notas edicion de papel

INFORME ESPECIAL - CADA VEZ MAS JOVENES TRESARROYENSES ELIGEN CURSAR SU CARRERA SUPERIOR EN TRES ARROYOS

Me quedo a estudiar

Las razones son diversas, pero parten de una valoración cada vez mayor de las carreras que se pueden seguir tanto en CRESTA como en los Institutos, que van desde profesorados con alta demanda laboral hasta la anhelada Ingeniería Industrial, y atraviesan también aspectos económicos, como la necesidad de insertarse en el mundo del trabajo, y sociales, como la necesidad de más tiempo en casa para decidir sobre el futuro. Pero además Tres Arroyos se va perfilando como ciudad “pro universitaria” al incorporar espacios de alojamiento, becas y estrategias para retener a los estudiantes y evitar males tan temidos como el fracaso y la deserción. Informe especial de “El Periodista”

Octubre 2018
Cada vez son más los jóvenes tresarroyenses que optan por cursar sus estudios superiores en la ciudad

Cada vez son más los jóvenes tresarroyenses que optan por cursar sus estudios superiores en la ciudad

La decisión se suele tomar en familia y hay que empezar a pensar en varios aspectos desde mucho tiempo antes. El último año del secundario es un torbellino, porque viene el egreso, se termina una etapa, se acerca el viaje de egresados pero además hay que redondear en apenas unos meses la consolidación de una idea del futuro que se puede tener o no, y hay que resolver un montón de cuestiones prácticas: ¿Dónde voy a vivir? ¿Podré compartir el espacio con algún amigo/a? ¿Conseguiré algo cerca de la facultad? ¿Cómo resuelvo el tema de la comida y la ropa? ¿Sé cómo viajar y moverme como para quedarme solo? Para los padres, en tanto, hay un solo interrogante que se clava como una espina: ¿Podremos? ¿Llegaremos con la plata? Y otro que subyace como temor y que pocos se atreven a confesar: ¿Y si no le va bien? ¿Y si se quiere volver?
Hoy, sin embargo, muchas familias tresarroyenses, pero también de Claromecó, de Cascallares, de los distritos vecinos, miran el futuro de sus hijos con optimismo pero también con alivio. Porque aunque no lo digan taxativamente, muchos cambiaron el “me voy” por el “me quedo” a estudiar. Y las perspectivas de todo el grupo dan un vuelco importante, porque cerca de la familia todo se ve más sencillo para seguir adelante, mamá puede seguir dándonos una mano con la ropa, papá se sentirá más tranquilo porque los costos a afrontar son claramente otros, y hasta podemos trabajar algunas horas mientras seguimos formándonos.
Este fenómeno es multicausal, como se podrá apreciar en este informe especial de “El Periodista”, pero básicamente obedece, según los referentes consultados, a una oferta académica seria y consolidada, a factores económicos que se observan en la coyuntura pero también al respaldo de una inserción laboral generalmente rápida y exitosa, y a cuestiones que tienen más que ver con el perfil de nuestros jóvenes, que requieren de otros tiempos para pensar en dejar el hogar familiar. Al mismo tiempo, decisiones políticas que buscan convertir a Tres Arroyos en un centro de estudios superiores de relevancia regional, apuntando incluso a la universidad propia, conforman un abanico de razones para quedarse y formarse aquí, con propuestas al alcance de todos.

