Municipalidad Tres Arroyos

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EL TRESARROYENSE DAMIAN DEL VALLE ES DIRECTOR DE FORMACION DOCENTE EN LA UNA

Educar en un escenario de desafíos

Damián Del Valle cuenta con una amplia trayectoria de labor en el área de políticas educativas, que actualmente lo llevó a convertirse en el nuevo Director de Formación Docente en la Universidad Nacional de las Artes, en la ciudad de Buenos Aires. Con él, “El Periodista” abordó un debate de actualidad: la educación en y pos pandemia

Noviembre 2021
Desde el 15 de junio de este año el tresarroyense Damián Del Valle es Director de Formación Docente en la Universidad Nacional de las Artes

Damián Del Valle es oriundo de Tres Arroyos, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Jesús Adolescente, para luego seguir su recorrido en la Universidad Nacional de La Plata, hasta graduarse como licenciado en Sociología. Actualmente reside en la ciudad de Buenos Aires y forma parte de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) como profesor y secretario académico, que con numerosos ensayos, investigaciones y talleres en su haber, se especializa en el área de políticas educativas y cuestiones universitarias. Luego de años de trayectoria en esta área, el 15 de junio de este año fue designado como Director de Formación Docente en la misma universidad.
Sobre la UNA, agrega que es “una universidad pública de carácter nacional gratuita, en la que se forman artistas a nivel universitario en todas las disciplinas (...) el área que a mí me toca, forma profesores de artes que son títulos universitarios en más de 8 disciplinas, para enseñar en el nivel inicial, primario, secundario y superior.”
“El Periodista” charló con él para conocer con más detalles su labor educativa, como los desafíos de esta nueva etapa y de un contexto que puso en jaque al sistema educativo.

¿Con qué desafíos te encontraste en este en este nuevo cargo como director?
Haciendo un repaso, en la Universidad Nacional de las Artes fui Secretario Académico de toda la universidad y en los últimos 8 años, fui Secretario de Vinculación Institucional, un área que se encarga de las Relaciones Internacionales de la universidad y a la vez de la articulación que tiene con otras instituciones, con municipios, provincias, empresas e instituciones del exterior. Eso es lo que vine trabajando en los últimos años, o sea que tengo un recorrido en la universidad, y en el último tiempo se abrió la posibilidad de presentarme como profesor de Políticas Educativas de uno de los departamentos, que es el área de formación docente, en el que se forman los profesores universitarios de artes. Y en esas elecciones, fui elegido como director que es el equivalente a decano de una facultad. Por lo tanto los desafíos con los que me encontré en este nuevo cargo, consisten en tener que gestionar una institución ya no como me había tocado antes, que implicaba trabajar sobre aspectos generales de la universidad, sino en empezar a gestionar aspectos particulares que tienen que ver con la formación de docentes, y eso involucra una serie de desafíos que tienen que ver con el contexto actual que estamos viviendo. Particularmente la formación docente artística tiene desafíos históricos que tienen que ver con el desarrollo del sistema educativo en la Argentina, pero se le sumaron nuevos problemas y desafíos muy propios del contexto de la pandemia. Diría que el principal desafío fue asumir, yo asumí mi cargo en el medio de la pandemia y en un momento donde lo que estaba pasando, era que se venía el momento de reapertura de las instituciones. Hacerme cargo de una institución en la que hay que convivir con una bimodalidad, que tiene que ver con una enseñanza que es también a distancia, pero que está pensada originalmente para ser una enseñanza presencial y hoy está conviviendo. El segundo desafío, muy presente en estos momentos es el de lograr que la institución pueda contribuir a los debates y a la formación de nuevos perfiles profesionales de docentes universitarios de artes, para todos los niveles, para nivel inicial, primario, secundario y también el superior. La formación y las discusiones de nuevos perfiles que puedan asumir la nueva realidad que estamos viviendo en la educación. En eso, creo que la educación artística, como mencionaba antes, siempre ha sido un lugar periférico dentro de la educación en general, y me parece que muchos elementos de la pandemia, de la nueva realidad, le dieron otro lugar y otro estatuto dentro de la educación, porque los docentes de todas las áreas tuvieron que recurrir a elementos que están muy presentes en la educación artística para poder reconvertirse en estas nuevas modalidades. Por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la audiovisual o la cultura visual que está muy presente, pero que hoy se volvió una herramienta fundamental para trabajar muchas de las disciplinas más tradicionales de la escuela. También para generar ciertas contenciones, psicosociales y emocionales de los estudiantes en un contexto que claramente fue muy muy nocivo y adverso. Así que los desafíos yo los pondría muy en la coyuntura, por supuesto que hay desafíos más estructurales e históricos, pero hoy los principales desafíos tienen que ver con asumir esta esta nueva realidad y aprovecharla también para reconvertir los roles profesionales de los docentes de artes y su lugar en el sistema.
Tanto como alumno, y hoy, del otro lado en el área de políticas educativas, ¿cómo viste a lo largo de estos años, la transformación de los procesos educativos?
Hay una realidad en la educación en general. Bueno, yo soy sociólogo, diría en los procesos sociales en general, tienen que ser siempre analizados en el largo plazo, entonces, tendría que tener una mirada sobre los procesos educativos que realmente se remontan desde la salida de la dictadura o el regreso a la democracia hasta esta parte, con un momento de ruptura del formato histórico tradicional del sistema educativo en la Argentina que estuvo dado en los noventas con una fuerte reforma educativa que descentralizó los sistemas educativos que hasta ese momento tenían un carácter nacional y había una clara línea de política educativa nacional al descentralizarse en las provincias, el sistema educativo tuvo una gran pérdida en términos de su lógica histórica de una educación de carácter nacional, pero esto a su vez llevó también a una gran diferenciación al nivel de las provincias y de distintas jurisdicciones del país en términos presupuestarios. Entonces a partir de ahí se diferenció mucho el sistema educativo en sistemas educativos, podríamos decir, con más plata o con menos plata, más pobres, más ricos… Es imposible que eso no tenga un correlato con la calidad educativa y con la forma en que se incluye a los estudiantes en la educación. Entonces está esta profunda desigualdad social, que generó la descentralización educativa, vía también la descentralización de los presupuestos: es sabido que hay provincias que recaudan muchos más impuestos, que tienen muchísimo más dinero para afrontar esto que otras, y la pérdida de una política nacional fue creo el principio de una gran crisis del sistema educativo en la Argentina que pudo ser parcialmente revertida durante los años del gobierno kirchnerista, que fundamentalmente tuvo una serie de políticas que fueron leyes aprobadas en el Congreso, que buscaron reacomodar algunos de estos elementos que mencionaba antes, por ejemplo, el presupuestario, en este sentido se aprobó una Ley de Financiamiento Educativo que buscó progresivamente ampliar el presupuesto para la educación, esto aprobado por ley con pautas que permitían planificar, y otra serie de leyes que buscaron la equidad en los sistemas. Por ejemplo, un salario docente mínimo para todas las provincias, una serie de cuestiones, la creación del Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD), justamente hablando de la formación docente para fortalecer desde el nivel nacional la formación de los docentes de todas las jurisdicciones, la creación de la Ley de Educación Sexual Integral hoy con mucha importancia en el sistema educativo. Esta serie de políticas que fueron leyes, para dar algunos ejemplos, buscaron revertir aspectos que fueron la principal crisis de la educación a partir de los noventa. No obstante, el sistema sigue en crisis, producto de una serie de cuestiones de carácter de infraestructura, presupuestarias y también de la situación económica del país y las políticas económicas que repercuten directamente en la educación. Por supuesto hay cuestiones también de carácter social y cultural que impactan mucho en la educación, y en ese sentido, digamos que el sistema educativo se ha diversificado mucho en los últimos años con propuestas de carácter privado de muy diferentes niveles y de atención. Creo que hoy por hoy todavía está faltando una política de carácter nacional que vuelva a poner en la educación un fuerte objetivo de igualación social.

