema en tu familia?
En ese momento me gustaba más la genética e ingeniería genética. Esas carreras se dictaban en Misiones, mucho más lejos de Tres Arroyos, lo que iba a implicar ver menos a mi familia y amigos y, seguramente, mayores gastos. Por lo tanto, me decidí por una carrera bastante relacionada que se podía estudiar en La Plata, y donde también había tres primos estudiando odontología y psicología. Cuando era chico, mi hermano (mayor que yo) era el que hacía experimentos e inventaba cosas y yo siempre era el que ayudaba y observaba. Sin embargo, en mi familia soy el primero en seguir una carrera científica, mi papá trabaja en la construcción, mi mamá es artesana y mi hermano trabaja en el área de sistemas de una empresa cerealera.

¿Cómo podés describirnos tu formación, la carrera que elegiste, su campo de acción y finalmente el campo específico en el que vos te desempeñás?
La biotecnología se podría describir como la aplicación de la ciencia y la tecnología a los organismos vivos, para generar modificaciones en ellos con el fin de producir conocimientos, bienes y servicios. Se pueden utilizar estrategias biotecnológicas en el campo agropecuario, la salud humana y animal, y el medio ambiente. Personalmente, desde que terminé la carrera universitaria no me dediqué a la biotecnología en sí, sino que me seguí formando en el campo de la química medicinal. Esta disciplina tiene como objetivo fundamental la identificación, síntesis y desarrollo de nuevos compuestos químicos que puedan utilizarse para la obtención de nuevos productos farmacéuticos. En particular, durante el doctorado me dediqué a la identificación de nuevos compuestos químicos que puedan utilizarse para el tratamiento de la Enfermedad de Chagas.

¿Cómo fue tu inserción en el campo laboral, una vez recibido, y dónde te desempeñas profesionalmente ahora?
Para finalizar la carrera es necesario realizar un trabajo de investigación en un laboratorio/centro/instituto y presentar un “trabajo final o tesina”. Ese trabajo de fin de carrera lo realicé en el Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos (LIDeB), que es un laboratorio que pertenece a la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata. Durante ese tiempo conocí mucho mejor el ambiente científico y decidí anotarme a unas becas que da CONICET para realizar el doctorado en el mismo laboratorio. Afortunadamente, unos meses antes de recibirme dieron los resultados de las becas, me habían otorgado una beca doctoral que duraba 5 años. Antes de finalizar el doctorado, me anoté a una beca post-doctoral de CONICET y también me la otorgaron. Con esta beca comencé en abril de este año y dura hasta marzo del 2021. Durante este tiempo realizo mis tareas de investigación tanto en el LIDeB como en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular “Dr. Héctor N. Torres” (INGEBI).

Elegiste trabajar en la búsqueda de compuestos químicos para el tratamiento del Mal de Chagas. ¿Por qué razón elegiste esta enfermedad y otras sobre las que has investigado, como malaria o leishmaniasis?
Cuando estaba estudiando en la facultad asistí a varios encuentros de charlas donde se hablaban y discutían tanto temas científicos como sociales. En uno de esos encuentros hablaron sobre la Enfermedad de Chagas y quedé sorprendido por la cantidad de personas infectadas con el parásito en nuestro país y en América Latina. En otro congreso conocí uno de los proyectos del LIDeB, que implicaba la búsqueda racional de medicamentos para esta enfermedad utilizando herramientas computacionales. Las estrategias que utilizaban me parecieron muy novedosas e interesantes así que contacté con los directores del proyecto para ver si podía participar como colaborador. Una vez que ya estaba un poco más empapado en el tema fui conociendo los problemas que causa esta enfermedad y las limitaciones de los medicamentos actuales. También conocí las Enfermedades Tropicales Desatendidas que se denominan de esa forma ya que, aunque afectan a millones de personas (en general, personas con bajos recursos), no son lo suficientemente atendidas por los gobiernos o las industrias farmacéuticas. Estas dificultades me motivaron para avanzar en el doctorado trabajando en este tipo de enfermedades.

