notas edicion de papel

“El CASTILLO DE CLAROMECO”, UNA OBRA QUE LLAMA LA ATENCION DE TODOS

Casa de cuentos

Se levanta, imponente, cerca del Faro. Guarda similitud con fortificaciones de la Toscana italiana, y no hay visitante que no se pregunte quién ideó semejante construcción, para qué se usará, cómo será su interior. “El Periodista”, a través de la palabra del creador del proyecto, el arquitecto José María Menna, responde a todas las inquietudes de sus lectores acerca del magnífico castillo de Claromecó. Detalles exclusivos

Enero 2017
En unos seis meses, el castillo de Claromecó podrá disfrutarse en todo su esplendor. En la actualidad, la obra sigue avanzando con la cobertura de todo el exterior con piedras

En unos seis meses, el castillo de Claromecó podrá disfrutarse en todo su esplendor. En la actualidad, la obra sigue avanzando con la cobertura de todo el exterior con piedras

Aunque hay antecedentes de construcciones similares ubicadas sobre colinas y pensadas para la protección de sus habitantes contra eventuales amenazas, los primeros castillos de los que hay registro –incluso muchos en pie-, aparecieron en la Alta Edad Media. Orientados hacia la defensa y pensados también como una muestra del poderío de sus residentes, los “señores” y representantes de la realeza, estos edificios, generalmente ubicados cerca de lechos de agua y sobre tierras altas, albergaron entre sus muros tanto intrigas políticas y religiosas como historias de amor “oficiales” y secretas, sagas familiares y decisiones sobre el destino de las comunidades que se extendían a sus pies.
Sin embargo, su natural asociación con el poder no ha sido impedimento para que el imaginario popular considere al castillo un símbolo romántico. Y como se sabe, aquello que tiene que ver con las relaciones humanas siempre genera curiosidad y es de por sí atractivo. Casi ausentes en tierra bonaerense, salvo algunas interesantes fortificaciones como la ex Usina San Martín de Bahía Blanca, el Naveira en Luján o el de la Amistad en Chascomús, la construcción de un castillo a orillas del mar en Claromecó ha despertado un enorme interés en turistas y residentes.
El increíble edificio está ubicado en el loteo conocido como Villa Faro, cerca de este otro gran atractivo turístico que le da nombre a la zona y en inmediaciones del camping de Luz y Fuerza. Desde el inicio de la obra, hace ya algo más de un año y medio, se han tejido numerosas especulaciones acerca de quienes podrían ser sus propietarios, sobre los que se mantiene una relativa reserva, y sobre el destino que se daría a un lugar tan particular. Atraído por esta llamativa creación arquitectónica, “El Periodista” pudo establecer que se trata de una vivienda, y que no habrá allí otro uso que no sea el de disfrutar la maravillosa vista que tienen sus torres con el mar como casi único testigo.

Un proyecto único
El arquitecto tresarroyense José María Menna está a cargo del proyecto desde su concepción. “Es una obra muy particular, con mucha participación del propietario, y en la que se va avanzando y decidiendo, en algunos aspectos especialmente relacionados con la ambientación, sobre la marcha. Como desafío es muy interesante. Al tener esta forma tan atípica, hay que ir pensando muy bien todo. Por poner un ejemplo, el mobiliario más funcional, como la cocina, será moderno, para que sea más fácil de operar y brinde un confort óptimo. Mientras que el resto está diseñado de acuerdo al estilo de un castillo, por lo que lo más complejo es hermanar estilos, como una campana de hierro forjado y bronce, con grifería exclusiva y hasta una torre que incluye un jacuzzi”, describió a “El Periodista”.
Menna fue testigo desde el principio de la curiosidad de locales y visitantes, que no pierden ocasión de preguntar por el castillo y su finalidad. “Llamó la atención enseguida, claro. Estaban quienes creían que podía ser un hotel, y hasta vecinos preocupados por si era un boliche. Sin embargo, esta no es una zona habilitada para ese tipo de radicación, es netamente residencial. Esto es una casa”, señaló.
La construcción empezó en julio de 2015, y está previsto que se finalice en unos seis meses más, por lo que en definitiva tomará dos años completos de trabajo. “Nunca se interrumpió, lo que sucede es que según la etapa que se esté haciendo, se va más o menos rápido. El sistema de construcción, aunque se trate de un castillo y se busque lograr ese estilo, es bien moderno. Por ejemplo, se compraron las losas pretensadas tipo Shap en la fábrica y se montaron en dos días. En un día se montó el primer piso y al siguiente ya se trabajaba en la planta alta. Y la segunda losa, que cubre el primer piso, también se hizo en un día. Y enseguida se empezaron a levantar las torres y a construir. Toda la cubierta es de losa, salvo la galería y las torrecitas que son de chapa negra, porque la idea es que la terraza se use. La vista que tienen, tanto la terraza como las torres, es impresionante”, aseguró el profesional.
Las ventanas, que acompañan el estilo de la tipología paisajística de la obra, dan una particular sensación sobre todo desde el interior. “Es muy interesante la manera en que recuadran el paisaje. Ese tipo de ventanas, con expansiones, en el primer piso donde funcionará una sala de juegos, son muy atractivas desde dentro de la casa, aunque no permitan, como en el caso de obras más racionalistas, que se aprecie el interior y sus funciones desde afuera”, consideró Menna.

