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"Los Cantores de Salavina"

Un monolito, erigido en el lugar donde ocurrió la tragedia, recuerda al conjunto folklórico

 

 


A 40 AÑOS DEL FATAL ACCIDENTE EN CASCALLARES,
RENDIRAN HOMENAJE A "LOS CANTORES DE SALAVINA"

Zamba para recordar

El martes 15 de octubre de 1963, a las 19.45 horas, un Siam Di Tella que transportaba al conjunto "Los Cantores de Salavina", colisionó con un acoplado en la ruta nacional Nº 3, a la altura de Cascallares. Como consecuencia, tres de sus cuatro integrantes perdieron la vida. El fatal accidente, que tristemente colocó a Tres Arroyos en la escena nacional, enlutó al mundo folclórico. Hoy, a 40 años de la tragedia, vecinos de esta ciudad están organizando un homenaje que contará con la presencia de Osvaldo Duthu, el único sobreviviente. "El Periodista", que recreó los pasos del grupo, brinda detalles del reconocimiento que se le tributará

Quince minutos antes de las 8 de la noche del martes 15 de octubre de 1963 el automóvil Siam Di Tella que conducía al conjunto folclórico "Los Cantores de Salavina" desde Bahía Blanca hacia la ciudad de San Cayetano impactó con el acoplado de un camión que, a causa de algunos problemas mecánicos, había quedado detenido sobre la ruta Nacional Nº 3, en cercanías del acceso a la localidad de Micaela Cascallares. Como resultado del choque fallecieron en el acto tres de los integrantes del renombrado grupo al que, en términos de popularidad, actualmente algunos entendidos comparan con "Los Nocheros".
Tan sólo cinco años antes de aquel infortunado suceso, los hermanos Luciano y Osvaldo Duthu, Antonio Ramírez y Agustín Carabajal, cuatro jóvenes músicos radicados en Buenos Aires pero nacidos en Salavina, provincia de Santiago del Estero, habían decidido unir sus talentos artísticos en la formación de un conjunto al que no tuvieron problemas para encontrarle un nombre.
Tras obtener muy buena repercusión en sus primeras presentaciones en algunas peñas, la industria de la música puso los ojos en ellos y, quizás antes de lo que habían imaginado, se encontraron cantando en los estudios de Radio Belgrano y poco después grabando su primer long play para el sello Music-Hall. El merecido éxito había llegado rápido, aunque la fatalidad tampoco tardaría en hacer su aparición.

Quinteros x Carabajal

Dos meses antes del trágico viaje que haría que el nombre de Tres Arroyos se hiciera tristemente célebre entre los seguidores de la música nativa nacional, Carabajal debió abandonar el grupo porque otros compromisos laborales le impedían seguir el ritmo cada vez más intenso de las presentaciones en diversos escenarios del país.
Su reemplazante fue Víctor Alberto Quinteros, un odontólogo nacido en Catamarca que ejercía su profesión en el Policlínico de la ciudad de Lanús y había sido el impulsor del grupo "Los Trovadores Calchaquíes", el cual no alcanzó mayor notoriedad.
Con su flamante integrante ya adaptado a la formación, "Los Cantores de Salavina" se presentaron el domingo 13 de octubre de 1963 en una audición de radio en Bahía Blanca, ciudad en la que permanecieron hasta el martes 15 por la tarde, momento en el cual emprendieron viaje hacia San Cayetano, donde debían actuar esa noche.

Accidente fatal

Si bien no partieron de Bahía Blanca con retraso tampoco lo hicieron con tiempo sobrante, de ahí que Alberto Fort, representante de los artistas en la zona sur del país y ocasional chofer, decidió pisar algo más de lo habitual el acelerador de su Siam Di Tella 1500 chapa patente B 1.147.059 para llegar a tiempo al compromiso contraído. Acompañando a Fort en la parte delantera del vehículo viajaba Osvaldo Duthu, mientras que atrás iban los tres integrantes restantes del grupo folclórico.
Hasta llegar a la zona del accidente la marcha se había desarrollado normalmente, tal es así que "Los Cantores de Salavina" iban ensayando los temas que pensaban cantarles a los sancayetaneses horas más tarde.
"Yo volvía la cabeza escuchando lo que ellos iban cantando", comentó poco tiempo después Osvaldo Duthu a un medio periodístico especializado en folklore que se publicaba por aquellos años. El relato del terrible suceso prosigue así: "De pronto sentí el grito del chofer en el momento en que se le apareció el acoplado. Fort desvió lo que pudo, pero sólo logró frenar a los veinte metros. Cuando atiné a darme vuelta apenas vi un reflejo del acoplado, pero no advertí luces en el mismo. Al virar hacia la izquierda, el coche recibió todo el golpe en la parte de atrás. Yo perdí el conocimiento durante un minuto. Cuando me recuperé, estaba tan aturdido por el golpe que no pude siquiera recordar que los muchachos habían quedado en los asientos traseros. Lo único que tenía encima era al chofer, que despedía sangre por la boca".
Luciano Duthu, Antonio Ramírez y Víctor Alberto Quinteros murieron en el acto como consecuencia del violento impacto, mientras que Osvaldo Duthu y Alberto Fort presentaban diversas heridas y fuertes golpes en la cabeza, pero habían logrado sobrevivir.
Minutos después del choque, el Hospital Pirovano, sitio donde los heridos y fallecidos fueron trasladados, se colmó de seguidores del conjunto y de decenas de músicos de Tres Arroyos y la región, quienes coincidentemente en esos momentos participaban de un festival folklórico que organizaba la gaseosa Crush en esta localidad.

