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POTENCIAL PREMIO NOBEL, EL BRILLANTE CIENTIFICO ARGENTINO JUAN MALDACENA TIENE RAICES TRESARROYENSES

Un gran físico

Ganador de la prestigiosa Medalla Lorentz, el brillante científico argentino Juan Maldacena ha sido bautizado como “el nuevo Einstein” o, en términos más futboleros, el Lionel Messi de la Física.  De madre nacida en Tres Arroyos, ciudad que él mismo visitó varias veces, si recibe el Premio Nobel –como se especula-, una parte de semejante galardón quedará en el corazón de los tresarroyenses. “El Periodista” lo entrevistó en Princeton, Estados Unidos, donde investiga y da clases. Exclusivo

Junio 2018
Juan Maldacena recibirá en noviembre próximo la Medalla Lorentz. La mitad de los hombres de ciencia que fueron acreedores a este reconocimiento recibieron luego el Premio Nobel

Juan Maldacena recibirá en noviembre próximo la Medalla Lorentz. La mitad de los hombres de ciencia que fueron acreedores a este reconocimiento recibieron luego el Premio Nobel

Uno presume que la ciencia no tiene fanáticos. Que un resultado deportivo puede aparecer repetido millones de veces en el universo de las redes sociales, una foto, un gol, una jugada espectacular. Pero… ¿Un logro científico? Sí. Un premio internacional a un hombre de ciencia, a un investigador, también puede tener miles de “likes” y se puede compartir unas 67.343 veces, tal el número que arroja Facebook al pie de una publicación que, aún con sus imprecisiones, lleva el nombre de Juan Martín Maldacena como “el nuevo Einstein”. Y lo pone a la consideración de jóvenes, chicos, adultos que quizá alguna mañana lo escucharon en las noticias y no alcanzan a comprender muy bien que ganar la Medalla Lorentz deposita al argentino a las puertas del Premio Nobel de Física, porque nada menos que la mitad de quienes recibieron aquel reconocimiento, luego se hicieron del galardón de la Academia Sueca. También hay tresarroyenses entre esos inesperados fans de la ciencia, y lo que quizá no muchos saben es que aquí, en Tres Arroyos, nació la mamá de Juan Maldacena, Carmen Morgavio, y que el premiado científico de 49 años ha paseado por Claromecó, compartió alguna vez un encuentro familiar con los Bayúgar –apellido de su abuela materna-, y hasta ha degustado algún dulce de La Perla.
“Eso prefiero que lo conteste mi mamá”, dice el propio Juan Maldacena a “El Periodista” desde Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos -donde vive, investiga y da clases-, cuando se lo consulta sobre la historia de su familia tresarroyense y sus vínculos actuales con la ciudad. Hace apenas unos días que ha recibido la notificación formal de la Real Academia Neerlandesa de Artes y Ciencias que le ha otorgado la Medalla Lorentz, creada en 1925 para premiar a los investigadores que hagan contribuciones innovadoras a la física teórica. “Juan Maldacena ha hecho una gran contribución a la comprensión de la física cuántica de los agujeros negros. En 1997 fue el primero en proponer una relación fundamental entre las dos teorías más importantes de la física moderna: la teoría cuántica de campos y la gravedad cuántica. Esto puso en marcha una verdadera revolución en la llamada Teoría de Cuerdas”, argumentan desde la entidad, que le hará efectivo el reconocimiento en noviembre próximo. “Es una alegría”, señala Juan a “El Periodista”.
¿Pero qué implica en la vida diaria de un investigador la recepción de un galardón que lo coloca a las puertas, incluso, de uno tan singular como el Nobel? “No demasiado. Uno continúa haciendo las investigaciones”, admite el físico, cuyo nombre está por estos días en las portadas de los diarios y las páginas web de muchísimos medios del mundo.
Y si bien es cierto que él mismo relativiza las posibilidades de recibir el Nobel, el físico argentino Alberto Rojo, especialista en mecánica cuántica, asegura –según publica el diario Clarín-, que “es cierto que no se premia con el Nobel a teorías que no han sido demostradas, pero se trata de una costumbre, no de un requisito formal. Le han dado el Nobel a gente mucho menos prestigiosa que Maldacena”. Si es por premios, el hijo de la tresarroyense Carmen Morgavio ostenta ya varios, como el UNESCO Husein Prize for Young Scientists, el Alfred P. Sloan Fellowship, el MacArthur Fellowship, el Premio en Física Fundamental de Yuri Milner (que recibió en 2012), el Premio Konex de Brillante y de Platino, disciplina Física y Astronomía (otorgado en 2013 en su país natal, Argentina), entre otros.
En el mismo sentido apunta una nota del licenciado Emanuel Pujol, de la Agencia de divulgación científica CTyS de la Universidad Nacional de La Matanza. “La Medalla de Lorentz se entrega cada cuatro años. Como un Mundial. Así, Maldacena, quien se formó en la Universidad de Buenos Aires y en el Instituto Balseiro, y actualmente se desempeña en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, estaría dando un paso más hacia el Premio Nobel. El Premio Nobel que consiguió en vida Albert Einstein. No así Stephen Hawking, quien podría ser un potencial ‘competidor’ para Maldacena. Sin embargo, para acceder al Nobel, suele ser un requisito que la teoría investigada tenga una demostración experimental.
“Por ejemplo, Einstein no obtuvo el Nobel por su teoría sobre las ondas gravitacionales, que recién pudo ser demostrada 100 años después de que la postulase. Otro ejemplo: solo después de que se demostrara la existencia del bosón de Higgs con la “Máquina de Dios”, Peter Higgs fue reconocido con el Premio Nobel. Tuvo que esperar casi medio siglo.
“Un detalle: sendas teorías mencionadas de Einstein y de Higgs fueron muy cuestionadas en su época. Sin embargo, la Conjetura de Maldacena contó con una amplia aceptación desde un comienzo”, apunta Pujol. Con estas consideraciones, Tres Arroyos podría hacerse de al menos un “pedacito” de un premio Nobel. Nada menos.

