Municipalidad Tres Arroyos

notas edicion de papel

LA EXPERIENCIA DEL DESARROLLADOR DE VIDEOJUEGOS E ILUSTRADOR TRESARROYENSE MARTIN GIL

Animarte

Confiesa dibujar desde muy chico, y en todo momento y lugar. Formado en La Plata pero también con un camino como autodidacta, es parte de un equipo que logró colocar tres juegos en la web de Cartoon Network LA, y ha participado de importantes eventos vinculados con la animación y el videogame en los Estados Unidos. Pero además Martín Gil despliega su talento como free lance, al tiempo que logra financiar sus proyectos personales. Ante “El Periodista” dio una pista acerca de cómo se mueve el mundo de la animación argentina

Diciembre 2019
 “Este año estamos finalizando un proyecto llamado Shadow Brawlers, con financiamiento por parte del publisher argentino INCA”, explicó Martín

“Este año estamos finalizando un proyecto llamado Shadow Brawlers, con financiamiento por parte del publisher argentino INCA”, explicó Martín

Martín, ¿vos naciste en Tres Arroyos? ¿Ya en esta ciudad apareció el dibujo entre tus intereses?
Claro, desde que tengo memoria me ha gustado dibujar. No sé realmente cuál fue mi influencia de chico (además de la TV), pero recuerdo que ya desde jardín destacaba en eso. En mi casa siempre tuve hojas para dibujar porque mi viejo laburaba en La Previsión y traía hojas impresas que tiraban y podía dibujar detrás de ellas.

¿Tuviste algún maestro o formador local? ¿Reconocés su influencia en tu trabajo actual?
Maestro no tuve. De haberlo tenido creo que hubiera aprendido mucho más rápido cosas que me llevaron años darme cuenta con la práctica. Pero si tuve la suerte de crecer con unos amigos del barrio (Guillermo y Darío) con los que nos juntábamos a dibujar en el garaje de alguna casa, pasábamos muchas horas dibujando robots y animé. Leíamos la revista Lazer o algún otro comic que tuviéramos a mano y dibujábamos inspirados en eso. Luego conocí a unos amigos de Guillermo -ñoños como nosotros- a los que también les gustaba el animé y juegos de mesa, entre ellos estaba Ricardo Andreasen, que dibujaba del carajo. Aprendí mucho de él. Juntarse con otros dibujantes es muy enriquecedor y más si conocés a alguien que te supera, porque te cachetea el ego. Y siempre es mejor creer que aún te falta mucho por aprender, sin perder la motivación.

Cuando decidiste irte de la ciudad, ¿cuál fue el lugar elegido? ¿Ya habías definido que tu carrera se orientaría hacia la ilustración o no? ¿Qué estudiaste y dónde?
Primero tuve la suerte que mis viejos me puedan bancar los estudios afuera. Así, mi camino a la independencia fue muy suave. Sabía que quería estudiar una carrera en arte, no sabía bien qué, pero tenía que estar orientada al arte porque no puedo hacer otra cosa. Me gustaba la animación y los videojuegos, y quería dedicarme a eso. Desconocía cómo hacerlo, pero lo que tenía claro es que me iría a estudiar algo que me gustara. Elegí la ciudad de La Plata porque tenía varios amigues ahí. No me interesaba estudiar únicamente dibujo, entonces una amiga, Silvina me recomendó la carrera de Multimedia de la UNLP, que mezcla varias disciplinas que me gustan (diseño, audiovisual, interactividad). Quizás debí estudiar más de lleno animación, pero así se dieron las cosas, las carreras de videojuegos o animación en CABA son privadas en su mayoría. De todas maneras hice la carrera con un par de cosas en mente: primero, no me interesaba el título, estaba ahí para aprender; segundo, cada trabajo práctico lo encaré desde el dibujo, la animación y orientándome al videojuego. Además en mi tiempo extra-facultad (y dentro de las clases) dibujaba todos los días, iba a todos lados con mi cartuchera y hojas e hice varias animaciones y cortos. Mi curva de aprendizaje en ese tiempo subió mucho, porque practicaba todo el tiempo sin darme cuenta. Finalmente no terminé la carrera porque no le vi sentido a hacerlo, y decidí comenzar a trabajar. De todas maneras me llevé mucho conocimiento.