¿Cómo es un día de trabajo tuyo? ¿Es una tarea de equipo, se comparten actividades, es más bien solitaria?
En el LIDeB somos aproximadamente 25 personas entre investigadores, becarios doctorales y postdoctorales, y estudiantes de grado. Hay dos líneas principales de investigación, una referida a la búsqueda de compuestos químicos con actividad anticonvulsiva para el tratamiento de la epilepsia, y otra referida a la búsqueda de nuevos medicamentos para enfermedades desatendidas como el Chagas y la Malaria, entre otras. Para ambas líneas se realizan principalmente tres tareas: 1) La síntesis química de compuestos orgánicos con la actividad deseada, 2) la búsqueda y el diseño de fármacos a través de estrategias computacionales, y 3) la evaluación biológica de los compuestos encontrados/sintetizados. Yo me dedico principalmente al punto 2), así que mi herramienta de trabajo es mayormente la computadora. El cuarto en el que trabajo lo comparto con otros cuatro compañeros/compañeras que están realizando el doctorado y el postdoctorado. En el laboratorio trabajamos mucho en equipo, algunos nos especializamos más en algunas tareas y otros en otras, así que nos distribuimos tareas. En mi caso, también tengo un director y un codirector que me orientan con el desarrollo de mi plan de postdoctorado. Además, tenemos muchas colaboraciones con otros laboratorios que tienen el personal capacitado o el equipamiento necesario para realizar ciertas actividades que en nuestro laboratorio no podríamos llevar a cabo.

En los últimos años, y especialmente en este 2019, tanto tu desempeño académico como tus investigaciones han sido objeto de reconocimientos a nivel nacional e internacional, y has podido dar a conocer tu trabajo y recibir apoyo mediante becas en el exterior. Te pedimos que nos recuerdes cuáles fueron esas experiencias y qué balance hacés de ellas…
Afortunadamente este año he recibido dos reconocimientos por mi tesis doctoral. Uno de ellos es una distinción que entrega Universidad Nacional de La Plata a los egresados de posgrado con mejores calificaciones en cada facultad y el otro es un premio estímulo que entrega la Asociación Química Argentina (AQA) a las mejores tesis de posgrado realizadas en universidades públicas. Para la evaluación de las tesis se tienen en cuenta la calidad y cantidad de publicaciones científicas realizadas durante el doctorado, los resultados obtenidos, las presentaciones a congresos, etcétera. La distinción de la UNLP me dio mucha alegría ya que esa universidad es como mi segunda casa y le tengo muchísimo aprecio. La distinción de la AQA fue una muy linda sorpresa que me sirve mucho para avanzar en la carrera ya que esta institución es muy antigua y tiene mucho peso en el área de la química. Este año también recibí una beca para presentar un trabajo en un congreso en Dundee, Escocia. Ese congreso fue una experiencia muy fructífera porque era un congreso de búsqueda de medicamentos para enfermedades infecciosas, que es exactamente a lo que me dedico. Ahí pude conocer personas que trabajan en la misma temática, ver cómo trabajan, las estrategias que utilizan, cuáles son sus problemas, etcétera. Además, estar en un país de habla inglesa siempre es muy positivo para mejorar el idioma, que es una de mis limitaciones más importantes.

¿Qué te permiten inferir esas estadías y presentaciones en el exterior respecto del trabajo científico en nuestro país en relación con otros?
Relacionado a la pregunta anterior, ya sea que presentemos proyectos en nuestro país o en el exterior, las reuniones científicas tienen como objetivo dar a conocer nuestros trabajos y conocer el de los demás. De esta manera se enriquece el trabajo y se pueden realizar colaboraciones entre los diferentes grupos de investigación. Una ventaja de presentar en el exterior es que hay más laboratorios internacionales, que tienen subsidios de mucho más dinero que los nuestros o equipamientos más caros y novedosos. Además, en el exterior se valoran mucho nuestros proyectos ya que, a pesar del bajo presupuesto destinado a ciencia y tecnología, realizamos una ciencia de buena calidad.

