Municipalidad Tres Arroyos

notas edicion de papel

PASAPORTE - UNO DE LOS TRESARROYENSES MÁS “VIAJADOS”

Bitácora de Viejo

Valga el juego de palabras para decir que los viajes son, para José Rubén Viejo, un modo de transitar la vida. Entrevistado por “El Periodista”, relató sus impresiones sobre Europa, Estados Unidos y el Caribe, y también comentó por qué tiene aún algunos destinos pendientes

Marzo 2024
La pareja tresarroyense ha disfrutado de muchos paisajes, y según considera José Viejo, los viajes son su forma de disfrutar una vida que “se va muy rápido”

La pareja tresarroyense ha disfrutado de muchos paisajes, y según considera José Viejo, los viajes son su forma de disfrutar una vida que “se va muy rápido”

José Rubén Viejo se mantuvo durante toda nuestra entrevista con modestia y sin grandilocuencia, que se advirtió cuando le preguntamos si se consideraba uno de los tresarroyenses “más viajados”. Es que en esta colección mensual de experiencias de hombres y mujeres que quieren saber qué pasa en otros lugares del mundo decidimos incluirlo, al saber de su pasión por descubrir nuevos paisajes, costumbres, historias y culturas. Nos recibió en su empresa ubicada sobre la Ruta 228 y tuvimos oportunidad de conocer a su padre, don Sixto Alberto, que con sus 92 años sigue puntualmente asistiendo a la fábrica de acumuladores y baterías.
“He conocido mucho la Argentina. Y después como toda persona que le gusta viajar me animé a otros lugares más lejanos. No soy una persona de fortuna e hice todo con mucho sacrificio para invertir buena parte en lo que he conocido del mundo. Todo eso me dio la posibilidad de
Todo eso me dio la posibilidad de ver otras cosas, conocer otras culturas, formas de vida y poder comparar”.
¿Tenés la certeza de cuántos son los países en los que has estado?
No llevo la cuenta y son muchos. Pero no terminás nunca de conocer un país. Cuando uno elige un destino va porque quiere ver en el lugar tal o cual cosa. Y realmente se lleva un panorama pequeño porque para decir que verdaderamente conocés, hay que volver varias veces o estar mucho tiempo. Por ejemplo, para recorrer íntegramente el Museo del Louvre en París y detenerse frente a sus tesoros culturales sin retirarse del lugar, hay que estar 3 años. Fui 4 veces a Francia, pero sólo conocí lo emblemático y sería muy arrogante decir que sé todo del país.
José ha estado prácticamente en todos los continentes, en unos más y en otros menos, aunque por ejemplo le queda pendiente aún África. “Prefiero los lugares más consolidados y con más historia. Hay continentes muy pobres que, aunque uno en cierta forma se equivoque los va relegando por ahora. Considero que Europa es la cuna de la cultura donde prácticamente nació la historia que luego se esparció por el mundo, pero gran parte del origen está ahí. Nosotros somos descendientes de asturianos. Tengo toda la familia antecesora allí y uno ama el lugar de sus raíces desde donde llegaron sus abuelos y sus padres”.
Da la sensación de que Asturias aún no ha sido considerada suficientemente entre los más clásicos destinos de España para quienes viajan en tours de empresas mayoristas de turismo, ¿verdad?
Es un lugar muy lindo que se ha desarrollado últimamente como toda España, un país que hasta el franquismo fue muy pobre, sometido y con carencias. Después produjo un vuelco muy grande y el empuje definitivo se dio cuando decidió integrar la Unión Europea. Oviedo es la capital del Principado de Asturias, con unos 250 mil habitantes y tienen muy cerca la salida al mar por La Coruña, pegado a Portugal, desde donde Europa manda muchas cosas al mundo por esos puertos. El asturiano es una persona tranquila, muy del hogar y muy afecta al trabajo, con un pasado muy fuerte en la minería. De hecho, yo tengo la libreta de trabajo de mi abuelo paterno Sixto Severino Viejo, un obrero minero que comenzó esa labor cuando tenía 15 años. Mi abuelo materno Tomás Barroso era de Ourense. Casualmente en la catedral de Oviedo se casó el dictador Francisco Franco con una asturiana. La ciudad es más vale chata, muy bonita con paisajes agrestes similares a Bariloche.