Una propuesta seria y que da resultados
Para Gabriela Hoffmann, directora de CRESTA, la decisión de jóvenes tresarroyenses de quedarse a estudiar en su ciudad “obedece a dos lógicas. La primera es que los resultados de todo lo que tiene que ver con educación superior en Tres Arroyos, y el hecho de que nuestros graduados, los de los institutos y todos los espacios de este nivel, estén insertos trabajando en empresas, comercios o prestando servicios en forma particular, han llevado a la comunidad a valorar mucho más este tipo de formación. Se ve que es una formación de calidad, que las propuestas que se introducen a nivel social son interesantes, que hacen crecer la ciudad, y entonces hay una mayor confianza en estos espacios de formación a nivel local. Por eso muchos hoy eligen estudiar y graduarse en la ciudad. Y por otro lado, muchas personas que antes no se plantearon la posibilidad de cursar estudios superiores, porque pensaban que quizá no iban a poder completarlos, o que eso no era para ellos; muchos que terminaban el secundario y se quedaban buscando un trabajo o tal vez, en sectores más vulnerables, no teniendo un proyecto de vida concreto, hoy pueden proponerse estudiar porque pueden venir a CRESTA, plantear que necesitan una beca, recibir la ayuda que ofrece el Municipio… Hay una población nueva que hoy accede a estudios superiores o que al menos se está preguntando ¿por qué no estudiar?”.
“Recibimos muchas escuelas cerca de fin de año, varias de ellas con alumnos que provienen de sectores vulnerables, y demuestran mucho interés, hacen preguntas, cuestionan cosas, y eso está bueno porque sienten que este lugar también es para ellos. Por eso en CRESTA se han formado muchos tresarroyenses que son la primera generación de profesionales en sus familias, y eso para nosotros es muy importante”, completó Hoffmann.
En tanto, para Graciela Callegari -directora del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N°33 y también integrante del Consejo de Educación Superior provincial-, la oferta de carreras superiores en Tres Arroyos es, desde el punto de vista de su pertinencia y el presupuesto existente, “impecable. Es muy seria y está muy bien armada en términos de políticas para el sistema educativo y para los sistemas de producción, y también para la política social del distrito, que en este momento es sumamente importante”.
“En general la oferta educativa está pensada en términos del desarrollo local tanto en lo productivo como en los servicios; el 33 tiene Industrias Agroalimentarias, indudablemente la tecnicatura que de lleno pega en el agregado de valor a la producción en el distrito. Higiene y Seguridad en el Trabajo capacita personal y forma recursos para el análisis y la resolución de problemas en ese aspecto, y además, mediante las prácticas profesionalizantes, tiene un fuerte vínculo con las empresas locales. Y eso también impacta en las políticas para cada sector, porque el diálogo entre la formación y el sector involucrado modifica a ambos, crece la calidad de todos. Desde los centros de educación superior hay un aporte constante a la comunidad, a la toma de decisiones políticas, a través de las jornadas, las charlas, los proyectos de investigación”, describió la directora del Instituto 33.
“Hoy me planteaban, por ejemplo, que un campo al que le falta desarrollo de profesionales es el de la comercialización online –señaló Gabriela Hoffmann-, y me pareció genial que se puedan explorar esas posibilidades. No hay gente especializada en posicionar productos, ofertarlos, y los que somos de las nuevas generaciones lo hemos incorporado a esto de la compra y venta online, que hoy tiene un gran grado de desarrollo, pero le falta capacitación a los comerciantes. Es una observación que me han hecho desde la Cámara Económica, con la que trabajamos en conjunto, y me parece muy interesante, como en general lo es la interacción con distintas instituciones del medio. Además nosotros tenemos la posibilidad de articular con la oferta de las universidades y traer la formación a Tres Arroyos teniendo en cuenta necesidades puntuales”, consideró la titular de CRESTA.
Algunas diferencias se plantean en torno al Instituto 167, que suele ser la elección más frecuente de quienes deciden comenzar una carrera en estadíos más avanzados de su vida, normalmente ya con familia y cierto recorrido en el campo laboral, y no tanto la de los egresados recientes. No obstante, su oferta de carreras vinculadas a la docencia, sobre todo Primaria y Especial y otras en las que formó profesionales en campos inexplorados hasta entonces en el distrito, como Publicidad o Locución, guardan también una fuerte relación con la demanda local. “Hay algunas carreras, como Inicial por ejemplo, que es una demanda de las propias alumnas y no tanto del campo laboral, porque hay menos jardines, y por allí es importante que se entienda aun cuando tienen otras opciones de inserción; pero en el caso de Primaria y Especial, hay que seguir trabajándolas porque en tercero y cuarto año hay alumnas haciendo suplencias, hay lugares sin cubrir. Hay un recambio importante por docentes que se jubilan, y en ese sentido sabemos que la demanda es constante. Y se da una situación similar en los profesorados de Geografía e Historia; los alumnos comienzan a trabajar rápidamente”, describió Paula Lusi, directora del 167.
“Sería interesante que los padres conocieran estas propuestas, y que las tengan en cuenta a la hora de acompañar la elección de sus hijos; porque una cuestión que observo hoy es que quizá por miedos, o porque los chicos de hoy son quizá un poquito más inmaduros que nuestras generaciones, o necesitan tomarse más tiempos para decidir lo que, en definitiva, es su futuro. Y estoy de acuerdo con que puedan tomarse este tema con más tiempo y más seriamente, porque es triste ver a un chico frustrado porque eligió una carrera que no es lo que quiere, o quizá sí, pero no es su momento para irse a estudiar porque hay cosas de la vida cotidiana a las que no se han podido acostumbrar”, aportó Lusi.