La virtualidad

En los talleres como proyectos de investigación en los que estás involucrado, la enseñanza en la virtualidad es el eje, ¿qué problemas existentes salieron a la luz en este contexto? ¿Qué transformaciones aceleró esta modalidad? ¿Qué se aprendió de esta experiencia?
Sí, efectivamente desde el área de formación docente que dirijo estamos poniendo el foco fuertemente en identificar fortalezas y debilidades en la cuestión educativa, que podemos detectar producto de la virtualización forzada de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esto puso de relieve falencias que ya tenía el sistema en muchos aspectos y también puso de relieve la capacidad innovativa y creativa que tuvieron los docentes y los propios sistemas educativos para adaptarse, en ese sentido nosotros lo que estamos haciendo es generando una serie de conferencias, de charlas y de debates con especialistas, porque creemos que hay que reflexionar sobre múltiples aspectos de esta nueva realidad, por ejemplo, en la cuestión de lo digital en sí mismo que es una realidad que va mucho más allá de la educación, otro es qué pasó con las prácticas educativas y otros aspectos que hay que analizar más profundamente es la cuestión social, en qué medida esto excluye o incluye. Tenemos dos lados de la biblioteca. Están los que piensan que esto es un factor de inclusión y los que piensan que la educación virtual es un factor de exclusión. Entonces estamos analizando algunos de estos aspectos con especialistas y después generando ateneos de experiencias para relevar específicamente vivencias concretas que nos permitan sistematizar estas prácticas y hacer de eso un análisis un poco más detallado. Vamos a hacer talleres de formación también para los docentes para fortalecer alguna de estas herramientas, estamos en el medio de este proceso. Ahora bien, yo creo que la virtualización forzada a la que asistimos estos dos años llevó por un lado a identificar que el sistema de educación sobre todo público, tanto de los niveles primarios y medios del sistema como la propia universidad, no estaba poniendo a la cuestión de la virtualidad y la educación a distancia como un tema de debate. La virtualización forzada lo que hizo fue poner en la agenda del debate de la política educativa, un tema que estaba ausente en el ámbito público, no así en el ámbito privado sobre todo en el universitario donde era una modalidad un poco más desarrollada. Por otro lado, esto llevó a la necesidad de adecuación y de fortalecimiento con presupuestos de la política de digitalización, de redes de Internet y de virtualización de la enseñanza, creación de aulas híbridas en las universidades y en las escuelas, mejores infraestructuras de conectividad, y mejor o más formación y capacitación docente en estos aspectos. A la vez que entró en la agenda se produjo una política estatal ligada a fortalecer las infraestructuras y las capacidades de los docentes en estos aspectos, esto es un primer aspecto innegable que fortaleció el sistema, porque capacitar es fortalecer, generar infraestructura de fortalecer. Se fortaleció algo que estaba ausente en los debates y en la agenda de la política educativa.
Pero esto también trajo aparejado nuevos problemas, uno de los temas que mencionaba antes que tienen que ver con la igualdad o la desigualdad social que esto genera, hay una realidad y es que no están todas las personas paradas en un mismo nivel de igualdad que el sistema educativo presencial sí prioriza, digamos, todos vamos a la escuela todos los días. Hay quienes viven más lejos, más cerca, pero si hay un sistema de movilidad de transporte público que lo facilita, están dadas las herramientas para que todos vayan a la escuela. Bueno, esto no, no están todos en el mismo nivel para afrontar la educación. Nosotros lo vemos en la universidad. No es lo mismo las personas que entran a las clases desde un celular, que los que entran desde una computadora, hay un factor de desigualdad muy grande y luego podemos profundizar el tipo de conectividad, el tipo de capital social y cultural que tienen las personas, hay personas de edad adulta que estudian en la universidad y que no tienen el mismo capital cultural que tiene una persona de 18 años que ingresa, ahí hay muchísimos factores que han contribuido a la desigualdad más que a la igualdad.

