Municipalidad Tres Arroyos

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LA ESTUDIANTE IRENE CASTRO APARICIO RECIBIO UN PREMIO NACIONAL POR SU TRABAJO

Cristal para ver el mundo

“La pandemia en cristales” es el asombroso trabajo de crecimiento de cristales de sacarosa que Irene Castro Aparicio presentó a un concurso nacional, en el que triunfó por su idea y por la correcta aplicación del método. Entrevistada por “El Periodista” junto a la profesora que la apoyó, Myrian Sarimbalis, cuenta de qué se trata este logro

Enero 2021
Irene Castro Aparicio y su “pandemia en cristales”, el trabajo con que resultó ganadora en un importante certamen nacional de cristalografía

Irene Castro Aparicio y su “pandemia en cristales”, el trabajo con que resultó ganadora en un importante certamen nacional de cristalografía

La tresarroyense Irene Castro Aparicio resultó ganadora en el Concurso de Crecimiento de Cristales para Colegios Secundarios de la Asociación Argentina de Cristalografía, un certamen que se organiza desde el año 2014. Es alumna de la Secundaria 2 de Tres Arroyos (ex Colegio Nacional) y su trabajo resultó finalista junto a otros dos de la Categoría 2, Crecimiento de Policristales. Se titula “La pandemia en cristales”, y la estudiante, supervisada por la profesora Myrian Sarimbalis, realizó un video para presentar su impactante creación y el proceso con el que pudo concretarla. Las protagonistas dialogaron con El Periodista.
El trabajo que presentó Irene Castro Aparicio había quedado seleccionado entre 9 de un total de 90 trabajos. “Estoy conforme con el resultado porque no esperaba quedar seleccionada. Más allá de que me gustaba el trabajo que había presentado, sabía que participaban muchos colegios y las posibilidades de ser elegida eran pocas. Pero finalmente se dio y me puse muy contenta después de todo el trabajo que había hecho para conseguir los cristales y armar la estructura final”, dice la estudiante, luego de su primera presentación en un concurso nacional.
Irene Castro Aparicio nació en Tres Arroyos hace 16 años y cursa el quinto año en la Escuela de Educación Secundaria Nº2, conocida como ex Colegio Nacional, en la orientación de Ciencias Naturales. Por su parte, la profesional que acompañó y supervisó el trabajo de Irene fue Myrian Noemí Sarimbalis, quien nació hace 50 años en Bahía Blanca, es profesora y jefa de integración curricular en las escuelas Secundaria N°2 y Escuela de Educación Secundaria Técnica N°1. Estudió la licenciatura en Química, el profesorado de Química y realizó un Doctorado de Química en la Universidad Nacional de Sur. Además, participó en congresos y publicó artículos en revistas científicas y de educación.
El concurso se trata de invitar a alumnos de escuelas secundarias para realizar un trabajo de investigación experimental relacionado al crecimiento de cristales de diferentes sustancias. Es un certamen nacional destinado a alumnos de escuelas secundarias organizado por la Asociación Nacional de Cristalografía: está auspiciado por el Conicet, Instituto Balseiro, la UBA, la Universidad de San Martín, la Comisión Nacional de Energía atómica y otras entidades gubernamentales.
“A través del Concurso, los organizadores que son investigadores y profesores de distintas universidades del país, tienen la intención de dar a conocer un área de la ciencia muy importante y que no está muy difundida, llamada Cristalografía. La importancia de la Cristalografía radica en las múltiples aplicaciones que tiene y son desconocidas por la mayoría de nosotros. Por ejemplo: en la industria alimenticia, en la farmacéutica, en cosmética, para el desarrollo de pigmentos, cementos, en generación de energía y en el campo de la salud. Desde esta área, es importantísimo el aporte que están haciendo actualmente relacionados al Covid- 19, ya que se está encontrando la manera de bloquear al virus cuando entra al organismo humano. Por métodos cristalográficos se están resolviendo estructuras de proteínas que junto a otros compuestos logran vencer al Covid”, explica Sarimbalis.
Policristales
El concurso tiene como finalidad también, que los alumnos de nuestro país conozcan y entren en el mundo de la investigación. Hay distintas categorías para presentarse. Dentro de lo que es trabajo experimental, están las categorías: 1. Crecimiento de monocristales. 2. Crecimiento de Policristales. 3. Crecimiento de cristales con interés artístico o tecnológico y este año se agregó una cuarta categoría llamada: Trabajo de investigación bibliográfica. Las sustancias a cristalizar pueden ser: sacarosa (Azúcar), Cloruro de sodio (Sal común), sulfato de cobre, bórax, alumbre de potasio y fosfato diácido de Potasio (KDP).
El trabajo de Irene fue presentado dentro de la categoría Crecimiento de Policristales y fue realizado en sacarosa. “Se decidió hacer policristales en vez de monocristales, ya que ésta última es una tarea de investigación donde hay que hacer un seguimiento más de cerca, más minucioso del proceso y se necesita una lupa más potente. Además, los monocristales de azúcar y sal son más complicados de obtener. La idea de usar una de estas dos sustancias es por el hecho de ser más económicas y más fáciles de adquirir en la ciudad”, aseguran Irene y Myrian. El jurado que eligió el proyecto de Irene estuvo compuesto por el presidente, profesor e investigador de la Asociación de Cristalografía Argentina, Sebastián Klinke, y los organizadores del concurso: profesores e investigadores Diego Lamas y Valeria Fuertes.