Los que estudian, trabajan
Lo que más interesa, hoy y siempre pero sobre todo cuando se piensa en las posibilidades que cada carrera ofrecerá cualquiera sea el lugar elegido para cursarla, es qué herramientas y con qué chances se contará a la hora de salir a buscar trabajo. En ese aspecto, coinciden las directoras de los centros de educación superior locales, la realidad que presenta Tres Arroyos es muy auspiciosa, porque muchos comienzan a trabajar incluso antes de recibirse y las propuestas de articulación con empresas pueden calificarse como exitosas.
“Nosotros tenemos un seguimiento, del que surge que están quienes siguen estudiando cuando terminan una tecnicatura, en universidades, a distancia, en ciclos de complementariedad semipresencial; quienes se insertan en el campo laboral para el que se formaron y quienes trabajan en otros campos usando la formación en la mejora del desarrollo de lo que están haciendo. Por ejemplo, un egresado en Gestión Ambiental de la universidad hace la Tecnicatura en Seguridad e Higiene en el Trabajo y mejora las condiciones de los procesos en los que trabaja en una empresa o en un emprendimiento propio. Hay distintos caminos, pero en general todos nuestros egresados están trabajando”, sostuvo Callegari.
“Pensamos la oferta en función de la inserción laboral, por supuesto -subrayó Gabriela Hoffmann-, y lo que nos planteamos es que no se genere una masa de graduados que después queden sin inserción laboral, o de carreras que por allí no son las que el mercado está requiriendo, sino traer posibilidades que después se desarrollen laboralmente en la comunidad. No se le dice al alumno qué debe estudiar, pero se le muestra el camino de la formación que demandan los tiempos actuales”, indicó la directora de CRESTA.
En este sentido, una carrera con matrícula sostenida y una interesante demanda laboral ha sido la tecnicatura en Administración Contable del Instituto 167, una de las más antiguas del nivel superior en el ámbito local y de las más requeridas por potenciales empleadores. “Nos ha dado muchas satisfacciones; lleva más de 34 años de cursada y es, consideramos, una carrera que respondió siempre a lo que fue el perfil histórico del ex Colegio Nacional: es la tecnicatura que seguían los chicos que terminaban el Comercial. Y eso es lo que se ha buscado siempre en el Instituto: hacer fuertes y sostenidas en el tiempo las carreras, los equipos docentes. Además, son muchas las empresas que nos piden que les señalemos a algunas personas, incluso en segundo y tercer año, para comenzar a trabajar aun mientras están estudiando. Por eso seguimos apostando a Administración Contable, y hay un nuevo grupo de gente que, mediante la Expotécnica, la pone de relieve aún más, además de difundir el resto de las tecnicaturas”, expuso Paula Lusi.
También se forman profesionales en Tres Arroyos que consiguen insertarse exitosamente en el mercado en otros lugares, como se ha dado en el caso de Publicidad, otra de las tecnicaturas que se cursa en el 167 y que constituye una oferta inédita al menos en el ámbito de la educación pública en varios kilómetros a la redonda. Sucede algo similar con Turismo, otra de las propuestas históricas del espacio de formación que funciona en el ex Colegio Nacional que se orienta hacia una mirada más social y sustentable; y ha resultado de gran interés la tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico, de la que este año egresará la primera cohorte y que viene a resolver una deuda pendiente de la salud y la educación de personas con discapacidad y distintas necesidades y que requería recursos calificados.