Nueva normalidad, nuevos debates

Incluso hasta el factor anímico que se ve perjudicado ante la falta de la presencialidad y el contacto, el intercambio que esta implica…
Sin duda y eso que estás mencionando, que lo hago propio, lo comparto, llevó a otro tema que para mí es importante de lo que produjo la pandemia en educación, que es preguntarnos mucho más por el que está del otro lado, en este caso de la pantalla. Creo que llevó a los docentes y a las autoridades de las políticas educativas a pensar en mucho más sobre qué le pasa a la persona, al educando, al estudiante, porque hoy esto nos llevó a preguntarnos si tiene conectividad, si no tiene, cuál es su realidad social, cuáles son las problemáticas psicosociales o emotivas afectivas que está atravesando... Se reflexionó mucho durante la pandemia de todo esto y es una reflexión que está en la educación en general solo a partir de los casos problemáticos, sólo a partir de que aparece un caso de violencia o de un problema grave y la escuela obviamente siempre está ahí. Pero hoy nos hizo preguntar por mucha más diversidad de problemáticas que viven nuestras y nuestros estudiantes es un factor muy importante en la agenda de la pandemia.
En los ensayos que publicas en Academia.edu, hay un interrogante muy presente acerca de la universidad de la “nueva normalidad”, ¿ya se pueden esbozar alguna de las tendencias hacia esa universidad?
Es muy difícil hacer una prospectiva cuando estamos en el medio del huracán todavía... Yo creo que la nueva normalidad va a ser necesariamente bimodal o híbrida en muchos aspectos, no sé si en los que nos imaginamos. Yo creo que hay un aspecto de la internacionalización que se va a volver mucho más virtual, para bien o para mal, porque bueno, la vivencia cultural que queda a veces al viajar o participar de una experiencia con colegas de muchos países en estos congresos internacionales es muy importante, pero más allá de eso, un aspecto de virtualización necesariamente. Por otra parte, va a haber modalidades híbridas en algunos tipos de asignaturas. No creo que lleve a la virtualización de todo ni de una gran parte, pero va a haber asignaturas en la universidad que queden en modalidades híbridas. Eso es lo que yo supongo que va a pasar en términos generales, después habrá que ver qué más queda de todo esto, porque lo que va a pasar también es que la problemática de la educación a distancia sea un tema permanente de la discusión en la agenda, esto es algo que no estaba tan presente antes. Va a pasar también que se empiecen a desterritorializar ciertas carreras de posgrado, ¿y también por qué no de grado?, en la medida que se acelere la educación a distancia vos podés tener modalidades en carreras que están buscando impactar en la formación de gente más allá del territorio de pertenencia de la de la universidad. Va a habilitar una fuerte discusión y redistribución de las condiciones laborales, eso es algo que viene a la nueva normalidad, la discusión de las nuevas condiciones laborales de los docentes, porque si hay algo que quedó en evidencia, es que los docentes estuvieron fuertemente sobre explotados, y en esta nueva normalidad que supone ciertos híbridos, yo creo que esto va a ser peor, no mejor, entonces estas condiciones van a estar en discusión.

Damián Del Valle es sociólogo. Cursó el secundario en el Colegio Jesús Adolescente y estudió en La Plata

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