Desafío de proporciones
Para el arquitecto, este trabajo es tan singular para el ejercicio de su profesión como lo son los resultados que ya pueden verse en el terreno. “Es interesante, porque jamás se me cruzó que podía llegar a hacer algo así. Pero me fui entusiasmando cada vez más. Como en cualquier obra en que los propietarios se juntan con el profesional y le plantean qué es lo que quieren,
-y uno oficia hasta un poco de psicólogo, porque se habla y se interpreta mucho, en una faz del trabajo que es muy interesante-, esta empezó así pero el desarrollo fue al revés. Por lo general uno empieza de adentro hacia afuera, sin embargo en este caso se planteó de movida hacer un castillo, y después se empezó a hablar de cómo sería el interior”, recordó el arquitecto.
Sobre ese planteo original de construir un castillo, después hubo que avanzar en decidir a cuál o cuáles de los diversos estilos, épocas y usos referiría. “Pensamos en ciertas viviendas fortificadas de la zona de la Toscana, a las que se parece, pero siempre reforzando la idea del castillo. Y por supuesto todo esto me obligó a recordar mi época de estudiante, la historia de la arquitectura, y los castillos que yo mismo tuve oportunidad de visitar, de conocer su interior, su forma de construcción. Y lo más desafiante fue, en una escala menor, mantener la relación y la proporción de los espacios, del interior amplio, de la logica de circulación que hay dentro, todo en dimensiones que no son las de esos lugares, aunque sin dejar de ser imponente. En definitiva, poder responder a la tipología de las obras de ese momento. Pero en ese camino, todos los días se plantean cosas nuevas a resolver. La obra demanda mucha atención y comunicación con el constructor”, admitió.
Para transitar este desafío, era indispensable contar con constructores y trabajadores a la altura de las circunstancias y con ganas de incursionar en algo nuevo. Y se consiguió con gente de Tres Arroyos. “El constructor es Hugo Suárez, que se enganchó en la aventura. Porque a ritmos de obra, esto por momentos se pone más lento, y exige más atención cuando en realidad en la construcción el negocio es la rapidez. Hacer las cosas bien, claro, pero lo antes posible. Y dos años de obra, y además en Claromecó, no se ajustan a esos parámetros…Además, para todos los rubros que intervienen es igual, porque esto tiene su complejidad. Las cosas modernas no pueden ser demasiado evidentes, y como el dueño tiene su idea del castillo terminado, también en el trabajo en el interior van manifestándose cosas que se resuelven charlando, a diferencia de otras obras que en determinado momento van avanzando solas. Incluso hay clientes, me han tocado, que piden que uno elija hasta las cortinas. En este caso, el ida y vuelta es constante”, explicó el arquitecto.
Hermanar estilos diferentes, ensamblar cuestiones de la actualidad como la termofusión con un baño que exige una grifería particular, fueron parte de esa tarea única que emprendieron profesionales y técnicos para lograr los avances que la obra exhibe hoy. “Nos pasó que tuvimos que romper lo hecho en el baño de servicio porque la grifería iba a salir del piso, en fin, cosas del día a día que se fueron acomodando sobre la marcha”, ejemplificó.
En este sentido, Menna advirtió que aspectos que en otro tipo de construcciones se resuelven de manera más simple, aquí requieren también de un análisis diferente, como la calefacción o la iluminación. “Claromecó es muy particular, y en este sentido se barajaron soluciones sofisticadas, porque si uno piensa en que la gente viene de lejos y se encuentra con una vivienda tan grande, resulta indispensable pensar en sistemas de manejo remoto para varias cosas, salvo la limpieza. Por ejemplo el riego se maneja con una central meteorológica por computadora, que incluso se programa sola, y con la calefacción se podría hacer lo mismo, pero si esto tuviera un inconveniente técnico, sin duda sería un problema resolverlo en poco tiempo y dar con la gente adecuada. Todo eso se tuvo en cuenta, siempre pensando en el confort pero adaptándonos a las posibilidades del lugar. Por eso la calefacción va a ser eléctrica, contará con aire acondicionado, y como con todo el resto de la obra, vamos viendo hasta encontrar una solución adecuada”, señaló el arquitecto.
La superficie, de alrededor de 470 metros cubiertos, es un dato a tener en cuenta. Y por supuesto el uso que los propietarios tengan pensado darle. Porque hay que dotar de comodidades a cuatro habitaciones de importantes dimensiones, a comedores y salas de dimensiones generosas, estares íntimos, entre otros espacios con que contará el castillo.
Todo está provisto de electricidad trifásica, y el render de iluminación de la fachada y el interior es, a criterio del arquitecto, “algo espectacular, que va a quedar muy bien, y que también fue diseñado en Tres Arroyos”.