España considera siempre muy bien al turista argentino y eso se puede ver en una metrópoli como Madrid, cuando uno ingresa al país por el Aeropuerto de Barajas.
Los argentinos somos muy bienvenidos a España. Madrid es imponente y muy cosmopolita. Y lo que nunca olvidan los hispanos es lo que ha hecho Argentina por ellos. Hay un agradecimiento muy grande por sus épocas de guerra civil donde nuestro país ayudó mucho y fue receptora de miles de inmigrantes.
España es también un país con particularidades que se distinguen en sus distintas regiones.
Es así. Todo lo que es la parte de Cataluña con Barcelona incluida, tiene con una impronta propia. Es un poco como como si nosotros aquí decimos el bonaerense y el cordobés. El catalán es muy arraigado a lo suyo; se habla el idioma, incluso en muchos colegios. Es una sociedad a la cual no es fácil entrar, porque entre otras cosas privilegian hablar siempre en el idioma propio. Ocurre lo mismo en Palma de Mallorca, donde el mallorquí es parecido al catalán. En el País Vasco, tienen el euskera como idioma propio y buscan su independencia como los catalanes. La inmigración más fuerte que ha llegado a Argentina es de la parte de Galicia y en Tres Arroyos también los leoneses, que hasta tienen una calle que los representa.
¿Qué nos podés contar de Portugal y Francia, vecinos de España?
Dos países hermosos. El portugués es muy amable y atento. Viven de fiesta, como sus similares por razones de inmigración, los brasileños. Ciudades como Lisboa y Oporto valen la pena conocer. Francia es un país muy importante, pero con otras características. En la frontera uno está seguro de que el gendarme conoce el idioma español, pero le preguntás algo y no te contesta si no le hablás en francés. Son más cerrados y no de los más dados. París es una ciudad alucinante que tiene lo que uno busque en todo sentido. Hermosa para recorrerla y con mil lugares atractivos. El Louvre tiene tesoros de todo el mundo que vienen desde el fondo de la historia. La Torre Eiffel es una obra arquitectónica hermosa y para verla. Tuve la fortuna de navegar el Sena de noche en un crucero muy lindo que muestra edificios emblemáticos muy bien iluminados. También es muy linda la campiña francesa.
Europa es un buen comienzo para quien tiene la disponibilidad de viajar por primera vez.
Es que es muy bella toda. Cada lugar tiene lo suyo. Los Países Bajos son hermosos, con una ciudad como Amsterdam. En otro recorrido me encantó Praga en medio de un país con un nivel cultural enorme y contrastes notables. Praga cambió hace 14 años su sistema político, porque en 1990 pasó de ser comunista a capitalista. Tiene un centro precioso y es muy bueno conversar con sus habitantes. Fuimos allí con una guía mejicana que nos comentaba los contrastes y los matices de ese cambio tan brusco que han tenido. Ella ve mucho mejor al país y han conquistado una gran parte del turismo que anda por Europa. Fueron un desprendimiento de Checoslovaquia, ahora transformado en República Checa y Eslovaquia. Lo mismo te ocurre en Berlín, Alemania, cuando se ve una silueta del muro y uno observa las construcciones que quedaron del lado de la Europa del este, con casas más antiguas y tristes visualmente comparadas con la otra parte.