La Conjetura
Juan desarrolló la Conjetura de Maldacena cuando era muy joven, o mucho más joven que ahora (tiene 49 años). Consultado por “El Periodista” acerca de cómo la explicaría al público y cuál entiende que es su aporte en el campo de la física, explica: “en palabras sencillas la Conjetura es similar a decir que 2+2 es igual a 3+1. La única diferencia es que las sumas son más largas y uno solo puede hacerlas en forma aproximada. Primero hablemos de las sumas. Las sumas aparecen en la teoría cuántica cuando uno calcula probabilidades. En la física cuántica uno parte de una situación inicial y quiere calcular la probabilidad de la situación final, pasando por muchas situaciones intermedias. Para esto uno debe sumar sobre las probabilidades de las situaciones intermedias. Una analogía: si hoy tengo mi celular en mi bolsillo y quiero calcular la probabilidad de no tenerlo pasado mañana, tengo que sumar la probabilidad de perderlo hoy o de que me lo roben mañana, etc. Una teoría cuántica específica trata sobre un tipo específico de ‘situaciones’, con sus correspondientes probabilidades”, apunta.
“Por ejemplo, en las teorías que describen las partículas elementales, una situación corresponde a un conjunto de partículas en ciertas posiciones. Las situaciones intermedias corresponden a las distintas trayectorias que siguen las partículas para ir de un lado a otro.
En las teorías del espacio tiempo -completa Maldacena-, una ‘situación’ es una geometría del espacio, y las situaciones intermedias corresponden a las distintas geometrías espaciales que uno podría ir explorando al transcurrir el tiempo”.
La Conjetura, explica el físico, “dice que estos dos tipos de formas de calcular las probabilidades dan el mismo resultado. Además nos da una forma de traducir entre configuraciones de partículas y geometrías del espacio tiempo. No es algo matemáticamente demostrado, sino que se continúa explorando y mejorando constantemente, con la contribución de muchos investigadores”.