¿Por qué decidieron presentarse?
Myrian:
“Todos los años propongo a los alumnos de las escuelas donde trabajo participar en distintos eventos, pero la participación depende sólo si algún alumno acepta la propuesta. En este caso Irene decidió presentarse. Lo hago porque considero que es muy enriquecedor para ellos participar de todo este tipo de propuestas, adquieren otros aprendizajes y se abordan los contenidos desde otras perspectivas. Es importante también porque suelen socializar con alumnos de otras escuelas, conocer otros trabajos e intercambiar conocimientos. Aunque no fue el caso de este año por la situación de aislamiento social que estuvimos viviendo. Es fundamental que el alumno salga del aula, y los conocimientos sean adquiridos también desde otros ámbitos, como sucede también a través de las salidas educativas”
Irene: “En mi caso, cuando la profesora nos propuso a mí y a mis compañeros si alguno quería participar, yo le comenté que estaba interesada en presentarme. Este año, me había propuesto participar en algún proyecto y con la pandemia pensé que iba a ser imposible. Pero después, Myrian nos habló sobre este concurso y pensé que podía ser una buena oportunidad para trabajar con el método científico de forma práctica, realizando un trabajo experimental. Creo que este año fue muy difícil y este trabajo demostró que, a pesar de las dificultades, la escuela se pudo reinventar y brindar las herramientas desde otro lugar, esta vez desde la virtualidad. Fue muy importante para mí poder representar al colegio en un concurso y demostrar que en la escuela pública, a la que tantas veces descalifican, también existen profesores comprometidos y se pueden hacer proyectos”.
¿Es el primero en el que participan? Dado que es un certamen que la Asociación Argentina de Cristalografía organiza desde 2014. ¿Participar en concursos es parte de un proyecto pedagógico que lleva adelante la escuela o fue algo extraordinario?
Myrian:
“No. Por primera vez, participé el año pasado acompañando a alumnas de cuarto año de la Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos de la EESTN°1. En la escuela se da a conocer a los docentes las distintas propuestas que se presentan año a año. Sean concursos, talleres o ferias de ciencia. Después, queda a criterio de cada profesor participar y convocar a alumnos o no. El año pasado viajamos a la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, un grupo de 7 u 8 profesoras para realizar la Capacitación sobre Cristalografía y participamos dos profesoras del Concurso”.
Irene: “Sí, es la primera vez que participo en un concurso. Años anteriores no me habían propuesto presentarme a ninguno y creo que también era mejor participar ya estando en 5to. y teniendo un mayor conocimiento sobre las Ciencias Naturales. El año pasado, recién empezaba 4to. en la orientación y no me sentía preparada para hacer un trabajo experimental”.
¿Por qué presentaron esa idea en particular? ¿Cuánto tiempo les llevó todo el proceso hasta que estuvo terminado? ¿Habían pensado en otras ideas también?
Myrian:
“En un comienzo, cuando hablé con Irene sobre el concurso y las bases del mismo le comenté que la idea era presentar algo relacionado a la actualidad, y que impacte al jurado. Pensé en el virus Covid-19, o el arco iris que se ve reflejado en las ventanas de tantas casas como mensaje esperanzador. También se suelen presentar temas vinculados a la región donde uno vive, por eso pensé en una espiga de trigo y la escarapela argentina, entre otras. Finalmente, la propuesta genial presentada, mitad mundo y mitad COVID, con una vacuna salvando al mundo fue idea de Irene. El tiempo que llevó todo el proceso lo puede explicar exactamente ella”.
Irene: “Sí, cuando la profesora me comentó la idea de presentar algo relacionado con la actualidad inmediatamente pensé en el Covid-19. Pero sentía que hacer solo el coronavirus no tenía mucho impacto, por eso decidí que también se viera reflejado nuestro planeta. Además, me parecía muy pesimista representar la mitad del planeta y la mitad del COVID, por lo que le agregué la vacuna con el fin de dar un mensaje esperanzador entre tanta angustia e incertidumbre. El trabajo fue bastante extenso e intensivo. El procedimiento consistía en cambiar soluciones para llevar adelante el crecimiento de los cristales de azúcar e ir registrando los resultados que iba obteniendo. Aproximadamente realicé esto durante seis semanas y luego presenté el informe del trabajo en forma de video”, explica la estudiante.
La representación final es asombrosa; ¿habían experimentado con policristales antes? ¿Presentar una obra en tres dimensiones era condición del concurso o fue idea de ustedes?
Myrian:
“En mi caso, poco. Había experimentado el año pasado con alumnos de otra escuela. En realidad, todos los trabajos son en tres dimensiones, ya que los cristales no son planos. Vimos muchos trabajos presentados en concursos de años anteriores y hay trabajos de todo tipo y de distintos tamaños.
Irene: “¡Muchas gracias! Yo nunca había experimentado con cristales y no conocía sobre el tema. Cuando Myrian me propuso presentarme, empecé a buscar información y ella también me dio todo el material que tenía. Así pude empezar a conocer el mundo de la cristalografía y entendí la gran implicancia que tiene en nuestra vida cotidiana”.
¿Qué aspiraciones tenían?
Myrian:
“Mi aspiración siempre es participar, que el alumno aprenda y se lleve un grato recuerdo dentro de su paso por la secundaria. No me fijo como meta ganar, aunque reconozco que cuando participo en algún evento pongo todas mis energías porque me gusta lo que hago. En algunas ocasiones le dije a Irene que el trabajo había quedado bárbaro y podíamos tener muy buenos resultados, pero que era mejor no ilusionarse en ganar ya que todos los años se presentan muchos y excelentes trabajos, recordando que es una competencia a nivel nacional”.
Irene: “Yo la verdad no me hacía muchas expectativas. Cuando empecé a ver los primeros resultados de los cristales me surgieron varias dudas. No sabía cómo iba a quedar el resultado final porque el crecimiento de los cristales es muy lento y temía no llegar por el tiempo. Pero luego comencé a ver que iba obteniendo los resultados esperados en tiempo y forma y ya había adquirido más práctica en el trabajo. De todas formas, traté de en ningún momento hacerme muchas expectativas porque no sabía qué podía pasar”, reflexiona la joven tresarroyense.
¿Es indispensable trabajar de manera colaborativa para tener un buen resultado en este tipo de concursos?
Myrian:
“Es importante trabajar de manera colaborativa, el aprendizaje es mutuo: docente-alumno. Es interesante cuando se trabaja en grupo, la vinculación y distribución del trabajo entre alumnos, el intercambio de ideas; son otros tipos de aprendizajes. Las relaciones sociales, la oralidad; que el alumno tenga que hablar frente a un jurado, frente a un público grande y ante una cámara son competencias a lograr tan o más importantes que los conocimientos que se adquieren. En este concurso se podía trabajar como máximo en grupos de 3 alumnos. Debido al contexto que estamos viviendo no era sencillo trabajar de manera grupal y se tuvo en cuenta los intereses de los alumnos en participar”.
Irene: “Sirve para dar apoyo y para que surjan nuevas ideas. Siempre que uno trabaja en grupo el resultado es más productivo. En este caso, fue más que nada organizarnos y trabajar con la profesora porque, debido al contexto, no se podía hacer un trabajo grupal involucrando a otros compañeros”.
¿Hubo otros trabajos que siguieron la misma idea de abordar la problemática de la pandemia? ¿Por qué los jurados eligieron "La pandemia en cristales" de ustedes?
Myrian:
“No hubo otros trabajos vinculados a la pandemia. Lo eligieron, según dijo el jurado, no sólo por la hermosa y gran estructura de azúcar representada por Irene, sino por su significado. Ella envía un mensaje esperanzador, que la vacuna pronto será descubierta y va a salvar al mundo. Mensaje que todos necesitamos escuchar a lo largo de este año. Además, tomaron en cuenta todo el gran trabajo experimental que hizo, fue tomando medidas y pesos, semana a semana, cambiando jarabes, haciendo observaciones con lupa, de todas las partes que unidas representan la esfera mitad mundo y mitad Covid-19 incluida la vacuna. El jurado resaltó el video presentado por estar muy bien elaborado y redactado. Irene utilizó el lenguaje adecuado y vocabulario científico. Fue argumentando todos los resultados que iba obteniendo durante el proceso, explicando errores y modificaciones que hizo a lo largo del tiempo”.
Irene: “Es verdad que no hubo trabajos relacionados con la pandemia. Mientras hacía el trabajo, pensaba que quizás muchos íbamos a optar por esta idea. Pero después cuando vi los ganadores me di cuenta que solo el mío hacía referencia a la pandemia. Para mí fue importante representar algo que estuviera vinculado con el momento que estamos viviendo. Sé que este es un período completamente atípico y creo que inesperado para todos. Muchos la están pasando realmente mal, desde chicos y adolescentes hasta adultos. Sentía que la estructura que armara tenía que remarcar todos esos sentimientos que estamos viviendo en este contexto y, por sobre todo, comunicar que todo esto pronto va a pasar, porque tenemos que ser optimistas”, dice Irene.

El trabajo de Irene fue presentado dentro de la categoría Crecimiento de Policristales y fue realizado en sacarosa

El trabajo de Irene fue presentado dentro de la categoría Crecimiento de Policristales y fue realizado en sacarosa

Irene (en el recuadrito arriba, a la izquierda) recibió el reconocimiento por su trabajo en una ceremonia que se transmitió por Zoom

Irene (en el recuadrito arriba, a la izquierda) recibió el reconocimiento por su trabajo en una ceremonia que se transmitió por Zoom

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