Una ciudad impactante

Hablábamos antes de encender el grabador de un rio que divide Europa y Asia con una ciudad que te impactó…
Estambul. Tiene con su entorno nada menos que unos 16 millones de habitantes que se ubican en Europa y Asia a lo largo del Bósforo. De todos modos, no están seguros porque están cerca de una zona de conflicto donde la gente va y viene al estar muy próximos a Kazajistán, Rusia, Ucrania y Medio Oriente, por lo que el guía nos decía que temporariamente han tenido hasta unos 30 millones por esa migración permanente. En frente a la Plaza Taksim, nace una peatonal que te lleva hasta la Torre Galata. En ese sector camina una marea de miles de personas de día y de noche. Contiene también toda la belleza del Bósforo, el Cuerno de Oro, varias Mezquitas, el Gran Bazar y el Mercado del Oro, son algunas de las cosas muy bellas en una ciudad enorme. En nuestra visita a Turquía, además de Estambul recorrimos todo el país y de allí nos fuimos a los Emiratos Arabes. Allí se destaca Dubai como una ciudad bellísima, donde no encontré un solo pozo, tanto allí que es la cabecera de los emiratos como en los otros 6. Hay una carretera de 16 manos, con 8 de ida y 8 de vuelta. Nos quedó una anécdota graciosa. En un momento el guía nos dijo que hay que andar con cuidado en algunos sectores, porque tienen solo 4 manos de ida y 4 de vuelta. Yo me acordaba de nuestras queridas rutas donde prácticamente nos cruzamos casi tocando los espejos. Si viene para acá no soporta la prueba y se infarta, aunque este sea un comentario que provocará cierto humor en los lectores, pero es una realidad comparativa. Dubai es ultramoderna, con un paisaje de edificios que te sorprende a cada metro, que te seduce y asombra hasta en los detalles mínimos, como por ejemplo por ejemplo que las paradas de ómnibus de la ciudad son todas con aire acondicionado. Y un aeropuerto que es la entrada al país y en el interior te recibe en el hall principal con una gran palmera de oro. Tiene el único hotel 7 estrellas que existe en el mundo que en la portada muestra 10 caballos de la raza árabe que como sabemos el hombre turco es muy aficionado a ellos. Allí hay 5 equinos de cada lado bañados en oro. Otra cosa inolvidable es el rascacielos Burj Khalifa que tiene 163 pisos y cuando se llega al 140 se puede tener una panorámica espectacular de Dubai desde lo alto. Con una altura de 838 metros fue inaugurado el 4 de enero de 2010 después de 6 años de trabajo. El presupuesto inicial fue de 4.000 millones de dólares y se incrementó hasta llegar a los 20.000 para el desarrollo de áreas aledañas. Gran parte del costo fue financiado por la familia del emir Mohamed bin Rashid. Es la estructura más alta jamás levantada por el ser humano. Está construido con hormigón armado y tiene 58 ascensores muy amplios con una persona que lo maneja. Al subir toda la gente, el señor nos indica que vamos a ir hasta el piso 140 en tan solo un minuto. Cuando va a partir se apaga la luz, el techo del ascensor se llena de estrellas y los costados se aggiornan con motivos árabes, aunque es difícil ver todo porque cuando querés acordar se encendió nuevamente la luz y se está abriendo la puerta. Ahora están terminando un proyecto con islas distintas que están representando a los países del mundo. Una isla para cada país y cada una tiene el clima de ese lugar o sea que si estás en un país tropical va a llover todo el día. Si estás en la de Canadá vas a tener nieve. Si es la de Miami, arena y palmeras, por mencionar solo 3 ejemplos. Dentro del Burj Khalifa hay una pista de ski que está a cero grados cuando en las calles suele haber una sensación térmica de más de 40 grados. Tienen el acuario más grande del mundo y las increíbles aguas danzantes. En ese viaje que incluyó Turquía y Emiratos Arabes teníamos la intención de conocer Egipto, pero nos encontramos con una barrera que para nosotros fue infranqueable. Era obligatoria la vacuna contra la fiebre amarilla que para personas con más de 60 años de edad dicen que no es recomendable ante probables efectos hepáticos y es obligatoria. No porque podamos contagiarnos la enfermedad allá, sino porque ellos tienen miedo de que la llevemos nosotros. Estaba todo armado, pero no pudimos ingresar. Quedará pendiente.