En este momento estás en España, en una estadía de investigación. ¿Qué nos podés comentar al respecto? ¿Cómo está resultando esa experiencia a nivel profesional? ¿La disfrutás en lo personal, te queda algo de tiempo para recorrer?
Desde principios de septiembre empecé con una estancia de investigación en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), en Sevilla. Esta estancia está siendo muy positiva a nivel profesional ya que estoy adquiriendo conocimientos y herramientas que podrían servirme mucho cuando vuelva a Argentina para continuar con mi proyecto. Afortunadamente acá, al igual que en el LIDeB, mis compañeros y director son muy amables y el ambiente es muy agradable. En lo personal estoy muy feliz, por suerte vine con mi novia que está realizando una estadía en el mismo centro así que estoy muy bien acompañado. Sevilla es una ciudad muy linda y alegre, tiene mucho movimiento de jóvenes ya que hay dos universidades grandes y mucho turismo. Estamos disfrutando mucho de España y aprovechando a conocer lugares nuevos. Por ahora hemos recorrido un poco de la región de Andalucía, algo de Portugal y algunas ciudades de Marruecos.

¿Hacia dónde ves orientado tu futuro profesional?
Por lo pronto, todavía me queda un año y medio más de beca postdoctoral así que voy a seguir trabajando en ese proyecto. Me gustaría seguir investigando en el país y, si es posible, en el LIDeB. En marzo se abre una convocatoria para ser investigador de CONICET así que pienso presentarme y ver si tengo la suerte de ingresar al sistema científico y tener un trabajo estable. Para hacer la presentación a esta convocatoria es necesario presentar un proyecto de investigación. Pienso direccionar ese proyecto a la búsqueda de nuevos medicamentos para enfermedades infecciosas, integrando todas las herramientas que aprendí en estos años. Sin embargo, hay muchas personas en iguales y mejores condiciones que yo para ingresar al sistema científico así que, si no puedo ingresar, buscaré otras opciones ya sea en el país o en el exterior (donde hay mayor oferta para científicos).

Finalmente quería pedirte una reflexión acerca de estos últimos años de la ciencia en la Argentina, atravesados por debates en cuanto al financiamiento, y pedirte una mirada acerca de cómo entendés que debería encararse la política pública en cuanto a ciencia en adelante…
Lamentablemente, en estos últimos años hubo un desinterés muy grande de parte del gobierno por la investigación en nuestro país. Los aumentos en el dólar no se vieron reflejados en aumentos en sueldos o subsidios. Por ejemplo, en el caso de obtener un subsidio, el dinero recibido ya no alcanzaba para comprar lo que se había planeado en el momento de solicitarlo, o, en el caso de los sueldos de los becarios (pasados a dólares) se redujeron a la mitad en tan solo cuatro años. También cerraron el Ministerio de Ciencia y Tecnología y redujeron el número de ingresos a carrera de investigador, con lo que muchos colegas (y amigos) se quedaron sin trabajo y debieron abandonar el sistema científico luego de años de formación. Todo esto generó un cierto malestar en el día a día, ya que la situación se veía cada vez más complicada. En cuanto a las políticas que deberían encararse para solucionar nuestro problema no me siento el más capacitado para responder ya que seguramente se me van a escapar muchísimas cosas y entiendo que el país está en una situación donde tiene muchos otros problemas por solucionar. Te comento solo algunas cuestiones que me parecen prioritarias para el sector de ciencia, pero solo desde mi punto de vista: regularizar la situación de los becarios que pasamos años trabajando sin tener siquiera aportes jubilatorios, actualizar el monto de los subsidios, aumentar el número de ingresos a carrera de investigador y priorizar áreas de investigación que produzcan beneficios a nuestro país. Por otro lado, pienso que se deberían generar espacios donde puedan vincularse científicos con empresas e industrias de manera que no dependamos solo del gobierno de turno. En otros países es muy común que las industrias tengan sectores de ciencia, tecnología e innovación, mientras que en Argentina son pocas las posibilidades laborales fuera del sector público.

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