Monolito recordatorio

Exactamente un año más tarde se organizó un homenaje a las víctimas del accidente. Participaron Osvaldo Duthu, familiares y amigos de los artistas fallecidos y diversas personas de nuestra ciudad. En la ocasión se procedió a inaugurar un monolito en el kilómetro 513 de la ruta Nacional Nº 3, lugar donde se había producido el lamentable suceso.
Para la ocasión, una renovada formación de "Los Cantores de Salavina", entre quienes estaban Duthu y Agustín Carabajal, actuaron aquí como una forma de agradecer a todas las personas que los atendieron y se preocuparon por ellos aquella trágica noche de octubre de 1963. Poco tiempo después el conjunto folclórico se deshizo para siempre.

Cuarenta años después

En octubre próximo, cuando se cumplan 40 años de la muerte de los tres músicos, Tres Arroyos volverá a recordar a "Los Cantores de Salavina" en un encuentro en el cual se contará con la presencia de Osvaldo Duthu y su hijo, quien nació poco tiempo después de la colisión y fue bautizado Luciano Antonio Víctor.
Pero antes que narrar detalles de los actos que tendrán lugar en el gimnasio de la Escuela de Educación Técnica, vale la pena contar la historia que da origen a este nuevo homenaje a los folcloristas accidentados en Tres Arroyos, ya que la misma da cuenta del profundo afecto que las personas suelen tener por sus artistas preferidos y de las cosas que son capaces de hacer para manifestar este sentimiento.
Rodolfo Barrionuevo es un tucumano que se radicó en Tres Arroyos pocos años después de la trágica desaparición de tres de los miembros del conjunto folclórico. Actualmente cuenta con un servicio de combis y por ese motivo recorre asiduamente las rutas de la zona. Así fue como hace un par de años advirtió que el monolito que recordaba el sitio del accidente de los hermanos Duthu y compañía había desaparecido. Luego de consultar en diferentes sitios, se enteró que el monumento había sido demolido porque una empresa de telefonía debía pasar con sus cables por el lugar donde aquel se hallaba erigido.
Como un justiciero solitario que lucha por el mantenimiento de la memoria, Barrionuevo pagó de su bolsillo los materiales necesarios para reconstruir el monolito y con sus propias manos se encargó de llevar a cabo la obra.
La digna tarea reparadora de este tucumano amante del folclore podría haber quedado en el olvido, pero Carlos Ravella, quien lo acompaña ahora en la organización del homenaje, no se cansa de repetir ante toda persona que se le cruce por delante que su socio en la organización del evento del próximo 25 de octubre ha sido el héroe anónimo que rescató de la desidia un pedacito de la historia del folclore argentino. Y claro, esto se lo contarán a Osvaldo Duthu cuando visite la ciudad.

Mítica guitarra

Luego del accidente en el cual perdieron la vida casi todos los integrantes de "Los Cantores de Salavina", la guitarra que los músicos tocaban en el improvisado ensayo que desarrollaban en el automóvil en el cual iban viajando desapareció de la escena del accidente, convirtiéndose en un pequeño mito en torno de aquel hecho.
Lo cierto es que recientemente los organizadores del homenaje que se tributará en octubre a los artistas dieron con un hombre residente en una localidad vecina que asegura ser el poseedor de aquel instrumento.
Aparentemente, este hombre habría comprado la guitarra a alguien que necesitaba dinero, quien al entregársela le confesó que se trataba de la misma que había desaparecido luego de la colisión.
Ravella y Barrionuevo hicieron gestiones para recuperar el instrumento de cuerdas y regresárselo a su dueño durante el acto que se llevará a cabo aquí. Sin embargo, fue el propio Osvaldo Duthu quien, al enterarse que los organizadores planeaban esta devolución, solicitó que dejen la guitarra en manos de la persona que la ha conservado hasta ahora. Seguramente, el músico no desea que el homenaje se convierta para él en el recuerdo de la pesadilla que vivió la tarde noche del 15 de octubre de 1963 a la altura del kilómetro 513 de la ruta Nacional Nº 3. No obstante, el próximo 25 de octubre no podrá evitar sentir intensas emociones.



 
 
El Periodista de Tres Arroyos.
Tres Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, República Argentina