Educación para todos
Otro aspecto insoslayable en el que están trabajando desde distintos aspectos los centros de educación superior es el de la integración. El proyecto de capacitación por aula virtual del grupo Más Inclusivos, con apoyo y participación municipal y denominado “Discapacidad, Familia, Sociedad y Estado” comenzó exitosamente alojado en el campus de CRESTA, pero ya comprometió su colaboración el Instituto 167. Además, el Instituto 33 está trabajando en el marco de Educación Física con propuestas de extensión relacionadas con personas con discapacidad y adultos mayores, y puertas adentro, en el armado de una respuesta institucional para quienes plantean necesidades especiales.
“Más allá del trabajo dentro del Instituto para responder a la demanda de alumnos con baja visión, por ejemplo, hay un desafío muy importante que moviliza a la Provincia y en el que nos tenemos que involucrar, que es pensar cómo responder y proveer de presupuesto a la presencia de acompañantes en la educación superior, además de resolver las contradicciones que aparecen en la propia formación y que, en caso de que personas con discapacidad no puedan cumplirlas por distintas razones, necesariamente tendrán que ser atendidas porque si no, los estamos estafando porque incluso los colegios profesionales exigen determinadas cuestiones para poder trabajar. Y no podemos facilitar que alguien estudie para después no permitirle que trabaje: ha llegado el momento de un gran debate técnico para resolver esos escollos operativos y apuntar a una educación verdaderamente inclusiva como dice la ley”, destacó Callegari.
Otra cuestión no menor es el impacto social que tiene la formación de recursos para el distrito en el que se insertan, y especialmente para las localidades, donde el desarraigo supo ser un problema difícil de resolver. “Una cuestión que fue fundamental para eso fue la instrumentación de la beca de transportes, que es un verdadero éxito. La gente que la recibe no deja de estudiar. Nosotros teníamos un gran problema: había una matrícula importante de Orense, por ejemplo, que iba desgranándose y luego se perdía porque no podían sostener el costo económico de ir y venir. Pero con la beca y una red interesante de ayuda entre los estudiantes, que se asociaban y venían de a cuatro, se fue logrando. Hoy tenemos por recibirse profesores para Claromecó, para otras localidades, hay alumnos de Reta, de Orense, de Adolfo Gonzales Chaves. Estamos formándoles recursos a esos lugares que después van a poder quedarse trabajando allí”, completó Callegari.
“Justamente nos parece importante que los jóvenes de localidades vecinas vengan a formarse a la ciudad, pero sobre todo que vuelvan allí para desarrollarse. Claromecó necesita sus profesionales, Orense necesita los suyos; mediando una oferta cercana, el arraigo es más sencillo. Y este año establecimos un convenio con la Municipalidad de Adolfo Gonzales Chaves para que alumnos de CRESTA que son de allí puedan radicar en su distrito algún tipo de práctica o pasantía que les permita darse a conocer en su lugar de origen y que sean, luego, contratados de manera efectiva como recurso local”, señaló, por su parte, Gabriela Hoffmann.
También para Paula Lusi, del 167, la instrumentación de becas y apoyo para estudiantes de los pueblos vecinos ha sido sin duda un avance importante, que hay que seguir profundizando. “Desde la política municipal se puede seguir buscándole la vuelta a la posibilidad de que se acerquen más alumnos”, estimó.

Con respaldo institucional
Finalmente, hay que decir que el abanico de formación universitaria y terciaria tresarroyense cuenta con avales institucionales de relevancia y referentes que trabajan de manera continua y articulada para consolidar las propuestas.
Adriana Etcheto es representante del Ejecutivo municipal en el Consejo Asesor de Educación Superior, en el que están representados el CRESTA, los Institutos 33 y 167 y el Conservatorio Provincial de Música, además de concejales de todo el arco político local. A su criterio, “hay una enorme oportunidad al contar con la posibilidad de cursar estudios superiores en Tres Arroyos, a la que llegan no sólo alumnos del distrito sino también de la región. Hay una formación muy interesante en lo docente, en las tecnicaturas, y por supuesto a partir de la incorporación de carreras como la ingeniería industrial, en la que se está trabajando, o la tecnicatura en sistemas de información”. Esta oferta, estimó Etcheto, es “muy pertinente en relación con la demanda del sector del trabajo; por eso las matrículas se sostienen, y hay necesidad de estas carreras porque distintos sectores las están pidiendo. Además, si antes era necesario un título secundario para acceder al mundo del trabajo, hoy un título del nivel superior no será garantía absoluta, pero sin duda no tenerlo hace las cosas más difíciles. Y tener la oportunidad de lograrlo en Tres Arroyos es muy valioso”.
“Es una gran oferta donde hay diversidad y se evita la superposición de carreras –apuntó Marta Pellegrini, una referente en educación para el vecinalismo y también miembro del Consejo-. Considero también que se quedan más chicos y se incorporan adultos al nivel porque también hay un trabajo político en este sentido, con la creación del sistema de becas de transporte, que garantiza el acceso de los estudiantes de las localidades, entre otras decisiones. Encauzar todo el arco político y educativo para lograr lo que Tres Arroyos necesita no es algo menor, sobre todo para conseguir que se formen los profesionales que requieren la educación y el trabajo. Además es muy importante que demos a conocer la gran cantidad de carreras que integran la oferta académica de Tres Arroyos, que es reconocida en la provincia por su calidad y nos tiene que hacer sentir sumamente orgullosos, y porque hoy quizá los chicos no tengan la necesidad de irse de otros tiempos”.