Lo que falta
En unos seis meses, el castillo de Claromecó podrá disfrutarse en todo su esplendor. En la actualidad, la obra sigue avanzando con la cobertura de todo el exterior con piedras que fueron traídas desde Zapala y cortadas especialmente para el particular revestimiento que exhiben sus muros. “Son piedras de la zona que resultaron lo más parecido a la idea del propietario y lo más práctico, porque como son de revestimiento, su espesor es variable pero están cortadas y eso facilita su uso. Son más de 200 metros que hay que cubrir, y es todo un trabajo, porque la cobertura se hizo siguiendo las formas y el estilo de la época”, describió Menna. El entoscado de las calles que rodean los tres lotes que ocupa la construcción facilitó la llegada de las piedras, porque los primeros camiones habían tenido dificultades por el peso.
Se le colocaron ya las ventanas de PVC con vidrio doble con panel de aire, cubierto con un laminado para protegerlo de la arena, y en principio se analizó darles una cobertura símil madera pero se dudó de su resistencia. “Vamos buscando respuestas tecnológicas modernas para resolver problemas de una construcción actual pero que simula ser de otra época (risas). Así que es día a día. Y todos los materiales se compraron en Tres Arroyos, salvo algo puntual que no se conseguía”, admitió el arquitecto.
Mientras tanto, todavía no está decidido si se rodeará al castillo, a la usanza medieval, con una empalizada que a su vez sirva para disuadir a los curiosos. “Se está analizando, porque lógicamente esto le llama la atención a la gente y pasan muchos”, aseguró.
Por el momento, la tarea es ardua y hay mucha gente trabajando en el lugar. “Se están empezando los cielorrasos, hay otros rubros que entran a trabajar también ahora y la idea es terminar en unos seis meses. Luego vendrá otra etapa interesante, que es la de ambientar, colocar los muebles hechos especialmente, así que se vienen muchas cosas interesantes por delante”, concluyó Menna.

RESERVA ACERCA DE SUS PROPIETARIOS

Un sueño

El arquitecto José María Menna guardó reserva acerca de los propietarios del castillo.
Y sobre este dato, hay que reconocer que se han tejido en Claromecó las especulaciones más descabelladas, hasta atribuirle al animador televisivo Marcelo Tinelli la propiedad de la construcción.
Según pudo saber “El Periodista”, y de ser verdad guarda relación con el ideario romántico que estas fortificaciones han ido cimentando a través de la historia real y las innumerables creaciones de la ficción, el castillo se está construyendo para cumplir un sueño. Nada menos.
El esfuerzo que demanda, la creatividad que se le ha puesto a la tarea, el compromiso de quienes la llevan adelante, seguramente están a la altura de ese desafío. El resultado final dirá si se pudo lograr tamaño cometido.

El arquitecto José María Menna durante el diálogo con “El Periodista”

El increíble edificio está ubicado en el loteo conocido como Villa Faro, cerca de este otro gran atractivo turístico que le da nombre a la zona y en inmediaciones del camping de Luz y Fuerza

Menna fue testigo desde el principio de la curiosidad de locales y visitantes, que no pierden ocasión de preguntar por el castillo y su finalidad

La construcción empezó en julio de 2015, y está previsto que se finalice en unos seis meses más, por lo que en definitiva tomará dos años completos de trabajo

Para transitar este desafío, era indispensable contar con constructores y trabajadores a la altura de las circunstancias y con ganas de incursionar en algo nuevo. Todos son tresarroyenses

 
 
Castelli y Pardo
 

mensajes

tresarroyenses por el mundo

Homenaje a Arnaldo A. Arámbulo

Nuevamente han logrado emocionarme de manera profunda. Recuerdo muy cercanamente a cada uno de los integrantes de aquél emblemático Nacional. Todos habilidosos […]

Deje su mensaje Ver Mensajes

tresarroyenses en tres arroyos

"Hacer notar la excelencia"

Hemos quedado (mi marido y yo) realmente admirados de la capacidad de quien le hiciera la entrevista a nuestra hija […]

Deje su mensaje Ver Mensajes