¿Cómo empezás a insertarte en el campo laboral como ilustrador? ¿En equipos independientes, como free lance, en publicaciones? ¿Podés contarnos un poco sobre tus experiencias iniciales?
En mi quinto año de Facultad estaba haciendo una sola materia y ya había perdido la emoción de la carrera. Me faltaba una buena PC para laburar (y jugar) así que arranqué a buscar trabajo free lance en Internet. Conseguí un laburito de animación y luego por una conocida que me dijo que buscaban un artista de storyboard (vendría a ser la persona que traduce el guión en dibujos) conseguí un laburo en una empresa llamada Smilehood, que estaba haciendo la serie “El payaso Plim Plim” (con M, así pudieron registrar la marca los muy….), una serie para niñes muy pequeños. Yo para ese entonces tenía experiencia en animación por mis prácticas personales y la ‘facu’ y así pude entrar. Laburé 2 años ahí. Mientras trabajé ahí nunca abandoné la idea de hacer proyectos personales: hice un piloto animado con unos compas de laburo, un montón de intentos de videojuegos con mi amigo Paco y otra gente, 2 trailers ficticios sobre ese juego, etc. En un punto, dos días de la semana, salía de ese trabajo (que me consumía 10 horas) y me metía a otro donde estaban haciendo un videojuego. Tenía ganas de salirme de esa empresa y hacer juegos u otra cosa. La clave es no conformarse. Luego renuncié y me metí en el ambiente de la animación free lance de lleno. Un conocido me pasó el contacto de unas personas que trabajaban de eso, también busqué nombres de estudios que hicieran animación en Argentina, así que mandé mails a esas personas y estudios con un reel de mis trabajos y arrancó el ciclo del ‘freelancismo’. Una vez que hacés un par de trabajos y te conocen, el trabajo viene a vos. Y en animación tradicional siempre hay trabajo, porque falta gente que sepa hacerlo y es un trabajo muy pesado, tenés que trabajar rápido y muchísimas horas...Te la quema. También fui contactado por la editorial AZ, gracias al portal Ilustradoresargentinos.com para hacer un libro de La Bella Durmiente. En resumen, para trabajar de ilustración, animación o videojuegos, la idea es tener un portfolio en Internet, listo para enviar a quien le quieras pedir trabajo, con tus mejores cosas. Algo que compruebe visiblemente que estás capacitado. Sin eso, no se consiguen buenos trabajos en el medio artístico.

Por fuera de la ilustración y animación, ¿trabajás o trabajaste en otros campos relacionados con el diseño? ¿Cuáles?
Trabajo en el campo del videojuego, de manera independiente. Realizo tanto los gráficos como el diseño de interfaces y participo en el diseño del juego.

Hemos visto que también creás animación y videogames, ¿podés contarnos en qué tipo de proyectos y productos?
En videojuegos trabajo junto a dos amigues y tenemos una empresa llamada Guazú
(https://teamguazu.com/), y hemos trabajado en unos 3 juegos web para la página de Cartoon Network LA. Este año estamos finalizando un proyecto llamado Shadow Brawlers, con financiamiento por parte del publisher argentino INCA. (http://shadowbrawlers.com/) En cuanto a animación trabajo para estudios de animación que generalmente se dedican a hacer publicidad y ocasionalmente algún proyecto más interesante como videoclips, trailers o cortos. Además de eso trato siempre de estar haciendo alguna práctica animada o armar un proyecto personal. En mi portfolio subo lo que hago tanto para mí como por laburo: https://rojomcgil.tumblr.com/ sino a mi instagram: https://www.instagram.com/rojomcgil/