LA OFERTA ACADEMICA

Qué, cuándo, cómo y dónde estudiar

En términos de la propuesta académica para el año que viene, Graciela Callegari anticipó que el Instituto 33 pondrá a consideración una nueva carrera, la tecnicatura en Sistemas de Información. “Estamos cerrando la Tecnicatura en Comunicación Multimedial y necesitábamos redireccionar ese presupuesto; elegimos esta carrera por sobre la orientada a redes para aumentar el campo laboral de los egresados. Es informática, y en este campo la necesidad es enorme”, explicó.
Mientras tanto, seguirán los profesorados en Lengua y Literatura, Matemática, Inglés y Educación Física; y las tecnicaturas en Higiene y Seguridad en el Trabajo, Trabajo Social, Industrias Agroalimentarias, entre otras.
El Instituto 167 seguirá apostando fuertemente a sus carreras clásicas, antes mencionadas, buscando como señaló Paula Lusi “seguir fortaleciéndolas y haciendo más fuertes también los equipos. Es difícil instalar las carreras, conseguir los recursos humanos para su dictado con el perfil que nosotros queremos darle a cada una, por eso buscamos que ese armado se vaya sosteniendo en el tiempo. Vamos a seguir con Turismo, este año ya finaliza la primera cohorte con un viaje a Puerto Madryn; con Acompañamiento Terapéutico, que era una demanda importante y a la que pensamos sobre todo porque teníamos alumnas de Especial que se iban a Bahía Blanca a completar esta formación; y también porque viene a reforzar la capacitación que se da en el Centro de Formación Profesional, con la que articulamos ya que la tomamos como equivalencia del primer año de nuestra tecnicatura, a cuyo término el alumno recibe su primera certificación”, explicó.
En CRESTA, donde aún se está trabajando para completar la grilla del 2019, la oferta buscará cubrir necesidades del mercado local vinculadas a la salud, por un lado, y a la producción y el desarrollo industrial. “Estamos con la inscripción abierta para la Licenciatura en Logística, y las otras dos carreras que vamos a lanzar sobre fin de año son Ingeniería Industrial y la Diplomatura en Emergencias de Salud y Prehospitalarias, lo que hoy se está necesitando para responder a hechos que se dan en domicilios, en la calle, y lo que requiere la política de atención de las emergencias que está llevando a cabo el Municipio y la llegada del SAME, entre otras cuestiones”, describió Gabriela Hoffmann.
Para conocer detalles de la oferta académica de cada centro, fechas y requisitos de inscripción:
https://isfd167-bue.infd.edu.ar/
https://isfdyt33-bue.infd.edu.ar/
www.cresta.edu.ar
https://ctresarroyos-bue.infd.edu.ar/