Un día en la vida
Hoy, asegura Juan Maldacena mientras se lo espera para entregarle el lauro y su nombre recorre el mundo, está trabajando en “tratar de entender cómo el entrelazamiento cuántico (que es un tipo de correlación que existe entre sistemas alejados) puede dar origen a una conexión en el espacio-tiempo”. Lo hace con una rutina simple, con lápices y papeles como protagonistas, pero que a la vez parece metódica, tal como sin duda lo exige su cotidianeidad en la investigación. “Llego a la oficina a las 9.00 am. Miro en la Internet qué artículos nuevos aparecieron ese día, y probablemente lea en más detalle uno o dos de ellos. Luego trabajo con lápiz y papel tratando de entender algún problema específico en el que estoy trabajando. Hablo con mis colegas y mis estudiantes, frente a un pizarrón. Escribimos fórmulas, cometemos errores, las borramos, escribimos nuevas fórmulas, las borramos. Y así hasta que creemos que están correctas”, describe.
La hora de almorzar es la elegida, según cuenta, para “discutir los artículos interesantes que aparecieron ese día. A la tarde quizá haya alguna presentación de algún científico invitado, etcétera. Y se continúa como a la mañana”, completa. A las 19 es la hora de volver a casa.

En la Argentina
Juan Maldacena nació en el barrio porteño de Caballito, según puede leerse en la web. A este periódico le cuenta que hizo la primaria en el Colegio La Salle, y la secundaria en el Liceo Militar General San Martín. Luego estudió 2 años en la Universidad de Buenos Aires y cuatro en el barilochense Instituto Balseiro. Hoy suele venir a la Argentina “para visitar a mis familiares (padres y hermanas) y también visito a otros físicos que trabajan en mis temas”, menciona. “En la Argentina hay algunos grupos de investigación que son muy buenos, en el área de física que conozco”, responde cuando se lo consulta sobre la actualidad de la ciencia en su país.
Por lo que en el imaginario popular puede considerarse alguien “de perfil bajo”, este hombre de ciencia no suele contar que en 2012 donó 200.000 dólares al Balseiro, y que algunos años antes, con solo 29 años, se convirtió en profesor vitalicio más joven de la historia académica de Harvard. Incluso, como recuerda Emanuel Pujol, hace varios años, su nombre fue vitoreado por científicos al ritmo de ¡Ehhhhh, Maldacena!, en alusión a la famosa canción de Los del Río. Ahora también sabemos que quizá, a orillas del mar en Claromecó, repensó alguna de sus teorías o quizá solo se dedicó a disfrutar de la imponente naturaleza en la tierra que es parte de sus orígenes.

EL VINCULO CON TRES ARROYOS

Album familiar

La familia tresarroyense del premiado científico se inicia con Vicente Bayúgar y Dolores Arzoz, sus bisabuelos vascos navarros que vivían en La Estancia San Mayol, según cuenta su madre, Carmen Bayúgar. Se casaron en 1900 en Benito Juárez y tuvieron 11 hijos, uno de los cuales murió en la infancia. Aurora Pilar, abuela materna de Juan Maldacena, fue la penúltima.
Aurora se casó con un viajante de comercio porteño, Domingo Morgavio, con quien vivieron unos tres años en Tres Arroyos, en una vivienda ubicada en Sarmiento y Pellegrini.
Allí nació Carmen Morgavio, la mamá de Juan, pero cuando tenía dos años emigraron definitivamente a Buenos Aires donde ya vivían dos hermanos de Aurora.
Juan Maldacena conoce Tres Arroyos, la ciudad natal de su madre, pues aquí había tíos y primos hermanos de Carmen, los bisabuelos ya habían fallecido. Los primos tenían hijos a su vez. Hubo en 1983 un gran Encuentro Bayúgar celebrado en El Fortín Gaucho. Juan tenía unos 15 años. También pasó unos días en Claromecó un par de veces. La última visita a Tres Arroyos fue en 1999 cuando llevó a su novia María a conocer la ciudad y almorzaron con sus padres, Carmen y Luis Carlos Maldacena. Pasaron por La Perla y el físico recibió un obsequio, pues lo reconocieron a raíz de la difusión de la Conjetura Maldacena lanzada en 1998.
En la actualidad siguen viviendo en Tres Arroyos Margarita y Adriana Bayúgar, primas hermanas de Carmen, las menores de un total de 26. También reside aquí Norita Bayúgar. El resto de sus primos se fueron a Buenos Aires u otros lugares.

La familia de Juan Maldacena: María, su esposa, y sus hijos Mariana, Cristina y Marcos en Princeton, EE.UU.

Juan Maldacena en Bariloche con sus padres, Luis Maldacena y la tresarroyense Carmen Morgavio Bayúgar

Juan Maldacena con sus hermanas Eleonora y Anabella

 
 
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