Países con matices
Si nos venimos más abajo en el mapa, ¿qué otra cosa impactante encontraremos?
Estados Unidos. Un país realmente interesantísimo, entre lo mejor del mundo. No conozco todo el país, pero lo que he visto es hermosísimo, por lo que pude ver en Washington, Las Vegas y Miami. Pero yo creo que Nueva York es “la ciudad en el mundo”. Está lo que uno quiera, como uno quiera y donde uno quiera. La última vez que estuve allí había muerto Aretha Franklin, a quien apodaban la reina del soul. Yo estaba alojado en el mítico Hotel Pennsylvania, frente al Madison Square Garden elegido por muchos argentinos. Desde allí fuimos caminando hasta Times Square y fue emocionante ver en el Hard Rock Café el homenaje que le hacían, como todo lo que producen los estadounidenses cuando falta alguien muy reconocido. Tengo fotografías de ese momento. También te toca ver las otras cosas, como por ejemplo cuando por las noches vimos varios veteranos de guerra vestidos con un pantalón, el torso desnudo y una vincha tipo Rambo con la mirada perdida o extraviada, como en una situación de combate espiando, mirando o recordando, indudablemente con trastornos importantes, pero sin molestar para nada a la gente. En una ciudad tan alucinante uno conoce lo que prefiere. Yo por ejemplo seguí mucho la historia de The Beatles por una cuestión de edad y pude estar en el Edificio Dakota donde asesinaron a John Lennon y cruzar de allí al Central Park a ver el mosaico “Imagine” que lo recuerda para siempre. Tuve la suerte también de estar en el museo de Liverpool y en los 50 años de Abbey Road desde donde traje un disco original que se lo regalé a un gran amigo, el arquitecto Horacio Caletti, que también gusta tanto del grupo como yo. Solo me quedé con la bolsita como un souvenir del LP. Haber estado allí fue una experiencia muy fuerte para mí. Como también me emociona Roma por permitirme recorrer una gran parte de la historia de la humanidad.
¿Has estado en el Caribe?
Varias veces. En Cuba, Bayahibe, La Romana, en Punta Cana y otros lugares pero es otro tipo de turismo, distinto a lo que te ofrece Europa y Estados Unidos. Pero no nos olvidemos de nuestra Argentina, que tiene el contraste del Norte en Cataratas del Iguazú con el Sur del Glaciar Perito Moreno o Ushuaia. Yo estuve en las playas del Caribe con un clima cálido muy estable, pero a mí Claromecó también me encanta. Lo que nos lleva a salir del país a conocer otros, no es por mejor ni por peor, sino por la curiosidad de experimentar otras cosas. Tenemos que saber que el mundo nació en otra parte y no en América del Sur. Todo sitio tiene cosas hermosas, únicas, distintas e irrepetibles, pero también la apreciación depende del estado de ánimo de cada uno en el momento y en ese lugar.
Hicimos una rápida mención de Italia con tu admiración por Roma, pero con seguridad estuviste en otras regiones.
En Venecia, una ciudad rara y distinta que visité dos veces y un destino al que tal vez no volvería. Tiene sus cosas como la Plaza San Marcos y una particularidad distinta a otras. Pero por ejemplo me gustó mucho más Florencia.
Has hecho referencia a algunos de los museos que visitaste, pero ¿qué iglesia recordás como muy bella?
La catedral de San Patricio, en Dublín. No es la más imponente que he visitado, pero sí la más mística. Habíamos llegado recién a Irlanda y cuando nos estaban trasladando al hotel nos bajamos 5 cuadras antes para conocer esa iglesia. Nos conmovió no por el tamaño o la suntuosidad, sino por la energía tremenda que transmite. Fue inaugurada en 1191 y construida con la tradicional arquitectura gótica de esos países, en un pozo en el que San Patricio bautizó a los conversos alrededor del año 450. Volviendo al tema de los museos, en Europa son tantos y tan importantes que lleva mucho tiempo para conocerlos en profundidad. Cuando uno va paseando lo que trae son vistazos, porque sería imposible estar varios días en el mismo lugar para desentrañarlo.
¿Sos de comprar objetos de los distintos países?
Generalmente no. He traído algunas cosas muy sencillas. Por ahí recuerdos de los distintos lugares que adhiero en la heladera. De la misma manera he cambiado la costumbre de sacar muchas fotos como antes lo hacía. Ahora no, porque uno trae mil fotografías de un viaje, pero después puede que no las vuelva a mirar nunca o muy poco. Es más; si uno se las muestra a alguien, corre el riesgo que a esa persona la aburra. Entonces ahora con mi esposa nos tomamos imágenes en algunos lugares que son emblemáticos, nada más.
Y entre tantos destinos maravillosos que tiene el mundo, ¿cuáles son los pendientes para ustedes?
África indudablemente va a ser uno, si se superan algunos conflictos de tipo bélico como en Somalia. Cuando estábamos en Emiratos Arabes nos dio deseos de ir a Jordania, pero debido a la situación imperante no lo pudimos hacer. Este año tal vez conoceremos Málaga para encontrarnos con unos amigos que viven allí y hemos realizado varios viajes juntos. Pero siempre hay un lugar donde ir porque nunca se termina de conocer el mundo.
En el final de la entrevista tan rica, José nos expresó una reflexión muy interesante cuando nos dijo que “cada uno elige su forma de cómo vivir. Yo hoy con 68 años me doy cuenta de que la vida es muy cortita y se nos va muy rápido. Respeto todos los pensamientos, pero a veces para viajar no depende de tener tanto dinero, sino buscar la forma de cómo hacerlo y aunque un viaje sea breve y cerca, al menos intentar hacerlo. Y el que pueda realizarlo por más días y más lejos, le deseo y humildemente aconsejo que no pierda la oportunidad porque son experiencias muy lindas que nos dejan amigos y nos van formando como personas”.

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