COSTOS Y NUMEROS A AFRONTAR PARA ESTUDIAR

Una economía paralela

En marzo del 2018, un cálculo estimado para poder instalar a un estudiante en el centro universitario más cercano a Tres Arroyos, que es Bahía Blanca, indicaba que había que hacer frente a unos 7000 a 10.000 pesos mensuales. Buena parte de ese presupuesto lo demandaba el alquiler de un lugar para vivir (departamentos entre 4000 y 7000 pesos que se suelen compartir), unos 500 a 1500 pesos más de expensas, la comida, los gastos de estudio como fotocopias y útiles, y la movilidad (opcional, porque se suelen buscar lugares cerca de la universidad). Hay que calcular entre un 15 y hasta un 20% más si la ciudad elegida es Buenos Aires o La Plata, y por supuesto, a estos números sumarles el fuerte incremento de los servicios públicos ocurrido durante este año (se paga luz y gas en todos los casos cuando se alquila) y el impacto de la inflación en general. Lo que se dice una economía familiar paralela, que no todo el mundo está en condiciones de afrontar porque incluso se perciben dificultades a la hora de destinar recursos al estudio viviendo incluso aquí en la ciudad.
“Estamos observando problemas de índole económica para sostenerse en el estudio aquí mismo, en Tres Arroyos, y por eso los estamos siguiendo para que no dejen, porque no pueden comprar los materiales o porque tienen que decidir si compran los materiales o les dan de comer a sus hijos, o les cuesta pagar los servicios. Hay situaciones complicadas”, advirtió la directora del Instituto 33. “Lo más importante es sostenerse en el estudio porque si esas personas hoy se quedan sin trabajo, por ejemplo, y además dejan de estudiar, la reinserción en el mercado laboral va a ser mucho más difícil”, apuntó Graciela Callegari.
La posibilidad concreta de quedarse en la ciudad para los tresarroyenses, o bien de instalarse en condiciones económicas bastante más favorables para los chicos de las localidades o de distritos cercanos, se ve además favorecida por la aparición de hostels, pensiones y departamentos pensados especialmente para el alojamiento de estudiantes. “Nosotros articulamos, de hecho, desde el área de Bienestar Universitario, con quienes brindan espacios de alojamiento, que tienen por allí pensado hasta descuentos para alumnos que vienen de afuera, y siempre tratamos de facilitarle las cosas al alumno para evitar la deserción. Hay mamás con hijos pequeños que requieren un espacio para ellos, chicos de las localidades que necesitan viajar y para eso las becas de transporte municipal cubren los costos, alumnos de la región que llegan a instalarse en la ciudad, y esa área, que tiene un desarrollo cada vez mayor, se ocupa de todas esas cuestiones”, describió, por su parte, la directora de CRESTA.
En este sentido, Paula Lusi, directora del Instituto 167, advirtió que es necesario ampliar la oferta de alojamiento para estudiantes y volverla accesible en términos de valores. “No podemos pensar en alquileres altos porque quien viene a estudiar no los puede afrontar. Por suerte están apareciendo algunos espacios que tienen en cuenta esto, quizá con propuestas temporales, porque hay que observar que muchos de los que se acercan a estudiar tienen además una familia que mantener, y si han decidido mejorar sus expectativas hacia el futuro, hay que acompañarlos. Otro espacio interesante son las ‘casas de…’ que funcionan en ciudades universitarias, como La Plata o Bahía Blanca. Son cuestiones que nos falta mejorar e incorporar a las políticas de estado, como el hecho de que tampoco contamos con un transporte público adecuado y constante con las localidades, todas cosas que sin duda harían más fácil y más económico estudiar para mucha más gente”, consideró.

Otras notas del mes

La oferta de carreras atractivas, con egresados que se insertan laboralmente con rapidez, ha tornado más elegida la posibilidad de quedarse en Tres Arroyos para estudiar

Tanto el CRESTA como los Institutos 33 y 167 articulan su oferta académica con el mundo del trabajo, mediante convenios con organizaciones y empresas

Gabriela Hoffmann, directora de CRESTA, destaca que en el Centro se han recibido tresarroyenses que constituyen la primera generación de universitarios de sus familias

Para Graciela Callegari, directora del Instituto 33, la oferta académica superior de Tres Arroyos es “muy seria y de calidad, además de pertinente en relación al mundo del trabajo”

Paula Lusi, directora del Instituto 167, advierte que hoy, los jóvenes requieren de otros tiempos para decidir su futuro, y es importante respetarlos para evitar deserción y fracaso

 
 
Castelli y Pardo
 

mensajes

tresarroyenses por el mundo

"Felicitaciones por veinte años de constantes sorprenderes"

¡Muchas felicitaciones a todos los fieles responsables por los veinte años de constantes sorprenderes! Vuestro especial estilo sustancia en mí, […]

Deje su mensaje Ver Mensajes

tresarroyenses en tres arroyos

"Felicito al diario por el aniversario"

Los felicito por el aniversario de vuestro diario. Un extraordinario trabajo para mantener a la gente informada sobre tantas cosas. […]

Deje su mensaje Ver Mensajes