Tuviste o tenés una experiencia laboral reciente en los Estados Unidos. Contanos de qué se trata, cuánto tiempo trabajaste allí, cómo se dio la oportunidad y cómo te adaptaste al país y sus requerimientos…
Fui por trabajo, pero no a laburar ahí, sino más bien a presentar el juego que estamos realizando este año. A principio de año hubo dos eventos muy grandes GDC (Game Developer Conferences) y PAX (Penny Arcade Expo). Así que nuestro publisher me pagó parte del viaje y hospedaje para ir a mostrar el juego a los yanquis en San Francisco, que es donde está la movida ‘videojueguil’, digamos. Donde se hacen los negocios. Fui unas dos semanas esta vez, y el año pasado fui como dos meses y medio por el evento de GDC y al Indie Prize, al cual habíamos ganado la entrada con el prototipo de este mismo juego. Esa vez me pagué todo, el viaje y estadía, y quedé pobre después de eso (por suerte ya teníamos el presupuesto para empezar el proyecto luego del viaje). El viaje es caro y el hospedaje allá también lo es; pero si te manejás haciéndote de comer o aprovechando eventos con ‘morfi’ gratis, se hace más fácil.

¿Hoy trabajás como free lance? ¿En qué proyectos estás desarrollando tu actividad actual y qué planeás para el futuro?
De modo free lance trabajo para estudios de animación argentinos generalmente. Pero el laburo free lance es un medio para conseguir dinero, y con ese dinero comprarme tiempo para hacer lo mío. No tengo el objetivo de trabajar para una compañía en particular, me interesa realizar contenido propio, ya sea seguir haciendo juegos originales con TeamGuazú o desarrollar mi carrera como director de animación.

La Argentina ha tenido un crecimiento interesante de público que consume ilustración, comics, animación; de hecho se organizan eventos importantes en torno a estos temas. ¿Cómo observás vos el fenómeno? ¿Qué nos falta en relación a otros lugares?
Es cierto, cada vez hay más eventos importantes y esta generación está más vinculada con el consumo de animación y videojuegos. Lo que falta es formación. Es en lo que concordamos con otros colegas animadores y desarrolladores. Falta una educación pública que permita desarrollar estas actividades, en materia de animación y videojuegos, casi no hay escuelas para aprender, y si las hay, son privadas. Pocas son públicas. La Facultad de Bellas Artes de La Plata podría tener una carrera de animación, o unirse con la de Informática y hacer una carrera de videojuegos, porque hay gente dispuesta a enseñar, pero la política y burocracia universitaria estorban. Quienes nos dedicamos a esto, la mayoría hemos aprendido de manera autodidacta. Y cuando necesitamos gente para laburar hay pocos profesionales formados para hacerlo. Pero los pocos que hay tienen un nivel muy alto. También nos chocamos una pared muy grande cuando hay que hacer negocios, porque uno aprende a laburar en lo suyo pero no a negociar ni meterse en el ambiente para conseguir trabajo. En materia de comics no tengo experiencia. Y en ilustración sucede que somos muchos y, en mi experiencia con la editorial AZ, se paga poco.

¿Sigue teniendo la ilustración argentina una buena repercusión en el exterior como la ha tenido en otros períodos?
En cuanto a ilustración no lo sabría decir. En animación sé que estamos creciendo muchísimo estos últimos años. Cada vez más y mejores profesionales y estudios que generan material de calidad para el extranjero.

Por último, ¿cómo es tu relación hoy con Tres Arroyos? ¿Venís seguido? ¿Tenés pensado volver en algún momento a vivir por acá o tus planes se enfocan hacia otros lugares?
Vuelvo una o dos veces por año a disfrutar familia y amigues. No tengo pensado volver, tampoco sé cuánto más me quedaré en La Plata, porque quiero conocer otros lugares.

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